miércoles, 27 de junio de 2012

Fiódor Dostoievski: El escritor del realismo ruso



El hombre es un misterio, hay que resolver el misterio y si uno pasa la mayor parte de su vida intentando resolver el misterio: no diran que ha perdido el tiempo.

De: Carta a su hermano (1839)

 ***

" A la mañana siguiente se despertó tarde, tras un sueño agitado que no lo había descansado. Se levantó bilioso, irritado, de mal humor, y consideró su habitación con odio. Era una jaula minúscula, de no más de seis pies de largo, y tenía un aspecto miserable con su papel amarillento y lleno de polvo colgando en jirones de las paredes.
(...)
Le dió el golpe precisamente en la mollera, a lo que contribuyó la baja estatura de la víctima. Enseguida, le hirió por segunda y por tercera vez, siempre con el revés del hacha y siempre en la mollera. La sangre brotó cual una copa volcada, y el cuerpo se desplomó hacia delante en el suelo. El se echó atrás para facilitar la caída y se inclinó sobre su rostro: estaba muerta. Las pupilas de los ojos, dilatadas, parecían querer salírsele de sus órbitas; la frente y la cara muequeaban en las convulsiones de la agonía.
(...)
¿Donde he leído -pensó Raskólnikov prosiguiendo su camino-, dónde he leído lo que decía o pensaba un condenado a muerte una hora antes de que lo ejecutaran? Que si debiera vivir en algún sitio elevado, encima de una roca, en una superficie tan pequeña que sólo ofreciera espacio para colocar los pies, y en torno se abrieran el abismo, el océano, tinieblas eternas, eterna soledad y tormenta; si debiera permanecer en el espacio de una vara durante toda la vida, mil años, una eternidad, preferiría vivir así que morir. ¡Vivir, como quiera que fuese, pero vivir!
"


De: Crimen y castigo(1866)

***

Me gustaría hacer referencia a un asunto. En el número de octubre, informaba del suicidio de la hija de un emigrante: ‘Empapó un algodón en cloroformo, se lo llevó a la cara y se acostó en la cama. Así murió. Antes de morir escribió una nota: “Me apresto a emprender un largo viaje. Si el intento no sale bien, que se reúnan para celebrar mi resurrección con copas de Clicquot. Si sale bien, ruego que no me entierren hasta que esté muerta del todo, pues resulta muy desagradable despertarse en un ataúd bajo tierra. ¡No es nada chic!.” El señor N.P., lleno de arrogancia, se enfada con esa suicida “frívola” y saca la conclusión de que su acto “no es digno de la menor atención”. De buenas a primeras añade: “Me atrevería a afirmar que una persona que desea festejar su vuelta a la vida con una copa de champán en la mano, no ha sufrido mucho en esta vida, cuando la retoma de manera tan solemne, sin alterar sus costumbres y sin pensar siquiera en ellas…”


