jueves, 12 de noviembre de 2020

Una movilización sin sustento: el objetivo, aglutinar a la manada; la gran mentira, la democracia

La consciencia de un valor cualquiera sea este da la libertad al individuo, le confiere responsabilidad, acción y fe en el futuro. Los hijos de este país se encuentran hoy divididos en dos grupos. Por un lado, los patriotas que intentan asumir con responsabilidad y madurez el ejercicio de sus convicciones ciudadanas anteponiendo la razón y la inteligencia a la brutalidad y la sumisión. Por otro lado, los antipatriotas que en su intento por retener la hegemonía del Poder anteponen sus individualidades generando mentiras y comprando consciencias, voluntades y favores y en ese espasmo desmedido, prensa, actores sociales, caudillos, operadores políticos, movimientos de "vanguardia", jóvenes precarizados, todo, con tal de obtener su propósito, seguir lactando del erario nacional. 

Los años pasaron...

El año 2016, muchos sectores de izquierda, ONGs, prensa, candidatos políticos y movimientos autodenominados cívicos instaron a apoyar al ciudadano norteamericano Kuczynski Godard, bajo una consigna que llamaron voto crítico, movieron con altos recursos económicos movilizaciones con tal de ver cumplido su capricho. Orientaron el voto popular. Hoy todos vemos las consecuencias. 

Es cierto que la experiencia traumática del fujimorismo con toda su ola de corrupción, persecución, asesinatos y desaparecidos, terminó causando miedo, rechazo, y hasta era entendible en un primer momento, que luchar porque esta historia no se repita era lo mejor. Sin embargo, por cálculo político de la vieja izquierda tradicional este miedo se exacerbó a niveles apocalípticos a sabiendas que el esquema fujimorista del 90 no podría repetirse en el contexto actual. Se le mintió una vez más a la población. Miedo, que terminó intimidando, desarmando y paralizando al pueblo hasta ser empujados inconscientemente otra vez a la elección del mal menor. 

Esto fue el gran negocio del llamado Voto Crítico, y eso lo saben muy bien sus jóvenes operadores que terminaron instando abiertamente campañas en favor de la extrema derecha liberal. Todo ello conllevó finalmente a que gruesos sectores se refugien y vean en el señor Kuczynski Godard la esperanza de salvación. Así fue que se perdió la autonomía política, se dejó en orfandad de liderazgo a amplios sectores ciudadanos, que en el caso de ganar Keiko, bien podrían haber estado a la cabeza de la resistencia, se olvidó que el neoliberalismo es el problema principal, se olvidó que el programa reivindicativo es necesario y urge en países como el nuestro, se hizo creer que PPK, candidato derechista y hombre de confianza del imperio protegería los intereses populares y sería un defensor de los derechos democráticos, además que iniciaría una lucha contra el Narco Estado. El debate político y electoral se terminó resumiendo en un “Keiko no va” y “Keiko es peor”, o un “PPK es el mal menor”. 

....y persisten las mismas estrategias

Pasaron los años y vimos de cerca que el esquema de manipulación sigue vigente. Siempre la misma estrategia, salir a las calles, caldear los ánimos, cubrir pormenores con la prensa, gritar lemas como "Defendamos la gobernabilidad", "x o y no me representan", "Por la democracia" (qué vil mentira todo esto, qué patraña). No puede darnos cátedra de moral quien convive asalariadamente por y con el Poder, quien no mueve un dedo para reclamar por niños intoxicados por la minería, maestros golpeados en las calles, asalto de los bancos, mejoras educativas y de salud, nada de esto. Nunca trasmiten esas movilizaciones. Rechazan pensiones justas, devolución de aportes de los afiliados. Cómplices de una pandemia inflada y de sus diversas propagandas pagadas con el dinero del erario nacional. No se indignan ni se movilizan para rechazar de suspensión perfecta, propuesta del gobierno del vacado señor Vizcarra, que originó que 67 mil trabajadores se quedaran desocupados sin sustentos para sus familias en plena emergencia sanitaria. Hoy 7 millones han perdido sus empleos. Nunca se indignaron cuando morían las personas en los hospitales, víctimas de la indiferencia y el engaño de un gobierno cómplice de clínicas y monopolios farmacéuticos. Tampoco se manifestaron por el fraude de los bonos familiares, las tablets y la mentira de una educación para todos, cuando no todos pueden acceder a los servicios mínimos de internet. Nunca trasmiten las luchas de la gente real. 

Todo para este sector, al que llamaremos antipatriota, se resume a luchas por la democracia, qué estupidez más grande en una patria que está cada vez más lejos de recuperarse, producto de una brutal campaña de domesticación, sometimiento y enajenación donde parece no tener cabida valores, autoestima, dignidad, nada. Muchos, reciclados como agentes distractores sin ninguna noción de cómo llevar a cabo un proyecto de país nacional. La felonía y la cobardía se muestra en su más alto grado de ignorancia cuando el individuo se deja llevar por un apasionamiento irreflexivo. Ahora, ocho meses después de un confinamiento represivo, paradójicamente estos mismos represores que en el pico de una sobredimensionada pandemia criticaban a la población, hoy la invitan a movilizarse a las calles. El teje y maneje de esta plandemia o represión consentida está hoy al descubierto. El Covid-19 no fue más que una estregia publicitaria armada con el dinero de los peruanos. 

Por eso, rechazar la intervención de ONGs en la vida política, social y económica del país debería ser una tarea urgente. Estas se introducen en movimientos de izquierdas, en agrupaciones juveniles, en entidades académicas, en partidos políticos en formación, ofertando oportunidades que en un intento de desprecarización y apoyo económico, muchos siguen y aceptan usufructuando su propia consciencia, reduciéndose así a simples asistentes sociales del poder del dinero, pagados para torpedear los procesos de reivindicación hacia una verdadera Democracia. La misma suerte deberían correr las partidocracias que en nada contribuyen al desarrollo del país. El respeto y el orden democrático no emanan de las instituciones ni de nomenclaturas ajenas a su significado como gobernabilidad o institucionalidad, sino de los mismos pueblos que experimentan en su día a día la verdadera democracia, la democracia de todos y no la del poder. Por eso, la importancia de romper con el tutelaje de quienes nos marcan las reglas y optar por la libre autodeterminación de los pueblos. 

