martes, 23 de agosto de 2011

Fragmentos de una historia. Cuento. Lima. Perú. 2011

***

Durante un viaje en ómnibus, es lógico que alguien lleve entre su ligero equipaje un libro o un cuadernillo que anotar. Cada uno tiene su forma distinta de viajar. Hay quien se la pasa durmiendo, hay quien ha de leer hasta quedar dormido, hay quien suele conversar sobre cualquier tema de actualidad. En fin, cada quien es libre honradamente de escoger la forma como ha de matar su tiempo; pero si dijera que el viaje se efectuará probablemente a las diez de la noche y, que nuestro recorrido tendrá un promedio aproximado de diez horas; supongo que frente a esta verdad cualquiera pensaría que lo más admisible sería dormir. ¡Qué mejor que recuperar las fuerzas gastadas durante el día y, doblemente mejor aún para ello, que un largo y reconfortante sueño!

Durante un viaje te sientas. Evitas cualquier palabra que pueda significar un rescoldo molestoso, siempre claro está que te toque como acompañante un pasajero algo absurdo y extraño, de esos que suelen preguntar todo. Si viajas solo, si eres natural del destino al que te diriges, si tienes familia propia, o simplemente, si te sientes bien en el trabajo u otras cosas más que por respeto al pudor del lector no digo. Suelen encontrarse también algunos tipos algo timoratos, que te ven con desconfianza o simplemente como un bicho raro.

Durante un viaje, ya dije, te sientas. Pulsas la palanca naranja y pequeña que roza tu muslo derecho y reclinas tu asiento, sin incomodar al que está detrás de ti, claro está. Reclinas tu asiento para descansar. Estás en el exacto lugar donde te indicaron. Has verificado previamente para ello tu boleto amarillo. Asiento No 28 al pasadizo como lo has solicitado. Una película de esas raras que sólo arguyen en su trama de dos horas y media de sexo y violencia. No las miras. Las ignoras. No te interesa. Consideras que es una forma de seudoarte mediocre y perversa de distraer las conciencias. Igual respetas a los que gustan de ellas. Aprovechas la escasa luz tenue que te presta el televisor y piensas que estás escribiendo. Lo estás haciendo sin darte cuenta. Estás escribiendo tantas cosas que ya ni recuerdas. Tu plano consciente se va sumiendo lentamente dentro de un mundo borrascoso e inconsciente que pronto copará todos tus sentidos. Es tu mundo onírico. Aflorarán, dentro de poco, entonces muchos recuerdos vagos internos, mórbidos, ambiguos, inexactos e imprecisos.

***

(...)Un momento abrupto, recortó mis abrazos. La posición de imagen cambió significativamente. Estábamos allí solos los dos. Ella, mamá. Era mamá. Con ese recuerdo nostálgico de pueblerino la abracé. Repasé sentimentalmente entre mis dedos sus cabellos. Por primera, vez una angustia trepidante recorrió mi casi desvanecido cuerpo que terminó irrumpiendo hasta al más neurálgico punto de mi sentimiento.

Me estremeció una sensación de orfandad única de hijo pródigo. Orfandad que se siente sólo cuando los hijos reclaman a su madre en momentos de desamparo y nostalgia. Las noches que han precedido estos sucesos desde entonces han dado búsqueda a múltiples respuestas. (...)

***

“No llores, vamos”, le dije. Entramos de un momento a otro bruscamente como por arte de ilusión a “La baratija”, tienda muy conocida en el barrio donde suelo vivir de vez en cuando desde que era un niño. Sentí la imperiosa necesidad por primera vez de gastar el poco sueldo que traía conmigo ¿Por qué habría de hacerlo esta vez con esa necesidad casi ardorosa? La verdad, era que no encontraba la respuesta. Sólo sabía que debía hacerlo. El fin, supongo que ya lo imaginará usted estimado lector. Vi cortar rebanadas de pan caliente, vi una manilla de plátanos de suculenta apariencia, vi un humeante bizcocho de pascua sobre la mesa del escaparate tendido, vi mermeladas, vi tarros de leche, vi chocolates en barra, vi pulpas de durazno. No recuerdo que más alcanzaron a ver mis ojos, pero seguro que era bastante. Sé que en mis pensamientos oníricos hube de pedir más, algo seguro que mi consciente ingrato jamás haría. Valió la pena todo este noble esfuerzo. Deslizó las yemas de sus dedos agrietados y llenos de callosidades cogiendo mi mano derecha.

Las sentí limpias y suaves. “Gracias”, añadió. Este momento no habría de borrarlo jamás de mi memoria taciturna. Este momento tenía un valor emotivo muy grande. Ella era mi madre, con su cabello liso entre cano y oscuro. Ella era mi madre que había quedado huérfana de un esposo, huérfana de un hijo y huérfana de un padre. Sola con el único espíritu que aún le quedaba. Creo que albergaba una única expectativa; aunque remota, pero intacta, de volver a tener a sus hijos otra vez juntos con ella. Esa fue la impresión que recibí de ella. (...)