¡Qué idea y qué razonamiento tan ridículos! Lo que más le ha fascinado es el champán. No obstante, si le hubiera gustado tanto el champán, habría seguido viviendo para beberlo, pero lo que hizo fue referirse a él antes de morir, antes de morir de verdad, sabiendo muy bien que seguramente iba a morir. No podía tener mucha confianza en sus posibilidades de volver a la vida, y además esa eventualidad no le ofrecía ningún atractivo, porque en su caso volver a la vida significaba enfrentarse a un nuevo intento de suicidio. Aquí el champán no significa nada; seguramente no tenía la menor intención de beberlo… ¿De verdad es necesario explicarlo? Mencionó el champán porque, antes de morir, deseaba permitirse una extravagancia abyecta y repugnante. Eligió el champán porque no pudo encontrar un cuadro más abyecto y repugnante que una borrachera para celebrar su “resurrección de entre los muertos”. Necesitaba escribir algo así para cubrir de barro todo lo que dejaba en el mundo, para maldecir la tierra y su propia vida, para escupir sobre ellas y dejar constancia de ese escupitajo a sus deudos, a quienes abandonaba. ¿Cómo explicar tanto rencor en una muchacha de diecisiete años? ¿Y contra quién iba dirigido ese rencor? Nadie la había ofendido, no tenía necesidad de nada; se diría que murió también sin ningún motivo. Pero es precisamente esa nota, es precisamente el hecho de que en un momento semejante estuviera tan interesada en permitirse una extravagancia tan abyecta y repugnante, es precisamente todo eso lo que lleva a pensar que su vida había sido incomparablemente más pura de lo que sugiere esa ocurrencia abominable, y que el rencor, la inmensa amargura de su ocurrencia, testimonian, por el contrario, los sufrimientos y las torturas a que estaba sometida su alma, así como la desesperación del momento postrero de su vida. Si se hubiera dado muerte llevada de cierto apático hastío, sin saber muy bien por qué, no se habría entregado a esa extravagancia. Para analizar esa disposición de espíritu es necesario adoptar una actitud más humana. En este caso, el sufrimiento es evidente, y no cabe duda de que murió de angustia espiritual, después de muchos tormentos. ¿Cómo pudo atormentarse tanto una criatura de sólo diecisiete años? Pero ésa es la terrible cuestión de nuestro tiempo. He avanzado la hipótesis de que murió de angustia (una angustia demasiado precoz) y del convencimiento de que su vida carecía de sentido… y que ambas afecciones eran consecuencia exclusiva de la depravada educación que recibió en casa de sus padres, una educación basada en un concepto erróneo del sentido supremo y los objetos de la vida, que destruyó deliberadamente en su alma cualquier fe en su inmortalidad. Todo eso no pasa de ser una hipótesis personal, pero lo cierto es que no pudo quitarse la vida con la única intención de dejar esa miserable nota y asombrar a la gente, como parece sugerir el señor N.P. "

De: Diario de un escritor (1873 - 1881)


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Sobre el autor: Dostoievski fue un novelista ruso, uno de los más importantes de la literatura universal, que escudriñó hasta el fondo de la mente y el corazón humano. Su narrativa ejerció una profunda influencia en todos los ámbitos de la cultura moderna. Su infancia fue bastante triste y, cuando contaba sólo diecisiete años, su padre, que era un médico retirado del ejército, le envió a la Academia Militar de San Petersburgo. Pero los estudios técnicos le aburrían y, al graduarse, decidió dedicarse a la literatura. 

Al regresar a San Petersburgo, Dostoievski retomó su carrera literaria, lanzando una publicación mensual en colaboración con su hermano Mijáil, llamada Vremya (Tiempo). En ella publicó, en capítulos, Memorias de la casa muerta, al igual que Humillados y ofendidos (1861). En esta melodramática historia, muy apreciada por los lectores debido a su compasivo tratamiento de los desheredados, el autor ruso presenta por primera vez el tema de la redención y del logro de la felicidad a través del sufrimiento. Su primer viaje al extranjero, un deseo que había acariciado desde mucho tiempo atrás, quedó reflejado en Notas de invierno sobre impresiones de verano (1863), ensayo en el cual describe la mecánica monotonía de la cultura de la Europa occidental.

Cuando la revista fue cerrada, por un artículo supuestamente subversivo que se publicó en ella, los dos hermanos se embarcaron, en 1864, en el proyecto de Época (Epoja) otra revista de corta vida. En ella se publicó el comienzo de la única novela filosófica de Dostoievski, Memorias del subsuelo (1864). Esta obra, considerada como el prólogo a las obras mayores de su autor, es un autoflagelante monólogo en el que el narrador, un rebelde contrario al materialismo y al conformismo imperantes en la sociedad, constituye el primero de los antihéroes enajenados de toda la historia de la literatura moderna. Tras la larga enfermedad y muerte de su mujer en 1864, y la de su hermano, cuyas deudas financieras se vio obligado a pagar, quedó prácticamente en la ruina. A cambio de un préstamo, se comprometió con un poco escrupuloso editor a cederle todos los derechos de sus obras si no le entregaba una novela completa en el plazo de un año. Dos meses antes de cumplirse ese plazo, le presentó El jugador (1866), basada en su propia pasión por la ruleta. Para transcribir esta novela había contratado los servicios de una mecanógrafa, Anna Snitkina, con la que se casaría poco después, y con la que alcanzaría felicidad y satisfacción.