 Lima, Perú 
Víctor Abraham

lunes, 21 de septiembre de 2020

#GDProyectoDePais| 18 de Septiembre: 'Venceréis, pero no convenceréis'

“Tras el debate, este viernes los votos a favor apenas llegaron a 32: los únicos que respaldaron la vacancia del presidente de la República fueron las bancadas del Frepap y Unión por el Perú, a quienes se le sumaron: Orlando Arapa y Luis Carlos Simeón Hurtado (Acción Popular), Martha Chávez (Fuerza Popular) y César Gonzales (Somos Perú)”. (Martín Hidalgo Bustamante)

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Escribe Víctor Abraham

'Venceréis, pero no convenceréis', dijo una vez Miguel de Unamuno en la Universidad de Salamanca al franquista José Millán-Astray, y esta frase se aplica ahora. En un mundo donde la justicia y la verdad pueden ser suplantadas por la injusticia y la mentira, producto del poder de democracias fácticas instaladas en gobiernos, merced de fanáticos redentores, paupérrima educación en valores y necesidad de conseguir dinero a como de lugar, no caben tribunales para gente que tiene las llaves de las cárceles, que es capaz de comprar voluntades de quiénes representan a ese intento fallido de sentirse escuchados, que entra y sale por las puertas de la indecencia, la desfachatez y lo grotesco, y sin embargo, paradójicamente, resulta aplaudido y aclamado. ¡En qué sociedad podemos estar viviendo!

En qué sociedad estamos viviendo, repito, o  lo que puede ser peor, qué sociedad estamos dispuestos a dejar a nuestros hijos como herencia. ¿Acaso esta? Pensamos en el presente, en el objetivo a mediano plazo, pero se carece de visión a largo plazo, de construcción paciente y permanente, de pensamiento a futuro. Se habla de unidad, pero esta es una utopía en sociedades ya descompuestas moralmente. La democracia que vivimos es una democracia del Poder que destruye todo y arrasa con todo, no solo con la conciencia que compra, sino con la fe que quebranta y los actos que atomiza.

Nos queda esa duda de saber si estamos o no preparados como individuos para confrontarnos con esta fuerza voraz y violenta que no dispara con tanques, bombas o metralletas, al menos así está quedando demostrado, sino con palabras, con ideas deformadas y sádicas que le hacen creer a la gente que se puede ser más feliz y estar más seguro siendo controlados que siendo libres y dueños de sus actos. Una sociedad infantil e inmadura, miedosa y resignada donde medios de comunicación fraguados y clases políticas turbias y desleales, nada serias ni comprometidas con ideales de la nación hacen y deshacen, no solo de los derechos de las personas, sino de sus futuros y el de sus hijos.

No puedo quedarme callado. Necesito decir cómo veo el orden de las cosas. 18 de Septiembre del 2020, y quizás días previos a este. Todo. Todo quedará marcado en la historia del país como el día en que la categoría de ignorancia, la corrupción ya no solo económica, sino moral quedó instalada y para siempre en el corazón de los presentes y futuros peruanos, merced de la frágil autoestima que ese día terminó por romperse. El patriotismo ha sido reemplazado por el temor, por la servidumbre. Se le hizo creer a la población que el fin justificaba a los medios, que no podíamos quedarnos sin ser gobernados, que el nombre de “El Perú” había mantener la democracia, la institucionalidad, la gobernabilidad, conceptos tan manoseados que los políticos y tecnócratas jamás dudan en usar para arrancarnos la vida.

Qué sociedad estamos dispuestos a dejar a nuestros hijos como herencia. ¿Acaso esta? / Foto: Red


Todo está consumado, nada hay por hacer que no pueda pasar primero por la aprobación del Poder. A la luz de los hechos, se miente cuando se dice que la organización del pueblo es la respuesta. Eso no es cierto, porque detrás de toda organización hay manipulación. Quienes cargan sobre sus hombros un proceso emancipador son los caudillos que empujados por ese pueblo que dicen representar terminan atribuyéndose el poder de este en beneficio particular. Nace un nuevo Poder. Sin embargo, sí es posible una emancipación de la masa, y esta radica cuando se libera así misma, se autodetermina, autoeduca y autoinstruye, deja de depender de otros para convertirse en sujeto único de sus propias decisiones, cuando crece y entiende que no hay mayor escuela de formación moral y política que su propia familia. Porque al final, parafraseando a Sartre, cada ciudadano es su propia libertad.

sábado, 12 de septiembre de 2020

#GDProyectoDePais| Una vacancia que procede

Escribe Víctor Abraham

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Si queremos un país decente tenemos que ir por él. La vacancia por incapacidad moral a estas alturas es innegable. Este país necesita una transformación sobre la base del ejemplo, y no puede ser ejemplo quien no asume su delito, equivocación o culpa. El Art. 113 de la Constitución lo establece. No podemos ser ciegos ni actuar de manera cándida e ingenua pretendiendo tapar lo obvio, so pretexto de una crisis sanitaria, que a estas alturas es más una crisis económica y moral porque todo es robo, saqueo, viveza y pobreza. Señores del Congreso, es su deber dar el siguiente paso. El Sr. Vizcarra debe renunciar, caso contrario, son ustedes quiénes deben proceder de acuerdo a la Constitución. Los peruanos merecemos más, no mentiras: sino atención y defensa de nuestros derechos que hoy se encuentran secuestrados bajo el miedo que promueven los medios de comunicación y las fuerzas represivas de la policía, los serenazgos y las fuerzas armadas, haciendo presuponer que bajo este contexto defienden intereses distintos a la nación.

Sobre las mentiras de la democracia del poder

Una democracia a la que hay que proteger ha dejado de ser una democracia, escribía la austriaca y Nobel de Literatura 2004, Elfriede Jelinek. El debate ahora ya no solo toca un fondo político, sino moral y ético. Se trata de saber quién miente y quién dice la verdad, quién sostiene las mentiras del señor presidente y quién intenta dilucidar sobre la realidad de este hecho y elevar sus apreciaciones más allá del apasionamiento momentáneo. Se discute si se debería, en favor de esa mal llamada democracia y las instituciones que lo secundan, mantener a un mandatario corrupto y desleal porque ya falta poco tiempo para que termine su periodo, 28 de julio de 2021. La izquierda política otra vez se pone del lado equivocado de la historia. Se abre nuevamente la gran brecha que separa a los peruanos, por un lado, a los patriotas que buscan liberarse de toda esta infamia y, por otro, a los que siguen el juego del conformismo y la resignación.