Desde la Ciudad de Lima del Perú
Víctor Abraham les saluda

lunes, 22 de agosto de 2011

Miguel de Unamuno: Gestor de una generación

En la época literaria que rodeaba al autor por entonces, se exigían unos rígidos patrones de procedimiento a la hora de escribir y publicar una novela: una temática particular, líneas de tiempo y acción específicas, convencionalismos sociales... una especie de guión no escrito pero aceptado por todos. Y esto suponía a Unamuno un corsé del que pretendería desprenderse de alguna forma, para expresarse en sus páginas como estimara oportuno. Su solución fue inventar un nuevo género literario, al que bautizó como «nivola», y de esta forma, no podría obtener crítica ninguna en lo referente a reglas de estética o composición, porque sólo debería atender a las reglas que él mismo hubiese diseñado para su nuevo género. Así lo expresa en Niebla (1914), en el capítulo XVII:

—¿Y cuál es su argumento, si se puede saber? —Mi novela no tiene argumento, o mejor dicho, será el que vaya saliendo. El argumento se hace él solo.
—¿Y cómo es eso?
—Pues mira, un día de estos que no sabía bien qué hacer, pero sentía ansia de hacer algo, una comezón muy íntima, un escarabajeo de la fantasía, me dije: voy a escribir una novela, pero voy a escribirla como se vive, sin saber lo que vendrá. Me senté, cogí unas cuartillas y empecé lo primero que se me ocurrió, sin saber lo que seguiría, sin plan alguno. Mis personajes se irán haciendo según obren y hablen, sobre todo según hablen; su carácter se irá formando poco a poco. Y a las veces su cáracter será el de no tenerlo.
—Sí, como el mío.
—No sé. Ello irá saliendo. Yo me dejo llevar.
—¿Y hay psicología?, ¿descripciones?
—Lo que hay es diálogo; sobre todo diálogo. La cosa es que los personajes hablen, que hablen mucho, aunque no digan nada (...). El caso es que en esta novela pienso meter todo lo que se me ocurra, sea como fuere.
—Pues acabará no siendo novela.
—No, será... será...nivola.








 
"Tan pronto como se produjo el movimiento salvador que acaudilla el general Franco, me he unido a él diciendo que lo que hay que salvar en España es la civilización occidental cristiana y con ella la independencia nacional, ya que se está aquí, en territorio nacional, ventilando una guerra internacional. (...) En tanto me iban horrorizando los caracteres que tomaba esta tremenda guerra civil sin cuartel debida a una verdadera enfermedad mental colectiva, a una epidemia de locura con cierto substrato patológico-corporal. Las inauditas salvajadas de las hordas marxistas, rojas, exceden toda descripción y he de ahorrarme retórica barata. Y dan el tono no socialistas, ni comunistas, ni sindicalistas, ni anarquistas, sino bandas de malhechores degenerados, excriminales natos sin ideología alguna que van a satisfacer feroces pasiones atávicas sin ideología alguna. Y la natural reacción a esto toma también muchas veces, desgraciadamente, caracteres frenopáticos. Es el régimen del terror. España está espantada de sí misma. Y si no se contiene a tiempo llegará al borde del suicidio moral. Si el miserable gobierno de Madrid no ha podido, ni ha querido resistir la presión del salvajismo apelado marxista, debemos tener la esperanza de que el gobierno de Burgos tendrá el valor de oponerse a aquellos que quieren establecer otro régimen de terror. (...) Insisto en que el sagrado deber del movimiento que gloriosamente encabeza el general Franco es salvar la civilización occidental cristiana y la independencia nacional, ya que España no debe estar al dictado de Rusia ni de otra potencia extranjera cualquiera, puesto que aquí se está librando, en territorio nacional, una guerra internacional. Y es deber también traer una paz de convencimiento y de conversión y lograr la unión moral de todos los españoles para restablecer la patria que se está ensangrentando, desangrándose, envenenándose y entonteciéndose. Y para ello impedir que los reaccionarios se vayan en su reacción más allá de la justicia y hasta de la humanidad, como a las veces tratan. Que no es camino el que se pretenda formar sindicatos nacionales compulsivos, por fuerza y por amenaza, obligando por el terror a que se alisten en ellos, ni a los convencidos ni convertidos. Triste cosa sería que el bárbaro, anti-civil e inhumano régimen bolchevístico se quisiera sustituir con un bárbaro, anti-civil e inhumano régimen de servidumbre totalitaria. Ni lo uno ni lo otro, que en el fondo son lo mismo."

Entrevista de Unamuno mantenida con el periodista francés Jérôme Tharaud en octubre de 1936

Desde la Ciudad Capital del Perú
Víctor Abraham les saluda

sábado, 20 de agosto de 2011

Aula Virtual de Literatura 3: Fuente Ovejuna de Lope de Vega


"Fuenteovejuna" es considerada por muchos como la mejor obra de teatro de Lope de Vega.