Dostoievski se pasó los siguientes años fuera del país, para escapar de los acreedores. Fueron años de pobreza, pero de gran creatividad. Durante este periodo, consiguió finalizar Crimen y castigo (1866), que había comenzado antes que El jugador, y Los endemoniados (1871-1872). Cuando regresó a Rusia, en 1873, había obtenido ya el reconocimiento internacional. Su última novela, Los hermanos Karamazov (1880), la completó poco antes de su muerte, acaecida el 9 de febrero de 1881 en San Petersburgo. Sobre estas cuatro últimas novelas, en las que Dostoievski traslada a sus narraciones los problemas morales y políticos que le preocupan, descansa el reconocimiento universal. En Crimen y castigo, probablemente su mejor novela, un estudiante pobre, Raskolnikov, asesina y roba a una vieja avara a la que considera un parásito, con el fin de destruir esa vida que le parece miserable y salvar la de sus familiares, sumidos en la indigencia. Atormentado por su culpa y su aislamiento, termina por confesar y por redimirse espiritualmente. El tema principal de esta novela es un análisis sobre si un ser, que se ve como un individuo extraordinario, tiene derecho a quebrantar el orden moral. En cambio, el protagonista de otra de sus novelas, El idiota, es un personaje mesiánico, concebido por el autor como el paradigma del hombre bueno. El príncipe Mishkin irradia sinceridad, compasión y humildad, y se convierte en un defensor público de estas virtudes, pero es derrotado finalmente por sus propios odios y deseos. Los endemoniados es una novela sobre un grupo de conspiradores revolucionarios que usan tácticas terroristas para conquistar sus metas. El protagonista, Stavrogin, es un personaje demoníaco y autodestructivo, con una ilimitada inclinación hacia la crueldad. Los hermanos Karamazov, considerada como una de las grandes obras maestras de la literatura universal, constituye la expresión artística más poderosa de la habilidad de Dostoievski para traducir a palabras sus análisis psicológicos y sus puntos de vista filosóficos. 


La gran aportación de Dostoievski a la literatura universal consistió en dar un nuevo enfoque a la novela según el cual el narrador ya no está fuera de la obra relatando acontecimientos más o menos ajenos a él, sino que su presencia se manifiesta con voz propia, como si de otro personaje se tratara.

Extraído de: http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1660


Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

viernes, 22 de junio de 2012

Formadores de actitudes, no preparadores de aptitudes. Fragmento del prólogo del libro: "Las actitudes científicas"

(*) Siempre escucho decir, se requiere mayor tecnología operativa y mayor presupuesto a cuestiones netamente investigadoras, como estudios profundos de ingeniería, medicina, ciencia ambiental, y técnicas de exportación e importación. Se necesita mayor presupuesto para los sectores judiciales, y hasta para los sectores vulnerables- cosa paradójica, dado que estos sectores se hacen vulnerables precisamente porque no hay atención especial a su educación y desarrollo temprano-. Escuelas dotadas de poco o nada que signifique valor académico y formativo, salvo construcciones externas y equipos multimedia frívolos que en nada contribuyen a reducir el bajo nivel de desarrollo cultural. No hay una atención real al problema, que es en realidad la desatención generalizada a la parte formativa, cultural y cognitiva de los niños, niñas y adolescentes. Todos están preocupados en tantas cosas, de carácter más de forma que de fondo. Bajo esta óptica, sólo grupos privilegiados – y debo reconocer aplaudibles y respetables por la forma en cómo se dirigen institucionalmente- acceden al desarrollo real y por ende a aprendizajes significativos. Pero, nuestra realidad es otra, qué pasa con el común general, qué sucede con los otros alumnos, aquellos que no pueden acceder por medios socioeconómicos a estos tipos de formación. Esto hace pensar que la gran mayoría sólo se dedicaría a “practicar por practicar” sin tomar en cuenta la vital importancia que tendrían entonces sus resultados, esto muchas veces producto de la escasez de materiales y profesores que no cuentan con una verdadera formación en el campo de investigación, y no teniendo en cuenta que la educación es comprensión más no un activismo.