Un gobierno que bordea cada día el rango de un totalitarismo asolapado por los medios de comunicación pagados no puede ser sujeto de nuestra vacilación. Medios informativos como RPP, El Comercio, La República, solo por citar a algunos se confabulan para esta orquesta. Estos, bajo la voz de sus operadores políticos, dicen que una vacancia afectaría al país y generaría un daño irreparable a los peruanos, sin embargo olvidan que en promedio, producto de una política poco seria y de atención transparente a la luz de esta pandemia, 7 millones perdieron su trabajo, mientras negocios que por años se sostuvieron a pesar de los abusos de los bancos y la SUNAT perdieron sus capitales, desaparecieron; esto, mientras las grandes empresas y astutos monopolios recibían salvavidas del gobierno. En una guerra, como se vino repitiendo con insistencia que era la forma en que nos encontrábamos, la gente no se hace millonaria, salvo por el robo y la indecencia. Muchos ambulantes han sido golpeados y perseguidos, con mercaderías secuestradas: la población tuvo que verse refugiada en ollas comunes para sobrevivir, mientras se sobrevaloraban las compras del Estado en nombre de la pandemia.  70 mil muertos y hasta más es el saldo obtenido hasta hoy, producto de una inconsciente estrategia de salud pública donde primó más la viveza que el sentido humanitario y la vida.

Se olvidan estos operadores, quienes hoy intentan movilizar al país en favor de un presidente corrupto valiéndose para ello de una manipulación de consciencias y distorsión de la verdad, que fue esta gestión la encargada de dar a los bancos en promedio 60 000 millones de soles. Además promovió la suspensión perfecta dejando a mucha gente en el incierto absoluto. Se hizo uso de los bonos soberanos con grandes perjuicios económicos para el país generando una deuda sin precedente con el FMI, 11000 millones de dólares, cuyos compromisos de pago tendrán que subsanar no solo esta generación sino hasta la tercera generación de peruanos en el futuro. Se ha hipotecado al país. Se olvidan del trinomio gobierno permisivo, clínicas inhumanas y farmacias rapaces operativas en plena emergencia sanitaria. Se olvidan de esto, de las muertes que deja este gobierno producto de su propia indiferencia, luego de haberse despilfarrado el dinero en unos juegos panamericanos que solo demostraron superficialidad y falsedad de un país que se desvanecía por dentro. Se construyeron elefantes blancos, torres deportivas en Villa El Salvador, mientras no se atendía los servicios hospitalarios. Inclusive caen en el silencio respecto a la transferencia reciente del Sr. Vizcarra en favor del Ministerio del Interior, más de 80 millones. Hecho que genera un intento desesperado por tener el apoyo de las fuerzas armadas en momentos como estos, como lo confirma el portal Utero.pe.


La hora de la definición

Se debe elegir entre apoyar a un congreso que fue elegido por el pueblo o apoyar a un presidente usurpador que nadie eligió. Los operados políticos dicen combatir a mafias enquistadas en un Congreso de la República, sin embargo olvidan que este fue elegido por la misma ciudadanía, producto de un golpe de Estado  que muy poca gente o nadie denunció y que el mismo señor Vizcarra alentó. Nadie puede negar que a estas alturas todas las instituciones públicas carecen de idoneidad moral, ya que esto es reflejo de una sociedad descompuesta también moralmente, producto de un abandono sistemático del mismo sistema educativo nacional que por años tuvo que convivir con el olvido de un currículo coherente a la realidad y la persecución de maestros. La corrupción no solo se generalizó, sino se institucionalizó y se democratizó y son hoy estos vicios y a la vez herencias, marcas inherentes en quienes manejan el poder. Son estos mismos operadores, quienes a través de sus cámaras de televisión, señales de radio y papel impreso han puesto de rodillas a la sociedad con sus mentiras y sus manipulaciones.

Ni los políticos ni los tecnócratas deberían inspirar piedad alguna. Ellos, no están comprometidos con los peruanos ni les interesa el desarrollo del país. La política ha destruido la esperanza y corroído la justicia. Ha hecho gris y seguirá haciendo gris la vida de los peruanos, sino se activa a tiempo la capacidad para pensar de manera libre y consciente, y no pagada. Urge hoy, trabajar en favor de una consciencia política de país, educar políticamente a los ciudadanos, porque es evidente que mucha gente aplaude a sus verdugos y captores, a quienes esquivan la ley y son corruptos a cambio de promesas de un incierto y distorsionado futuro. Esto que se escribe acá nos lleva a concluir en lo impresionante que resulta ver cómo se despliega un inmenso aparato político y civil de manera desesperada para sostener, como diría Darío Fo, el Premio Nobel de Literatura 1997, una estatua que está en un gran salón a punto de caerse; es increíble ver cómo muchos intentan sostenerla y apuntalarla para que no se caiga y se quiebre porque de ello dependen intereses creados que solo favorecen a quiénes nos arrancan la vida. 

También puedes leer este artículo en Facebook: Generación Desconocida  / Víctor Abraham

domingo, 23 de agosto de 2020

Una fiesta convertida en tragedia, una confusa intervención policial y un golpe anímico y moral a la población.

Escribe Víctor Abraham
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Sábado 22 de agosto. Los Olivos, Lima (Perú). El toque de queda en Perú empieza a las 10.00 pm y se extiende hasta las 4.000 am del día posterior.  La intervención fue antes de iniciado el toque de queda. Los hechos sucedieron cuando la Policía allanó una discoteca donde 120 personas participaban en una fiesta. ¿Proclives a la diversión? Todo joven es así, y quién niega eso está mintiendo. La mayoría de fallecidos fueron mujeres, 12 en total. ¿Qué sonido distractor, llámese de terror, o ruido de fuerte calibre pudo haber generado el amontonamiento de la gente? ¿Y si hubieran habido ternas o mejor dicho policías encubiertos dentro de la reunión? ¿Se sabía con anticipación o se premeditó con antelación el desenlace fatal de esta intervención?  ¿Quién dio la orden de intervención? ¿Se cumplió con los protocolos de intervención? ¿Qué hacía presumir a la PNP que estos jóvenes pasarían la hora de la cuarentena? No está claro cómo la puerta quedó bloqueada. Se afirma que se les cerró la única puerta de salida. Por otro lado,  se tiene la actuación de una prensa dispuesta siempre a lavar la cara de los verdaderos culpables y distorsionando la verdad en la población. Lo sucedido la noche de ayer, lo de la discoteca ubicada en la avenida El Zinc de Los Olivos, y los 13 jóvenes fallecidos,  toma color y sabor de interpretación vacía y extraña.