Dijo Tirso de Molina sobre el autor:"Lope de Vega ha elevado la comedia a tal punto de perfección y de sutileza, que él mismo puede formar escuela..."

El pueblo es protagonista. Los representantes intermedios son viles, de bajos instintos y avasalladores. Los Reyes son justos y aplican con sabiduría la Justicia.

La obra se presenta en tres actos. En el primero se presenta el ambiente (lugar y tiempo), los personajes, y el problema. En el segundo se van entrelazando los hechos. En el tercer acto se resuelven.

(Acto 3) Fragmento final

Sale el JUEZ

JUEZ: A Fuenteovejuna fui
de la suerte que has mandado
y con especial cuidado
y diligencia asistí.
Haciendo averiguación
del cometido delito,
una hoja no se ha escrito
que sea en comprobación;
porque conformes a una,
con un valeroso pecho,
en pidiendo quién lo ha hecho,
responden: "Fuenteovejuna."
Trescientos he atormentado
con no pequeño rigor,
y te prometo, señor,
que más que esto no he sacado.
Hasta niños de diez años
al potro arrimé, y no ha sido
posible haberlo inquirido
ni por halagos ni engaños.
Y pues tan mal se acomoda
el poderlo averiguar,
o los has de perdonar,
o matar la villa toda.
Todos vienen ante ti
para más certificarte;
de ellos podrás informate.

REY: Que entren pues viene, les di.


Salen los dos alcaldes, FRONDOSO, las mujeres y los villanos que quisieren

LAURENCIA: ¿Aquestos los reyes son?

FRONDOSO: Y en Castilla poderosos.

LAURENCIA: Por mi fe, que son hermosos;

¡bendígalos San Antón!

ISABEL: ¿Los agresores son éstos?

ESTEBAN: Fuenteovejuna, señora,
que humildes llegan agora
para serviros dispuestos.
La sobrada tiranía
y el insufrible rigor
del muerto comendador,
que mil insultos hacía
fue el autor de tanto daño.
Las haciendas nos robaba
y las doncellas forzaba,
siendo de piedad extraño.

FRONDOSO: Tanto, que aquesta Zagala,
que el cielo me ha concedido,
en que tan dichoso he sido
que nadie en dicha me iguala,
cuando conmigo casó
aquella noche primera,
mejor que si suya fuera,
a su casa la llevó;
y a no saberse guardar
ella, que en virtud florece,
ya manifiesto parece
lo que pudiera pasar.

MENGO: ¿No es ya tiempo que hable yo?
Si me dais licencia, entiendo
que os admiraréis, sabiendo
del modo que me trató.
Porque quise defender
una moza de su gente,
que con término insolente
fuerza la querían hacer,
aquel perverso Nerón
de manera me ha tratado
que el reverso me ha dejado
como rueda de salmón.
Tocaron mis atabales
tres hombres con tan porfía,
que aun pienso que todavía
me duran los cardenales.
Gasté en este mal prolijo,
por que el cuero se me curta,
polvos de arrayán y murta
más que vale mi cortijo.

ESTEBAN: Señor, tuyos ser queremos.
Rey nuestro eres natural,
y con título de tal
ya tus armas puesto habemos.
Esperamos tu clemencia
y que veas esperamos
que en este caso te damos
por abono la inocencia.

REY: Pues no puede averiguarse
el suceso por escrito,
aunque fue grave el delito,
por fuerza ha de perdonarse.
Y la villa es bien se quede
en mí, pues de mí se vale,
hasta ver si acaso sale
comendador que la herede.

FRONDOSO: Su majestad habla, en fin,
como quien tanto ha acertado.
Y aquí, discreto senado,
Fuenteovejuna da fin.

FIN


Víctor Abraham les saluda

Aula virtual de Literatura 3: El siglo de Oro Español: desde la publicación de la Gramática de Nebrija hasta la muerte de Calderón

Introducción

En 1492 Antonio de Nebrija, el historiador, poeta y pedagogo, publicó su célebre Gramática castellana, obra por la que ha pasado a la historia. Ésta era la primera gramática de una lengua vulgar que se escribió en Europa. Nebrija dedicó este libro famoso a la reina Isabel I de Castilla (la Católica).

En 1681, moría Calderón de la Barca, famoso dramaturgo, autor de auto sacramentales y teatros religiosos. El repertorio temático de Calderón es amplio y se trata con muy diversas variantes; el honor; la relación del hombre con el poder y, en relación con esto, la libertad y la responsabilidad moral o el conflicto entre realidad e ilusión, frecuente en la estética barroca del desengaño. Su obra más célebre: "La vida es sueño".

Ambos acontecimientos marcaron todo un período de apogeo cultural y económico de esta época, España alcanzó prestigio internacional e influencia cultural en toda Europa. Cuanto provenía de España era a menudo imitado; y se extiende el aprendizaje y estudio del idioma. Con su unión dinástica, los Reyes Católicos esbozaron un estado políticamente fuerte, consolidado más adelante, cuyos éxitos envidiaron algunos intelectuales contemporáneos, como Nicolás Maquiavelo; pero ideológicamente dominado por la Inquisición eclesiástica.