Como ya dije sólo algunas escuelas experimentales y particulares cuentan con una infraestructura adecuada y materiales educativos apropiados para satisfacer las inquietudes de sus estudiantes, sin embargo poco o nada hacen para estimular aquello, ya que prima más el aspecto lucrativo y comercial, asumiendo ante todo roles de una “Escuela-Empresa” más que de una “Escuela-Esencia”. Y aunque en estos centros de formación se trabajara esta segunda premisa “Escuela-Esencia” solo generaría- triste consuelo para nuestro desarrollo social- el ambiente para desarrollar y fomentar aspectos de carácter investigador a un sector de nuestra población estudiantil.



La propuesta entonces debe ser otra, una propuesta más real y adaptable a cualquier estrato social y económico en el que todos – niños, niñas y adolescentes, razón de ser del desarrollo nacional- puedan acceder a mejoras de desarrollo, acceder a una investigación de calidad en dónde se les enseñe desde temprana edad a investigar, acceder a una orientación tutorial ejemplar que les permita desarrollar sus actitudes científicas y potenciar sus talentos- porque los hay, y he conocido a lo largo de estas experiencias docentes a muchos, muchísimos estudiantes talentosos y creativos-, acceder a una educación de calidad preocupada más por medir resultados cualitativos que cuantitativos. Un 20 (veinte) resulta insuficiente hoy en día. Se necesitan resultados reales, investigaciones que partan de un pensamiento inventivo, libre y creador de gran trascendencia para un desarrollo personal y nacional. Se necesitan maestros formadores de actitudes, no preparadores de aptitudes para rendir exámenes mediocres de ingreso a universidades que también atraviesan por serios problemas. He allí la importancia de impulsar políticas de investigación educativa gradual que se inicien en las escuelas a temprana edad y se consoliden en el nivel superior universitario.



Nuestro sistema educativo siempre ha sido criticado por sus propios beneficiarios porque ha estado desligado de la realidad y además de las necesidades económicas y sociales de la región y del país, porque no ha estimulado convenientemente la investigación, la creatividad y la invención, porque no se ha partido de la premisa de que todo aprendizaje debe ser significativo y que lo conlleve a una adecuada reflexión de un “saber hacer”, porque se ha asumido con mayor frecuencia y rapidez “modelos alienantes o copiados”, en vez de asumir actitudes más innovadoras dignas de cambio. Pienso, que tales críticas parten en muchos casos de las escuelas, porque que es allí donde debe empezar a formarse “el Ser como Ser” con nuevas vistas y derroteros predispuestos y atentos para un posible cambio.

Los estudiantes hoy en día que tener otra formación, porque estamos en la Era del Conocimiento, pues las sociedades que produzcan y tengan mayor conocimiento, además que generen actitudes para investigar, crear e inventar estarán a la vanguardia globalizadora. Se desarrolla cada vez más la Informática, el que no se adapta a su tecnología tendrá menos posibilidades de conservar y de aplicar estos nuevos conocimientos para su desarrollo. Del mismo modo se necesita conocer y practicar el idioma, el arte y el deporte en la formación integral del educando, así como las buenas prácticas ecológicas frente a los problemas de contaminación.

Por lo anterior es que se hace un deber impostergable para los educadores tener que proponer, crear y recrear planteamientos, modelos y programas que promuevan la creatividad en nuestros estudiantes para que desarrollen y produzcan cada vez mejor tecnología, mejor conocimiento, mejores formas de adaptación para insertarnos de a pocos dentro de un mundo más humano, no sólo competitivo, sino también justo y equitativo. Pienso, que éstas vías son más que necesarias para impulsar por fin cambios substanciales, tanto cognitivos como evolutivos sumados a un mayor desarrollo formativo y cultural.