 A estas horas de la noche, se piden rondas urbanas para imponer mayor orden, se justifica la muerte de jóvenes que al margen de todo son personas de a pie. Se vuelve a dividir al país entre quienes tienen miedo y quienes resisten al miedo, entre quienes siguen sosteniendo las mentiras y la figura del Gobierno, merced del Covid-19 y quiénes van dándose cuenta del trasfondo real.  También esto sucede justo cuando se supone debería aclararse temas como el contrato ilegal de 1,6 millones de soles con Hidroenergía, por parte del padre de la ministra de economía María Antonieta Alva, la entrega del gobierno de 45 millones de soles a municipios para la adquisición de protectores faciales (otra gran estafa), la denuncia penal al presidente Martin Vizcarra por delito de genocidio, la suspensión del proyecto en favor de los aportantes de la ONP, el financiamiento de los partidos políticos, los 6 000 voluntarios que exige el gobierno para la realización de los ensayos clínicos que empieza mañana lunes 24, y que no esconden otra verdad que el hecho de que se va a experimentar con la gente, pero sobre todo, y es lo más lamentable, sucede justo ahora, cuando ya la ciudadanía estaba tomando valor para volver  a las calles, para vencer el miedo y el temor a tanta psicosis generada por los mismos medios de comunicación que otra vez  vuelven a jugarle en contra a la población. El Poder vuelve a confinar a los peruanos, los convierten en más obediente a la fuerza.

La población es reorientada a buscar culpables entre sus mismos conciudadanos haciéndole creer que la culpa es de la misma gente. Esto linda con el plano que se llama sentido común y justicia. No era intervención de una banda criminal, estos eran jóvenes trabajadores que vivían en lugares aledaños a la zona industrial, o en el mayor de los casos eran vecinos de la zona. Muchos aseguran que el operativo fue 9.20 pm (Esto, probablemente llevó a  muchos de los presentes en la fiesta a pensar que faltando 20 minutos podrían tomar un taxi con destino a sus casas, ya que nadie en su sano juicio va a exponerse a un toque de queda donde es sabido que toda garantía constitucional está suspendida).  Se habla que la empresa organizadora llevó una orquesta. ¿No es raro eso acaso? ¿Qué orquesta va a exponerse a una más que segura intervención policial? Se habla que el costo de la entrada fue de 10 soles (Un anzuelo, tal vez perfecto). ¿No es acaso que así nos han formado?, dicen algunos. ¿Muchos no estamos acostumbrados a tomar en fiestas acaso?, dicen otros. Se tilda a los agraviados de fiesteros  irresponsables, pero… por qué, por ejemplo si el Gobierno no está de acuerdo con esto propone de una vez por todas una ley seca general y restringe a la misma Backus la comercialización de licores, o a otras, llámense Ron Pomalca o Cartavio.

¿Se podría hablar de que todo esto fue sembrado? Todos los sábados los vecinos de la zona se quejaban y la policía nunca intervino, ni serenazgo ni municipalidad. ¿O estaba preparándose con alevosía el momento preciso para hacer de esto una psicosocial más? Todos han estado ebrios, eso es lógico y muy probablemente hasta pudo haber circular droga. Pero esto no amerita a qué se le eche la culpa a la gente y menos, se haga escarnio con los decesos. Hayan tenido algo de culpa o no,  son gente del pueblo, víctimas de una psicosocial que intentó montar la PNP la noche de ayer y que por lo visto se les escapó de las manos. Esto ha trascendido a nivel internacional, según BBC Mundo, varios testigos han denunciado que sí hubo accionar de bombas lacrimógenas y disparos por parte de la PNP. Haya o no haya sido, la pregunta vuelve a ser, ¿qué pudo haber generado ese desorden que sumado al trago y al estado de ebriedad generó el amontonamiento? Incluso una joven hablaba de que ya había presencia de ternas.

Parece increíble, pero a estas alturas todo toma forma de pensar que esto se dio para que los ciudadanos de a pie entendamos qué es lo que sucede con quienes desafiamos a la autoridad. ¿Hubo necesidad de generar muertos para que las personas entendiéramos la dimensión de la desobediencia civil? Inclusive no se deshecha la posibilidad que esos licores bebidos fueron adulterados, además  se habla de 23 detenidos, de los cuales 15 resultaron infectados con covid-19. He allí la explicación del por qué la asfixia fue mayor. Esto nos deja la sensación de que se vuelve a atomizar al pueblo  una vez más, que al final, según se oficializa es este mismo quien tiene la culpa de sus propias acciones.

Esto no debe ni puede quedar impune. Un estado de emergencia no justifica acabar con la vida de las personas. Cómo refiere un joven dentro del mundo de las redes a estas horas de la noche, "Dieron a entender que si no respetamos las reglas, ¿nos matan?".

 Agosto, domingo 23. 2020. Lima Perú. 
9.30 pm
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Fotos: BBC Mundo

lunes, 17 de agosto de 2020

Plandemia 2020

La extraña sensación de vivir secuestrados en nuestro propio país es un fantasma que empieza a recorrer el territorio nacional. Es como si viviésemos o caminásemos en un lugar que se esmera en hacernos sentir NADA. Caras largas, reprobatorias. Y todo tiene un sabor a rechazo, prohibición y duelo. No amargura, sino decepción. Una sociedad enajenada crea eso. 

Una especie de resignación, miedo o convivencia con el dolor, un inexplicable espíritu de sumisión, son tantas cosas y a la vez nada. La ruta de la identidad se difumina. Vamos olvidando quiénes somos y qué nos pertenece por derecho. Están golpeando la autoestima de las personas, disociando la unidad familiar, hostigando a los ancianos, persiguiendo a los ambulantes, destruyendo la salud mental de un país, dejando sin futuro a los niños, precarizando la educación, haciendo negocio con la salud, lucrando con la vida de la gente, vulnerando sus derechos individuales, mintiendo, convirtiendo la crisis sanitaria en crisis económica. Las pequeñas empresas mueren; las grandes cadenas de negocios se fortalecen. La propiedad privada de los grandes lacta de la plata del Estado, un dinero que es nuestro. La población resiste, pero no es suficiente.

Se están haciendo ricos los más ricos y amasando exorbitantes fortunas. Han divido el país entre los que tienen miedo y los que no tienen miedo, entre quienes no se creen las mentiras del Gobierno, respecto al tratamiento de la COVID-19, y quienes ayudan a sostenerla para que estas no caigan. Han entregado los bonos soberanos, desperdiciado el dinero de todos los contribuyentes de este país. Se han confabulado con la prensa para crear una psicosis generalizada. Reprimen, vigilan, observan. Endeudan al país con préstamos impagables para estas dos generaciones que vienen: el dinero recibido es repartido escandalosamente entre los mismos funcionarios.