Los judíos que no se cristianizan fueron expulsados en 1492, y se dispersaron fundando colonias hispanas por toda Europa, Asia y Norte de África, donde seguían cultivando su lengua y escribiendo literatura en castellano.

El saber se acumula en las prestigiosas universidades de Salamanca y Alcalá de Henares. A finales del siglo XVIII ya se había popularizado la expresión «Siglo de Oro».


En la literatura:

España produjo en su edad clásica algunas estéticas y géneros literarios característicos que fueron muy influyentes en el desarrollo ulterior de la Literatura Universal.


Se crean géneros tan naturalistas como el celestinesco ("Tragicomedia de Calisto y Melibea" de Fernando de Rojas,  la novela picaresca ("Lazarillo de Tormes anónimo",o la proteica novela polifónica moderna (Don Quijote de la Mancha), que Cervantes definió como «escritura desatada».

A esta tendencia  corresponde también la fórmula de la comedia nueva craeda por Lope de Vega y divulgada a través de su Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo (1609): una explosión inigualable de creatividad dramática acompañó aLope de Vega y sus discípulos, que quebrantaron como él las unidades aristotélicas de acción, tiempo y lugar: todos los autores dramáticos de Europa acudieron luego al teatro clásico español del Siglo de Oro en busca de argumentos y como una rica almoneda y cantera de temas y estructuras modernas cuyo pulimento les ofrecerá obras de carácter clásico.
A esta corriente de realismo popularizador sucedió una reacción religiosa, nobiliaria y cortesana de signo Barroco que también hizo notables aportaciones estéticas, correspondiendo a una época de crisis política, económica y social.

La lengua literaria del Barroco se enrarece con las estéticas del Conceptismo y del Culteranismo, cuyo fin era elevar lo noble sobre lo vulgar, intelectualizando el arte de la palabra; la literatura se transforma en una especie de escolástica, en un juego o un espectáculo y las producciones moralizantes y por extremo ingeniosas de un Francisco de Quevedo y un Baltasar Gracián distorsionan la lengua, aportándole más flexibilidad expresiva y una nueva cantera de vocablos (cultismos). El lúcido Calderón crea la fórmula del auto sacramental, que supone la vulgarización antipopular y esplendorosa de la Teología.

Poesía:

España experimentó una gran ola de italianismo que invadió la literatura y las artes plásticas durante el siglo XVI y que es uno de los rasgos de identidad del Renacimiento: Garcilaso de la Vega, Juan Boscán y Diego Hurtado de Mendoza introdujeron el verso endecasílabo italiano y el estrofismo y los temas del Petrarquismo.

En la segunda mitad del siglo XVI se desarrolló la ascética y la mística, alcanzándose cumbres como las que representan San Juan de la Cruz, Santa Teresa y Fray Luis de León; el petrarquismo siguió siendo cultivado por autores como Fernando de Herrera, y un grupo de jóvenes nuevos autores comenzó a desarrollar un Romancero nuevo, a veces de tema morisco: Lope de Vega, Luis de Góngora y Miguel de Cervantes; el mejor poema de épica culta en español fue compuesto en esta época por Alonso de Ercilla, "La Araucana", que narra la conquista de Chile por los españoles.  

Posteriormente, durante el siglo XVII, la expresión literaria fue dominada por los movimientos estéticos del conceptismo y del culteranismo, expresado el primero en la poesía de Francisco de Quevedo y el segundo en la lírica de Luis de Góngora. El conceptismo se distinguía por la economía en la forma, a fin de expresar el máximo significado en un mínimo de palabras; esta complejidad se expresaba sobre todo en paradojas y elipsis. El culteranismo, por el contrario, extendía la forma de un significado mínimo y se distinguía por la complejidad sintáctica, por el uso constante del hipérbaton, que hace muy difícil la lectura, y por la profusión de los elementos ornamentales y culturalistas en el poema, que debía descifrarse como un enigma. Ambos parecen sin embargo las caras de una misma moneda que intentaba aquilatar la expresión para hacerla más difícil y cortesana.


Teatro:

Lope de Vega, El «monstruo de la naturaleza», como lo llamó Cervantes, fue, en el Siglo de Oro, Lope de Vega, también conocido como «el Fénix de los Ingenios», autor de cerca de 1.500 obras teatrales, novelas, poemas épicos y narrativos y varias colecciones de poesía lírica profana, religiosa y humorística. Lope destacó como consumado maestro del soneto. Su aportación al teatro universal fue principalmente una portentosa imaginación, de la que se aprovecharon sus contemporáneos y sucesores españoles y europeos extrayendo temas, argumentos, motivos y toda suerte de inspiración. Su teatro, polimétrico, rompe con las unidades de acción, lugar y tiempo, y también con la de estilo, mezclando lo trágico con lo cómico. Expuso su peculiar arte dramático en su Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo (1609).