(*) Fragmento extraído del libro: "Las actitudes científicas" Editorial Académica Española. 1era Edic. Saarbrücken, Germany. 2012

PD.- Para mayores informes del libro, ver en el link. https://www.morebooks.de/store/es/book/el-desarrollo-de-las-actitudes-cient%C3%ADficas/isbn/978-3-659-03023-9

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

jueves, 21 de junio de 2012

Prólogo para un cuento de niños


ADVERTENCIA
a los niños enormes que lean este cuento


I

Conocí alguna vez a un niño en mi etapa infantil, en realidad era un hombre, un hombre bonachón con alma de niño. Reímos, hablamos y compartimos cosas, cosas que sólo comparten los muchachos sencillos.

Pasaron los años ambos crecimos, bueno, uno de nosotros creció más que el otro. A veces la mente y el espíritu no crecen directamente proporcionales al cuerpo. Cosa curiosa, pero es la verdad. Alguien dijo una vez que un adulto creativo es un niño sobreviviente a la barbarie de la realidad adulta. ¡Gracias, Dalal Yehia! Debe ser así, seguramente que sí. En fin.

A veces pienso que la realidad no es más que una selva de concreto en la que diariamente todos hablan, hablan y hablan, y sin embargo nadie sabe nada. Todos creen tener la razón, y sin embargo esa extraña categoría que  llaman razón es tan pequeña y limitada que sólo conciben en ella números, portadas sensacionales, modas, términos políticos, ajetreos semanales, citas a ciegas y per capitas nada serios a lo que realmente significa estar vivos.

Por eso mientras seas niño, vive como niño, ama como niño, sé ingenuo como niño, ríe como niño, sueña como niño. En suma se un niño.


¡Oh, pobre de aquel que desestime el poder de un niño!
¡A él le está asegurado el cielo!

Un niño, es un pequeño ser que está vivo, enteramente vivo. Un niño puede ser un músico, puede ser un médico, puede ser un arquitecto o tal vez un maestro, inclusive ser poeta. Un niño puede ser y no ser. Un niño puede encantar sin proponérselo. Un niño puede asumir que lo sabe todo, y vaya que su poderosa imaginación hace que lo sepa, y si no hacer que lo construya. El mundo de un niño es la ficción. Su teoría es la ficción.

La teoría de la ficción suele puede ser comprendida por un niño.


II

¿La historia? Ah, sí claro que la historia.

La mano que escribe estas líneas pertenece a un hombre que aún se aferra a seguir el camino que una vez dejó trazado un pequeño niño.

El mensaje que encierra este pequeño idilio ya no están infantil, sin embargo ello no quiere decir que por las tempranas nostalgias y  sueños no haya sido alimentado. Es que la verdad, todos alguna vez hacemos caso al pequeño ser que llevamos dentro.

Así empieza esta historia que  se hace más verosímil al volver a ser leída. Esta historia que no es más que la de una casa, una casa donde habitaron una vez cinco personas, una casa tan grande como esta pequeña historia, una casa tan pequeña que aún puede guardarse en la memoria. La historia de una casa pintada a veces verde, pintada a veces amarilla.

Muchas de las cosas y detalles, formas o colores, que alcanzan a describir nuestros ojos sobre lo que se ve en un tiempo, desaparecen. Muchas de estas cosas sólo son instantes de tiempo y punto.

Una ribera, un mar, unos niños, inclusive unos animalitos, todos, absolutamente todos  enlazan dulcemente escenas y pasajes que sin duda se escribieron pacientemente por muchos años en la mente.

V.A.

De: La casa de papá y mamá. 
Lima. Perú. 2012



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Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

lunes, 18 de junio de 2012

Aula virtual de Literatura 1. Clase 1: Un realismo peruano entre González Prada y Clorinda Matto de Turner

Después de mucho tiempo he retomado mis labores docentes. He vuelto, porque así lo he creído conveniente a replantear otra vez el proyecto que desde el año 2010 empecé, - y probablemente lo siga desarrollando por muchos años más-, denominado: Aula virtual de Literatura. Esta iniciativa nació como necesidad mía de acercarme más a los estudiantes del curso de Literatura, de modo muy general, dado el alcance mayor que hace posible la red informática. Entendí que muchas veces, dos horas pedagógicas eran muy poco para profundizar en determinados temas, dada la importancia y significación que tiene el legado crítico y analítico de los hombres y mujeres de pensamiento que conocemos como escritores o escritoras.