En silencio están acabando con las personas que llegan a los hospitales, reduciéndolos en sus casas o en algún lugar donde puedan estar y no salir. Se niegan a ver la realidad porque la falsedad genera réditos. Cercenan la esperanza ofreciendo bonos que no llegan. Vejan la dignidad de las personas condenándolas a solo mostrar sus ojos. El uso obligatorio de máscaras y plásticos sobre la cara, ejercicio macabro que solo pueden darse licencias gobiernos autoritarios porque saben que el miedo gana terreno sobre la consciencia y el sentido común de la población. 

Las políticas de salud pública fracasan. Se niegan a aceptar las recomendaciones de investigadores y profesionales de la salud independientes que pudieran significar relativos progresos. Operadores políticos reciben sus tajadas. Pareciera como si estuviéramos caminando a construir una distopía similar a las de Fharengeith 451, V for Vendetta o 1984 porque el poder empieza a hacerse omnipresente, dando la impresión que su mano está presente en todas partes al mismo tiempo. 

La gente muere, la corrupción se dispara, la enfermedad toca la puerta de los pobres, el oxígeno se reduce y la locura, producto del enclaustramiento, empieza a asomarse. La tarea, sobreponerse al miedo...¡Vencerlo!, y fortalecer el uso pleno de la consciencia y el razonamiento.

Lima. Agosto 17.2020.

Víctor Abraham 

miércoles, 12 de agosto de 2020

Educación y Política: Ciudadano Martín Vizcarra Cornejo I

Ciudadano Martín Vizcarra Cornejo: 

La caída de quien le precedió, el ciudadano norteamericano Kuczynski Godard, un descalificado Congreso fujimorista  que no representaba más que la radiografía del momento, un altísimo grado de rechazo a la clase política, un inmenso aparato institucional y una fuerte e influyente hegemonía empresarial, sumado a intereses particulares de medios de comunicación, artistas e intelectuales y  complicidad de la izquierda política lo pusieron donde está. Circunstancias ajenas al voto popular le llevaron a usted al poder.

La democracia del Poder, encarnado en fuertes sectores de la sociedad civil y política ante el miedo de quedarse a la deriva, ser golpeados moralmente y puestos al descubierto con el fin de ser denunciados, procesados, juzgados y sentenciados, producto de los mismos tentáculos que ODEBRECHT ejercía en toda la esfera del ámbito social y nacional, componendas turbias y corruptas que llevarían a la orden de captura internacional de Alejandro Toledo, el suicidio de Alan García, el arresto de Ollanta Humala y su esposa Nadine Heredia, la renuncia de Kuczynski Godard, todos Expresidentes de la República, además de las detenciones de Castañeda Lossio y Susana Villarán, exalcaldes de Lima, y con ellos, a lo largo de todo el país, autoridades municipales, periodistas, gobernadores regionales, gerentes de la administración pública, directores de instituciones, gremios, partidos políticos, sindicatos, movimientos juveniles, entre otros. Hechos que hicieron innegable una crisis total de corrupción, similar o peor a los tiempos del Fujimorismo y que contribuyeron a su posicionamiento inmediato como mandatario de la República a un paso del Bicentenario.

Un conglomerado desleal de empresarios, agremiados todos, bajo la figura omnipresente del grupo hegemónico más influyente y poderoso del Perú bautizado como CONFIEP también le dio su venia. El apoyo para su investidura de estos fuertes grupos de poder, preocupados por mantener sus dividendos económicos era más que obvio, y con ello las argucias de los inmensos medios de comunicación quienes en su intento por seguir manipulando y direccionando la opinión pública y cobrando al Estado por este servicio callaron. También jugaron su papel, una vez más al otro lado de la historia, como en 1990 que junto al APRA engendraron a Fujimori, la izquierda política que en un arrebato de silencio cómplice y ayuda absoluta no dudaron en sacar a la gente las veces que fue necesario para marchar a nombre de usted, con el único fin de complacer sus caprichos iniciales a cambio de limpiar su careta moral y pedir puestos de trabajo. Tampoco se quedaron atrás los intelectuales de las universidades más referentes y caras, en cuyas literaturas solo despedían colaboración en favor de la “democracia”. Todo se dispuso para usted. Todo, todo esto le estaba dispuesto. Fue este su arsenal, su vehículo de enquistamiento en Palacio de Gobierno.

Su mensaje posterior de una supuesta lucha contra la corrupción solo fue una demagogia en la práctica. Medidas antilaborales como ese Decreto Supremo Nº 345-2018-EF llamado "Política Nacional de Competitividad y Productividad" (PNCP) que aprobó mientras todos celebraban el inicio de un nuevo año 2019 evidenciaron su futura línea de gobierno: Un Gobierno para las grandes empresas. Sus promesas de salvaguardar la vida e integridad de los peruanos fue siempre una mentira. Hospitales que nunca se construyeron, escuelas olvidadas, universidades cerradas en nombre de la calidad educativa, brechas salariales que tampoco se equipararon. Una estabilidad laboral más cercana a la orfandad y al abandono, mientras la informalidad daba de comer en silencio al país a pesar de ese discurso suyo de protección a los más vulnerables, palabra tan manoseada que solo alcanzó el significado de manipulación de consciencias.

Lima, Perú. Agosto 12, del 2020 

lunes, 13 de julio de 2020

La historia es nuestra y la hacen los pueblos…

Ciudadanas y ciudadanos:

La palabras que dan título a este escrito le pertenecen a Salvador Allende, quien minutos antes de ser arremetido y ajusticiado cobardemente en Palacio de la Moneda, por el gobierno militar de facto de ese momento en Chile, el 11 de septiembre de 1973,  ofrecía su último discurso cargado de un fervor cívico, decidido y moral. Cito esta frase para introducir la reflexión de hoy acerca de cuál es el papel de los ciudadanos en este país, no solo en momentos tan críticos como hoy, sino para tenerlo en cuenta en todo momento e internalizarlo como nuestro.

En la medida que aprendamos a cuestionar duramente lo que a la luz de los acontecimientos no sea ético y estemos dispuestos a no seguir fácilmente, sobre todo nuestros jóvenes, empezaremos a construir una sociedad responsable, objetiva y crítica. El rechazo es saludable y pertinente, pero solo cuando parte del análisis en base a la experiencia misma del individuo. Luego, un país justo y decente no puede construirse en base a ofrecimientos, con caudillos políticos que dicen, Dadnos su voto y haremos una patria grande. Los hechos concretos y tangibles de la historia reciente de este país validan esta premisa.