Tirso de Molina, conocido como el maestro en el arte de complicar diabólicamente la trama y crear caracteres como el de Don Juan en El burlador de Sevilla.

Calderón de La Barca, sus personajes son fríos razonadores y con frecuencia obsesivos; se preocupa también más que Lope por los elementos escenográficos y refunde comedias anteriores, corrigiendo, suprimiendo, añadiendo y perfeccionando; es un maestro en el arte del razonamiento silogístico y utiliza un lenguaje abstracto, retórico y elaborado que sin embargo supone una vulgarización comprensible del culteranismo; destaca en especial en el auto sacramental, género alegórico que se avenía con sus cualidades y llevó a su perfección, y también en la comedia.


Desde la Civdad de Los Reyes del Perv.
Víctor Abraham les saluda

domingo, 14 de agosto de 2011

SOBRE EL DESTINO DE NUESTRA EXISTENCIA

Sobre el compromiso de existir para los demás

Yo no puedo ser indiferente a los sucesos que acontecen el día a día, como tampoco pienso que sería lo correcto si usara como excusa mis momentos de trabajo para desentenderme de tal o cual deber de ayudar. Jamás podría estar cómodamente sentado en el confort de un unísono espacio. No, no es ese mi estilo. Espero que el paso de los años me permita nunca tomar esta vía de existencia, la indiferencia. Tender una mano es lo más hermoso que podemos hacer.

Prefiero soñar despierto, pensando y usando todo el tiempo posible. He dicho todo, no una parte. Muchas veces, es el tiempo: juez del todo y parte de nuestra existencia. Es el mayor justiciero. Cuando el tiempo cae sobre los años del hombre, lo hace irremediablemente agolpando sus ilusiones de un sólo momento.

Reafirmo mis palabras de hombre, cuando expreso que damos tanto como cuando ofrecemos la vida al instante preciso. El hoy y el aquí es imprescindible, y merece nuestra mayor atención. Al final daremos cuenta a nuestra senectud sobre los frutos que hayamos podido lograr durante esta preciosa existencia que nos dio este ciclo maravilloso. Rendiremos cuenta a nuestra propia vejez, por los miles de millones de minutos perdidos o bien utilizados.

Nos caemos, nos levantamos, sonreímos y caminamos, así crecemos juntos; unidos los dos, tú y yo, juntos; cuando tiendes tu mano a mi mano, y cuando pones tus ojos en los míos para devolverme al camino, es cuando avanzamos. Me alegras la vida cuando me dices “¡Te quiero!”, sin necesidad de que yo te haya preguntado. Me parece que todo esto, señores; es lo que llamamos los seres humanos la necesidad de ser querido, apreciado y estimado; las palabras calan en lo profundo del Ser cuando vienen de las personas indicadas, aunque exaltan más cuando proceden admirablemente de las no esperadas. Alguien, dijo una vez: “¿Quiénes somos nosotros para que nos amen?, somos nosotros los debemos dar el primer paso.” Ese paso debemos entenderla como oportunidad, más que como deber; como voluntad para dar siempre lo mejor de nosotros a los otros, más que como el esperar ser atendidos.

¡Oh, gracias porque tus ecos aún resuenan en mis acústicos adentros y tintinean cada vez más trepidantes a mi corazón palpitante! ¡Oh, fuerza de corriente viva, alma aventurada la mía por tenerte siempre en mis recuerdos!

Sobre la muerte y el amor

Nos ha permitido la vida ser portadores de vida, como nos ha sentenciado la muerte a reflexionar sobre ella misma. Cuando vemos morir a un ser querido comprendemos la magnitud de estar vivos, un sentimiento nos estremece. Es cierto que todo deceso trae consigo dolor, penas, miserias y desconsuelos; pero también por el otro lado trae aprendizajes, renovaciones, claridades de pensamiento y de obras. “Sé siempre solidario y caritativo. Da una propina a quien lo necesite. Esfuérzate por conseguir lo que quieres. Ama con pasión lo que piensas”, son palabras éstas,últimas tal vez de hombres o mujeres que nuestros ojos jamás pueden volver a ver, sin embargo las recordamos. Recordamos a las personas más por sus acciones y palabras, que por sus intenciones de hacerlas o revelarlas. Se recuerda lo hecho y lo dicho, no lo que no se hizo y no se dijo. Aprendemos todo, de todo y de todos, simplemente eso. Realmente suceden tantas cosas al mismo tiempo que uno mismo no es posible de explicarse, igual debemos ser muy positivos en las nuevas tareas que emprendamos.

Suena aún utópico entre mis coetáneos toda expresión de “amor perfecto”, tal vez porque no existe. Suena raro, hoy en día afirmar y confirmar en nuestras acciones los versículos del apostol Pablo, ese pasaje hermoso sobre el amor (1ra Co. 13. 1 y ss); hasta ahora he pensado que es el mejor ensayo que se ha hecho sobre este sentimiento vital. ¿Qué está pasando con el amor? ¿Qué está pasando con la esperanza? ¿Qué está pasando con las ilusiones? ¿Qué está pasando con nuestra fe ciega de creer en algo que no vemos pero ansiamos?, sin duda, mientras mantengamos vivo en nosotros el amor podremos realizar todo lo demás, ya que éste siempre será: más que una ilusión, más que una fe ciega. El amor es caridad, es sinónimo de vida, y por lo contrario de muerte. Todos mueren, los racionales brincan de ánimo, los irracionales mueven el rabo; mientras viven todos sonríen, pero al morir dejan recuerdos, dejan caridades, dejan bondad, dejan lágrimas, dejan bondad.

Sobre el destino colectivo

Se nos acusa de ser idealistas, está bien comprendido; pero si no lo fuéramos, me pregunto, ¿podríamos ser capaces de llorar ante la ausencia, o de reír ante la presencia; de ilusionarnos por una sonrisa o de desilusionarnos por una impotencia?, me pregunto, ¿Seríamos tan pacientes para esperar el otro día, y optimistas para creer en el cambio de las personas; tan ecuménicos para escuchar y concertadores para atender? ¿Podríamos saltear estas peculiaridades tan propias de nuestra única rareza, esa la de ser justamente: seres humanos?

Juntos en el camino, una vez encontrados y hermanados, tratamos ir de la mano ansiando el mismo destino. Buscamos cosas en común, escuchamos la misma tonalidad del corazón. Nos imaginamos juncos y floripondios reverberando a cada paso. Nuestro camino lo sentimos limpio. No nos importan dificultades si salen a nuestro encuentro; que si voltean a mirarnos o no, no nos detenemos a acogerlas, las miramos y las sorteamos. No nos importa porque sabemos que estamos unidos y así, somos fuertes. Estamos viviendo cada nivel buscando superarlo día a día, y extraer de ello los mayores aprendizajes; estamos avanzando a dos pensamientos porque fusionadas nuestras ideas afrontamos mejor todo,no nos caemos; vivimos a dos emociones para sentir mejor y ser mejores seres humanos , vivimos a dos bocas y a dos lenguas para cuidar que nuestras palabras siempre sean las correctas, para no expresar más de lo debido; vivimos a dos pares de brazos en los que nos apoyamos y damos fortaleza; estamos avanzando a dos pares de ojos que nos conducen, en fin a dos dualidades de existencia.

En el escenario perfecto de la conciencia humana, un faro de luz propia y viva encanta. El alma sorbe aire de viento libre, y ansia, proclama, da loas, brinda por las cúspides de felicidad; ríe a voz infantil y calla. En fin, calla esperando el instante supremo en que vuelva a percibir la maravillosa alegría. Los momentos de felicidad es sabido por todos que son cúspides circunstanciales. Son espasmos leves motores y motivos del accionar humano.El alma es este faro de luz propia.

Ensayos de Lima. 2011.

Desde la Civdad de Los Reyes del Pev.
Víctor Abraham les saluda

viernes, 12 de agosto de 2011

Henri Bergson: Filósofo, escritor y Premio Nobel de Literatura 1927


Frases bergsonianas:

La inteligencia se caracteriza por una incomprensión natural de la vida. (inteligencia)

La libertad es un hecho, y entre los hechos que observamos, no hay ninguno que sea más claro.(libertad)

Debemos obrar como hombres de pensamiento; debemos pensar como hombres de acción. (Acción)

El presente sólo se forma del pasado, y lo que se encuentra en el efecto estaba ya en la causa. (Presente)

La contemplación es un lujo, mientras que la acción es una necesidad. (Acción)

Los conceptos están incluidos en las palabras. (Conceptos)

Desde Lima, ciudad capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda

lunes, 8 de agosto de 2011

Aula virtual de Literatura 5/1:"La Ilustración" del Siglo XVIII, o "Siglo de las Luces"



El término Neoclasicismo surgió en el siglo XVIII para denominar al movimiento estético que venía a reflejar en las artes, los principios intelectuales de La Ilustración que desde mediados del siglo XVIII, se venía produciendo en la filosofía y se había transmitido a todos los ámbitos de la cultura.

La Ilustración
Fue un movimiento intelectual conocido como el «Siglo de las Luces».

Se desarrolló el culto a la razón promovido por los filósofos ilustrados que conllevó a un rechazo del dogma religioso, que fue considerado origen de la intolerancia, y una concepción de Dios que pasaba de regir el mundo mediante las leyes naturales a desaparecer en concepciones ateas del universo.

Los ilustrados promovieron la investigación de la naturaleza, el desarrollo científico-técnico, la educación y la difusión general de todo tipo de conocimientos; fueron los tiempos de L'Encyclopédie.

El arte se hizo así más accesible y con menos pretensiones, y la literatura se dirigió a un público más amplio, planteándose como un instrumento social.