En la práctica real han fracasado todas las administraciones de los distintos gobiernos que han dirigido los destinos de es este país durante estos últimos casi cuarenta años. Fracasaron, no solo porque sus distintos planes de trabajo ofrecido en campañas electorales no se ejecutaron, sino porque fueron devorados por ese colosal e irremediable ego que absorbe a los hombres cuando se sienten poderosos (Ah, ese absurdo poder por maniobrar las consciencias ciudadanas). Una vez convertidas en autoridades por el voto popular son otros. El poder corrompe y obnubila la razón y el criterio, el sentido común. Por eso, los ciudadanos debemos intentar ir más allá de un simple querer, un simple apasionamiento del momento, ofrecimiento alguno de transitorio trabajo o expectativas falsas e ingenuas. Nadie da lo que no tiene y un político jamás va a dar eso mismo, ayuda social porque simplemente ese adjetivo social no figura en su código de verdad.

La cantidad de caretas  que presentan es impresionante. Esta gente nunca se compromete con nadie, salvo con sus propios intereses. Foto: Red

Tras un político no hay ninguna verdad ni compromiso. Alguien que se enmascara tras discursos y guiones preparados y escritos por periodistas e intelectuales pagados, no es signo de confiabilidad. Los políticos nunca dan la cara, al menos en este país. Se escudan en mujeres, en policías, en ancianos, en gente, según ellos, que no hacen caso a la ley. La cantidad de caretas  que presentan es impresionante. Esta gente nunca se compromete con nadie, salvo con sus propios intereses. Los ciudadanos decimos, Nos han engañado, hemos sido sorprendidos por estos, nos han robado el futuro de nuestros hijos, sin embargo creo que esto no es tan cierto, un político no piensa en el votante, sino en el voto y como hacerse de este, cómo arrancarle a la gente el voto por las buenas o por las malas. El robo de una elección es inminente y para ello son tan imprescindibles encuestadores y medios de comunicación. Son estos albaceas y custodios de la ignominia y el fraude.

Qué hacer entonces, la organización. Juntarse, ayudarse mutuamente, comprender que el cambio proviene del encuentro de elementos tan plurales y disímiles entre sí mismos. Todo esto es como un partido de fútbol, todos asumen y priorizan funciones desde el espacio que les toca jugar: no todos pueden ser ejecutores del gol. Cuando los ciudadanos entienden esto y comienzan a organizarse en función de ello, el triunfo resulta inminente. Así, cuando una ciudadanía se organiza alrededor de un proyecto, o mejor aún sale a las calles pacíficamente, con rosas blancas, como diría Saramago en sus cuadernos, adquiere el poder real, porque el solo uso de su consciencia lo empodera. De allí que las tesis del búlgaro Elias Canetti, o del polaco Czeslaw Milosz, en "Masa y poder", y "El poder cambia de manos", respectivamente, adquieran fuerza relevante para estos tiempos. 


domingo, 24 de marzo de 2019

Necesidad de una acción conjunta en defensa del agua

El último viernes 22 estuve en el local de FEDIPA, por motivo de una Cumbre del Agua, en ocasión de celebrar el Día Mundial del Agua, el mismo que había reunido entre sus asistentes a muchas Organizaciones Sociales y Colectivos de Lima y Callao,  Sindicatos, Coordinadoras, Comunidades Urbanas Autogestionarias, Asociaciones, Frentes, entre otros.

Dentro de los puntos en agenda trabajados, y expuestos, se desarrollaron entre otros, con algunas acotaciones necesarias para ampliar la información:

1. El hecho de que hace más de treinta años, cada Gobierno que ha ingresado a la administración del país, siempre ha intentado mercantilizar el agua, privatizándola, o en todo caso, concesionándola mediante Asociaciones Público Privadas.

2. Por lo visto, en la práctica real, todas las privatizaciones que se han dado a lo largo del país, en el campo que se mencione, no han acarreado sino rotundos fracasos, convirtiéndose más bien en fuentes de corrupción, coimas, lobbies, para empresarios, autoridades y altos funcionarios, pero, paradójicamente, sin beneficio alguno para los peruanos de este país.

3. Una preocupación, respecto al Decreto Supremo 018-2018, que según lo confirma, el informativo Tiempo 26 (1), “se estaría convocando a nuevas empresas privadas prestadores de servicios de agua potable, de capitales extranjeros, para que estas firmas postulen y así, si el Gobierno les da la luz verde, se hagan responsable del líquido elemento. En otras palabras, el agua potable (…) en manos de empresarios usureros”.

Esto último me recordar la publicación del diario Gestión (2), que ya en diciembre del año pasado, advertía un cierto interés del Gobierno del señor Vizcarra, en permitir el ingreso de operadores privados en la gestión de las EPS Entidades Prestadoras de Servicios de Saneamiento del Perú (EPS), las mismas que se mostraban en contra de esta medida, al considerarla propuesta tentativa para la apertura de la privatización de las empresas de saneamiento.

4. Existe, con cierta preocupación en los ciudadanos, un proceso vivo y palpante de contaminación y depredación de las reservas acuíferas y fuentes de agua, por parte de empresas transnacionales extractivas como petroleras, madereras, y mineras, entre otras, cuyos residuos industriales, y especialmente relaves mineros, siguen desperdigándose, caso TAMBORAQUE, por citar un ejemplo, que dicho sea de paso es ya una amenaza latente de contaminación para la cuenca del río Rímac.

Recordemos, que, según Andina (3), en Septiembre del año pasado, el Tercer Juzgado Constitucional Transitorio de Lima dispuso la paralización del retiro de 145,000 metros cúbicos de relaves mineros ubicados al pie de la ladera del cerro Tamboraque, en la provincia de Huarochirí, favoreciendo así a la empresa minera Great Panther Coricancha S.A, responsable de este relave. (Un acto totalmente deplorable que deja al descubierto los intereses creados de quienes administran la justicia en este país).

5. La falta de voluntad política de las altas autoridades para hacer realidad, por fin, una cobertura digna de servicio de agua y desagüe, para las millones de familias que, carentes de este recurso hídrico, siempre están en el olvido.

Aquí se requiere dotar de agua purificada al 100% de hogares de más de 100 mil centros poblados en el campo y en asentamientos humanos con el uso adecuado de tecnologías.  

Foto: Red
6. La necesidad de tomar una acción conjunta como ciudadanos peruanos para exigir la protección, conservación y restauración, de cuencas, ecosistemas, bosques, manantiales, entre otros, con mayores mecanismos de fiscalización y vigilancia social en el gasto público relacionado a inversiones, contratos, consultorías, presupuestos. Del mismo modo, demandar el fortalecimiento de las Entidades Prestadoras de Servicios de Saneamiento del Perú (EPS), dotándola de recursos reales, así como: la eliminación de la tercerización (4) que desnaturaliza y precariza el trabajo, la tecnificación del riego, la retención del agua que hagan posible el control de cauces desde las nacientes para evitar huaycos e inundaciones posteriores, lo que a final de cuentas se puede entender como un impulso estratégico en la gestión del agua.