El aumento del número de lectores, especialmente entre la burguesía, plantea la figura del escritor como un profesional, y la escritura como su fuente principal o secundaria de sustento.

***

«No sé si no es mejor trabajar en rectificar y suavizar las pasiones humanas que pretender eliminarlas por completo» Molière


Géneros:

El ensayo: De la novela se pasó al ensayo como género divulgador de ideas por excelencia. La literatura neoclásica realizó una crítica de las costumbres, incidiendo en la importancia de la educación, el papel de la mujer y los placeres de la vida. (Costumbrismo)

Las fábulas: Relatos o poesías normalmente ejemplificadas con animales, donde se exponen enseñanzas morales. La fábula se caracterizaba por ser una composición de carácter didáctico, por la crítica de vicios y costumbres personales o de la sociedad, y por la recurrencia a la prosopopeya o personificación.

El teatro: La obra de teatro debe ser verosímil, cumplir con las unidades de acción, de espacio y de tiempo, y tener un enfoque didáctico y moral. Destacaron:

Jean Racine: Se le considera, junto a Pierre Corneille, el mayor exponente de la tragedia clásicas francesa.

Pierre Corneille Es considerado uno de los mayores dramaturgos franceses del siglo XVII, junto con Molière y Racine. La riqueza y diversidad de su obra refleja los valores y los grandes interrogantes de su época.





Víctor Abraham les saluda

sábado, 30 de julio de 2011

De: Los bosquejos de la luna. Lima. Perú. 2011.(Versos sueltos)



Dios mira la noche,
contempla, sonríe, y vuelve a mirar.
¡Tú, mortal; llora, calla, grita, gime!
Soledad natural.

***


Piedra diamante
Piedra forjada por el golpe violento
Piedra de toque,
alimentada por Hefesto
fuego de mar
Yo pienso
Yo quiero
Yo existo

***


Yo diré -Los quiero-
Diré emocionado. ¡Los quiero!
¡Qué más da, les quiero!
¡Qué más da, emocionado!
Estrellas de polvo, de luna
Estrellas de polvo, emocionado

***
Desde la Civdad de Los Reyes del Perv.
Víctor Abraham les saluda

lunes, 25 de julio de 2011

La concesión del Premio Nobel de literatura de 1934 apenas tiene historia...



La concesión del Premio Nobel de literatura de 1934 apenas tiene historia(...). La propuesta presentada por la Academia Italiana halló acogida unánimamente favorable en el seno de su homónima sueca. El prestigio del candidato-Pirandello-estaba refrendado por el éxito de sus comedias ante los públicos y las críticas más exigentes de Europa.

"... Los problemas psicológicos abordados en su teatro tienen -como apunta certeramente uno de los miembros de la comisión dispensadora de los premios- un trasfondo filosófico, que antes no se había sabido apreciar en su justo valor, de la más honda significación para la existencia del hombre."
Pirandello recibió el premio en el cénit de su carrera artística, dos años antes de morir. La citación dice: "Por su audaz y brillante renovación del arte escénico y darmático de Italia."

Pero Pirandello no sólo es un clásico del teatro, junto al dramaturgo genial, encontramos en él uno de los mejores narradors de nuestro tiempo y un incisivo pensador"

Tomado de: Luigi Pirandello. Obras escogidas. Ediciones Aguilar. España.

***
Extracto del Prólogo de: "Seis Personajes en busca de un autor"

Hace muchos años sirve a mi arte (aunque parece que fuera ayer) una criadita agilísima, y por eso nada primeriza en el oficio.

Se llama Fantasía.

Es un poco despectiva y burlona. Aunque le gusta vestir de negro, nadie le negará que no tiene sus ocurrencias, así como nadie creerá que todo lo hace siempre en serio y sólo de esa manera. Mete la mano en el bolsillo, saca de él un gorrito de cascabeles, rojo como una cresta, se lo pone y desaparece. Hoy está aquí, mañana allá. Y se divierte llevando a casa, para que yo componga relatos, novelas y comedias, a la gente más insatisfecha del mundo: hombres, mujeres, muchachos, vinculados a extraños problemas de los cuales no saben cómo librarse; contrariados en sus proyectos, frustrados en sus esperanzas, y con quienes, en fin, de verdad que es muy fastidioso conversar.

Pues bien, esta criadita, Fantasía, tuvo hace ya muchos años la perversa inspiración o el desafortunado capricho de llevar a mi casa a toda una familia, no sé de dónde ni cómo recogida, pero de quienes ella pensaba que yo habría podido sacar el tema para una magnífica novela.

(...)

¿Qué autor podrá contar alguna vez cómo y por qué un personaje nació en su fantasía? El misterio de la creación artística es el mismo misterio del nacimiento. Puede ser que una mujer, amando, desee convertirse en Madre, pero el deseo por sí sólo, por más intenso que sea, no basta. Un afortunado día ella será Madre, sin advertir de manera precisa la concepción. De igual modo un artista, viviendo, recibe muchos motivos de la vida, y no puede jamás decir cómo y por qué, en determinado momento, uno de estos motivos vitales entra en su fantasía y se convierte en una criatura viva, en un plano de vida superior a la voluble existencia diaria.

Sólo puedo decir que sin saber que los había buscado me encontré delante de aquellos seis personajes, tan vivos como para tocarlos, como para oírlos respirar, que ahora se pueden ver en escena. Y aguardaban, allí presentes, cada uno con su secreta tortura y unidos por el nacimiento y desarrollo de sus mutuos percances, que yo los introdujera en el mundo del arte, haciendo de ellos, de sus pasiones y de sus casos una novela, un drama o, por lo menos, un relato.

Habían nacido vivos y querían vivir.

(...)

¿Qué es, para un personaje, su propio drama?

Cada fantasma, cada criatura del arte, para llegar a existir debe tener su propio drama. Es decir, un drama del cual sea personaje y por el cual es personaje. El drama es la razón de ser del personaje, es su función vital: lo necesita para existir.


Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda

jueves, 21 de julio de 2011

El romanticismo literario de Allan Poe




Por la noche del mismo día el hombre y su esposa tuvieron que huir de su casa por un incendio, por la mañana él visitó la casa en ruinas y observó que solo una pared quedaba en pie donde había la imagen de un gran gato. Esto le provocó vivir con remordimientos y mal sueño. (de: El gato negro)





“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!" (de: El cuervo)





Me parecía que acababa de despertar de un sueño confuso y excitante. Sabía que era medianoche y que desde la puesta del sol Berenice estaba enterrada. Pero del melancólico periodo intermedio no tenía conocimiento real o, por lo menos, definido. Sin embargo, su recuerdo estaba repleto de horror, horror más horrible por lo vago, terror más terrible por su ambigüedad. Era una página atroz en la historia de mi existencia, escrita toda con recuerdos oscuros, espantosos, ininteligibles. (de: Berenice)





La "Muerte Roja" había devastado el país durante largo tiempo. Jamás una peste había sido tan fatal y tan espantosa. La sangre era encarnación y su sello: el rojo y el horror de la sangre. (de: La máscara de la muerte roja)



-¿No lo has visto? -dijo bruscamente, después de echar una mirada a su alrededor, en silencio-. ¿No lo has visto? Pues aguarda, lo verás -y diciendo esto protegió cuidadosamente la lámpara, se precipitó a una de las ventanas y la abrió de par en par a la tormenta. (...)Era, en verdad, una noche tempestuosa, pero de una belleza severa, extrañamente singular en su terror y en su hermosura. (de:La caída de la casa Usher)



«¡Duerme en paz! Pues el espíritu del Amor reina y gobierna y, abriendo tu apasionado corazón a Ermengarda, estás libre, por razones que conocerás en el Cielo, de tus juramentos a Eleonora.» (de: Eleonora)






Súbitamente, el movimiento y el sonido ganaron otra vez mi espíritu: el tumultuoso movimiento de mi corazón y, en mis oídos, el sonido de su latir. Sucedió una pausa, en la que todo era confuso. Otra vez sonido, movimiento y tacto -una sensación de hormigueo en todo mi cuerpo-. (de: El pozo y el péndulo)
 

 



Porque la luna no luce sin traérme sueños
de la hermosa Annabel Lee;
ni brilla una estrella sin que vea los ojos brillantes
de la hermosa Annabel Lee; (de: Annabel Lee)


¡Santo Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían... y se estaban burlando de mi horror! ¡Sí, así lo pensé y así lo pienso hoy! ¡Pero cualquier cosa era preferible a aquella agonía! ¡Cualquier cosa sería más tolerable que aquel escarnio! ¡No podía soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡Sentí que tenía que gritar o morir, y entonces... otra vez... escuchen... más fuerte... más fuerte... más fuerte... más fuerte!
-¡Basta ya de fingir, malvados! -aullé-. ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí!¡Donde está latiendo su horrible corazón!(de: El corazón delator)


(...), el escritor se inspira en un caso contemporáneo o bien, en el mejor de los casos, se las arregla para combinar los hechos sorprendentes que han de tratar simplemente la base de su narración, proponiéndose introducir las descripciones, el diálogo o bien su comentario personal donde quiera que un resquicio en el tejido de la acción brinde la ocasión de hacerlo.
(...)Consiste mi propósito en demostrar que ningún punto de la composición puede atribuirse a la intuición ni al azar; y que aquélla avanzó hacia su terminación, paso a paso, con la misma exactitud y la lógica rigurosa propias de un problema matemático.(de: Método de composición)

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Desde la Civdad de Los Reyes del Perv.
Víctor Abraham les saluda

Una movilización sin sustento: el objetivo, aglutinar a la manada; la gran mentira, la democracia

La consciencia de un valor cualquiera sea este da la libertad al individuo, le confiere responsabilidad, acción y fe en el futuro. Los hij...