Respecto a la tercerización, o encargo de una actividad a un tercero que sepa hacerla mejor que “yo”, ya en el 2018, en Perú, se presumía un crecimiento cercano al 7%, proyectándose a un 30%, según cifras proporcionadas por Gestión. Así, dicha actividad desde ya facturaba US$ 650 millones, siendo el 50% proveniente de la minería, y el 30% de la pesca, retail y telecomunicaciones, dejando a este país como uno de los que más tercerizan en Sudamérica, luego de Brasil, Colombia y Argentina. Por otro lado, la tercerización impacta en la estabilidad del empleo, así como en los derechos sindicales o en las remuneraciones, ya que proporciona mano de obra para trabajos específicos por un determinado tiempo.


Lima, 23 de marzo del 2019

Vìctor Abraham

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Fuentes:





jueves, 7 de marzo de 2019

Sobre los usos del Poder en la información

Cuando concebimos la idea de Generación Desconocida*, como herramienta conceptual de información nos propusimos impulsar un arduo trabajo de consciencia ciudadana y promoción de nuevos líderes de opinión, diferentes a los clásicos y tradicionales que ya conocíamos por nuestras televisoras, señales de radio, o páginas editoriales, y que por cierto, sabíamos: eran fabricados por medios de comunicación masiva, nada real con las intenciones y posibilidades del ciudadano de a pie; medios, cimentados en inmensos y exorbitantes capitales privados, con intereses, obviamente, también particulares y privados, o en todo caso, alimentados por sendas y turbias dádivas del Estado, en contubernio con los Gobiernos de turno, que en actitudes nada transparentes y éticas han sorteado, con total irresponsabilidad, los destinos culturales y educativos del país. Para muestra de lo que se escribe acá, observemos las grandes bolsas de millonarios capitales amasados por América Televisión, el grupo ATV, Latina, El grupo El Comercio, el Grupo RPP, entre otros, obtenidos de esos ingresos ya detallados, quienes adicionalmente, so pretexto de la diversión han terminado por cercenar los valores morales de la población al entregarle productos televisivos de pobre contenido: programas altamente sexistas, realitys con altos índices de falta de pudor en horarios que se supone están considerados, “de protección al menor”, farándulas racistas, huecas, alienadas, cuyo mensaje siempre es el mismo, el consumo, la banalización, la mofa al carácter noble, por otro lado, pretexto de información, se ha terminado por entregar al ciudadano, programas periodísticos con alto contenido de manipulación de consciencias (escribo esto, y pienso en las canalladas de Canal N, o el Grupo RPP, siendo complacientes a gritos con el acto de intervencionismo a Venezuela por parte de Trump y aliados, so pretexto de decirle a la gente, queremos democracia).

Por otro lado, se me viene a la mente ahora, por ejemplo, los altos contenidos de información policial, que exhiben día a día, almuerzo tras almuerzo, los canales de noticias de América Televisión, que no hacen más que atomizar a la ciudadanía en un caos de desconfianza, individualismo e inestabilidad, en vez de exigir a las autoridades competentes, hasta el hartazgo, propuestas concretas de una lucha frontal respecto a los agravamientos de la criminalidad y la delincuencia. Otro ejemplo, claro y burdo, las horas y horas perdidas en dar vitrina a sectores y personajes políticos, totalmente endosados a la corrupción del caso ODEBRETCH, políticos que han diezmado las esperanzas de sus propios correligionarios, y que, oh, paradójicamente, siguen siendo “limpiados” por largas entrevistas, extensas páginas editoriales, en fin.

Así, vemos que el control voluntario del pensamiento, por miedo al Poder, se establece desde las páginas de un diario, desde las pantallas de una televisora, desde la señal de frecuencia de una radio, que en su intento de contención, anulan la participación real de la gente, invisibilizan  los pedidos y demandas reales de esta, esconden las luchas reales que se tejen desde las movilizaciones en la calle, ya que solo muestran las manipuladas por los operadores políticos u ONGs, porque es fácil sacar a la gente a la calle a luchar por un sentido, o por un favor de apoyo al Gobierno, siempre so pretexto de esa tan manoseada defensa de la democracia y la gobernabilidad. Escribo esto, y pienso en la gran parafernalia satirizada distópicamente por Orwell en 1984, quien desde ya hacía medio siglo nos advertía de la presencia de un Gran Hermano, hoy encarnado en los distintos Grupos de Poder que direccionan todo.

Este contexto real, concreto y degenerativo, es el panorama en el que nada, flota y se hunde la credibilidad de la prensa oficial y nacional, día a día, la misma que oficiando de cómplice, muchas veces, ha sido, consciente o inconscientemente, agente principal de la criminalización del pensamiento y sentido común de la población; en otros casos, coadyuvando a la sistematización, y concreción, de orquestadas cortinas de humo desde sus plataformas informativas, so pretexto, en muchos de esa frase, “en aras de la gobernabilidad y la democracia”.

En este contexto degenerativo moral en el que últimamente se encuentran sumidas nuestras ciudadanías, resulta estoico y ejemplar mantener un sentido de coherencia y, más de resistencia en grupos, asociaciones o comunidades. Es como si nos adentráramos a la construcción de un mundo distópico donde los malos siempre ganan y los sublevados siempre son absorbidos por el gran Sistema. Mundos distópicos donde triunfa el error y la mediocridad sobre la buena fe y la valentía, porque, sencillamente, el Poder está del lado equivocado de la balanza. Leyes de embudo y financiamientos sórdidos que atomizan las esperanzas de revoluciones culturales o educativas, esperanzas de libertad, al fin y al cabo.


Una espera que desespera.La audacia irreflexiva fue considerada valeroso sacrificio; la precaución prudente se convirtió en una cobardía disimulada. El sentido común no era más que un pretexto para la molicie, y la gran inteligencia era solo inercia reprobable”, dejaba en claro, Milosz Czeslaw, el Premio Nobel de Literatura 1980, en El poder cambia de manos(1953), para referirse a la vida dramática de la Varsovia de la ocupación durante el periodo de entreguerras en Europa. Escribo esto, y pienso, ¿no serán estos, los que vivimos, tiempos similares, a los descritos por el autor polaco? ¿no atravesaremos, hoy, por este ingente flagelo de la modorra, la inercia y la acomodación sistemática con el Poder y el servilismo?, en fin. La respuesta solo cabe en la consciencia de cada individuo, de cada ciudadano, de cada persona. De allí que sean necesarias, y bienvenidas, siempre, todas aquellas propuestas que nos lleven, de manera conjunta y alternativa, a impulsar idearios comunes, deseos de ser firmes y claros, coherentes, respecto a nuestros compromisos y acciones, frente a aquellos males endémicos, que promueve el  Poder, desde sus cómodas arcas financieras, y relaciones socioeconómicas, cuyas intenciones, nunca descansan, siempre están latentes, como son, el adormecimiento y embrutecimiento y la manipulación.  

Lima, Perú
Víctor Abraham
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* Para mayor referencia de Generación Desconocida ver: https://www.facebook.com/ciudadania.generacion

jueves, 2 de agosto de 2018

Pedido explícito, adolescentes atentos

Ciudadanos:

Hay que apostar por la formación de nuevos liderazgos al interior de las escuelas, sin importar sitio de ubicación o lugar de procedencia porque allí está el futuro, queramos o no entenderlo. Los liderazgos del futuro deben venir acompañados de conocimiento, de mucho conocimiento, pero sobre todo de mucha sensibilidad social, carisma empático, y sobre todo capacidad para no quedarse callado y decir lo que se piensa.

Jóvenes contestarios y cuestionadores harán una mejor nación, una generación de ciudadanos autónomos, responsables y comprometidos con el futuro de esas generaciones que vengan detrás de ellos. Jóvenes que entiendan que la vida es una una dialéctica constante, cíclica y que los cargos y posiciones socioeconómicas van y vienen. 

Generaciones de nuevos jóvenes que no olviden nunca que alguna vez también fueron terneros y que siempre hay que ayudar al débil, al pequeño, al indefenso, al neófito. Jóvenes que nunca dejen de lado esa rebeldía propia e innata que da la etapa de la primera juventud, ni ese romanticismo utópico que guió a los ilustrados franceses del pasado: la nobleza del ideal por ser mejor. 

Generaciones que entiendan que el ejemplo es fundamental, y que el carácter forma el temperamento. Que entiendan que las pasiones no pueden dominar al individuo, sino la razón; y que podemos encontrar en este mundo buenas, regulares, malas y hasta execrables gentes, y aún así entenderlas y ayudarlas en la medida que nos sea posible. Generaciones que entiendan que la fortaleza interior, el valor de la resiliencia, y la sinceridad son más importantes que cualquier relación de amiguismo, o padrinazgo, en fin. 

Generaciones que nunca bajen sus brazos a la lucha diaria; que entiendan que el dinero no puede ser limitante para la realización personal, para la consolidación de un proyecto, que nunca cierren las puertas de su ayuda a jóvenes nuevos, porque - como diría el poeta español Miguel Hernández- "ante la sombra de dos, nos levantamos otros dos, y ante la nuestra se levantarán otros dos de mañana". 

Cada vez más adolescentes y nuevos jóvenes tienen que entender que hay una cita con la historia de nuestro presente, donde nos encontremos: una cita que por el bien de quienes vienen detrás de nosotros, no podemos esquivar. 

El futuro tiene que ser de ustedes, nuevas generaciones, de nueva gente, de gente cada vez mejor, y he aquí el papel de los maestros, de los padres, y los jóvenes actuales, mis contemporáneos, de entender esto, como vital y trascendente: Generaciones presentes que entiendan que tienen el deber de asumirse como MAESTROS DE GENERACIONES. 

El futuro lo construimos todos desde el punto cardinal en que nos encontremos, y desde la acera en que nos ubiquemos. 

Fraternalmente

Víctor Abraham

martes, 31 de julio de 2018

EL CASO ANTONIO CAMAYO, IZA MOTORS Y LA FALACIA DEL EMPRENDEDOR EXITOSO

ESTIMADOS JÓVENES:

Con Antonio Camayo, y su historia Iza Motors, ha quedado demostrado una vez más que la definición del emprendedurismo, o del empresario exitoso, no es más que una falacia o mentira, en un país, cuyo mayor ente recaudador, la SUNAT, y sus municipios distritales y regionales, persiguen al pequeño vendedor honesto de bodega, que a punta de esfuerzo diario intenta hacerse de un pequeño negocio.

Jóvenes, me dirijo a ustedes, entendamos bien esto, la figura del empresario exitoso, al menos en este país, solo es posible bajo dos formas, la inmoralidad o el servilismo, por un lado si se es pobre, o la acumulación de riqueza por generaciones anteriores a la suya, si se proviene de cuna de oro, sin mencionar que la acumulación de riquezas también es producto del robo acumulado por decenios de generaciones. Jóvenes, solo así es posible tal milagro. 

Historias como las de Camayo Valverde, cuya fortuna es producto de pertenecer a una organización criminal Los Cuellos Blancos del Puerto, investigada por corrupción de funcionarios y tráfico de influencias, así como de amarres corruptos con poderes políticos y judiciales malsanos, se suman a otras como Joaquín Ramírez, que, oh milagrosamente de cobrador de buses se convirtió en Gerente de inmobiliarias, servicios automotores, y productos informáticos, así como mayor financista de la FUERZA No 1, encarnada en la señora K, durante las últimas elecciones generales 2016. Hoy es sabido que el lavado de activos fue el mayor peldaño de su milagro económico.

Y así, estimados jóvenes, podemos seguir citando a las inmobiliarias de Edwin Oviedo, a Luciana León y su padre, implicados en delitos de enriquecimiento ilícito, los hijos del aprista Jorge del Castillo, cuyas relaciones de poder vienen por herencia; o por narcotráfico, como lo sostiene el investigador Jaime Antezana, caso los Acuña, y su imperio universitario, o las bebidas gaseosas de Los Añaños, y su grupo Ajegroup, en fin.

Por mi parte, solo puedo concluir afirmando que, ni la decencia ni el esfuerzo diario generan riquezas exorbitantes como las que pintan revistas económicas como IGM Investments; dan paliativos, sí, dan relativas comodidades, sí; pero no vidas de lujo y confort, de hombres protectores y mujeres exóticas, o autos de marca, esa es la pura verdad, nos guste aceptarlo o no. Salvo, la destreza de un futbolista, los años que ha dedicado un artista de gran reconocimiento a su trabajo, o un intelectual del primer mundo. Lo demás es mera ilusión.

Lima, Perú
Víctor Abraham

Una movilización sin sustento: el objetivo, aglutinar a la manada; la gran mentira, la democracia

La consciencia de un valor cualquiera sea este da la libertad al individuo, le confiere responsabilidad, acción y fe en el futuro. Los hij...