En esta oportunidad dejo en vuestra crítica la siguiente clase virtual denominda: El realismo literario en el Perú, que pueden descargar si lo desean.




El Realismo Peruano

Es una corriente literaria que se originó en Francia, en las últimas décadas del siglo XIX. Se inicia, en el Perú, cuando estábamos sumidos en el dolor que nos causó la guerra con Chile. No sólo estábamos en crisis por las consecuencias funestas de la guerra, sino que exhibíamos cierta descomposición política y moral.

La literatura realista, en nuestro país, levantó los ánimos de los escombros, hizo análisis y planteamientos político-doctrinarios, cuestionó el sistema imperante y criticó el comportamiento de los caudillos militares. Sobre sale más el ensayo y la novela.

El pensamiento nacionalista y el afán renovador caracterizan a esta escuela. Brinda testimonio de los problemas del país, visualiza sus causas y propone alternativas.

Conspicuos representantes de esta tendencia fueron Mercedes Cabello de Carbonera (Sacrificio y Recompensa, El Conspirador), Manuel Gonzáles Prada (Pájinas Libres, Horas de Lucha), Clorinda Matto de Turner (Aves sin Nido), Teresa Gonzáles de Fanning, Abelardo Gamarra (La Ciudad de Pelagatos) y otros. En esta época, la mujer desempeñó un papel muy importante.

De todos ellos, el mayor exponente, de talla hispanoamericana, es el intelectual clásico Manuel Gonzáles Prada.

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Algunos enlaces sobre el tema:
  • Manuel González Prada
Biográfico: http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Gonz%C3%A1lez_Prada

Pájinas libres: http://evergreen.loyola.edu/tward/www/gp/libros/paginas/index.html

Horas de lucha: http://evergreen.loyola.edu/tward/www/gp/libros/horas/index.html
  • Clorinda Matto de Turner
Biográfico: http://es.wikipedia.org/wiki/Clorinda_Matto_de_Turner

Sobre Aves sin nido, un estudio del crítico Antonio Cornejo Polar http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/06928407599128495632268/p0000001.htm


Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

domingo, 17 de junio de 2012

Un tercer domingo de junio.


Aproximadamente hoy, Tercer domingo de junio, un promedio de 55 países celebran este día con alegría y júbilo, fecha asimismo que sirve no solo para celebrar, sino también para reflexionar o recordar según sea el caso. Pues así es, el Tercer domingo de junio está signado en el calendario cívico peruano con rojo, signado para hacer un alto a las labores diarias y homenajear al padre, a ese ser progenitor y protector, a ese amigo y compañero, a ese confidente y paradigma, a ese guía moral y pragmáticamente intelectual, a ese ser combativo de lucha diaria, porque padre es todo esto, y muchas cosas más. Pienso por tanto que un padre es necesario en todo clan familiar sin importar edad o condición, total, no se nace siendo padre, se aprende a serlo en el camino. Por tanto, muy significativa resulta su presencia durante los primeros años de formación y crecimiento de los que serán como él también futuros padres, puesto que los hijos en parte asumen lo que su padre les lega, y no me refiero tanto a cuestiones materiales, sino más bien a cuestiones tácitas: esos modos de actuar, estilos de proceder, las buenas prácticas de tal o cual fe, o de tal o cual valor, la responsabilidad para asumir las consecuencias de una elección precipitada, el buen ejemplo, qué sé yo.

Entiendo, aunque me cueste aceptarlo, que últimamente las demandas económicas y sociales sumadas a los nuevos estilos contemporáneos de vida por asegurar la estabilidad familiar reclamen hoy en día también una dinámica laboral de la mujer - hecho desde ya muy loable y sacrificado por parte de este noble género femenino-, pero sin embargo advierto que estos nuevos modos de vida que hoy rigen sobre nuestras sociedades también están trayendo una mayor superficialidad en las relaciones familiares, una pérdida significativa del rol real que corresponde tanto a padres como a hijos porque de algo estoy seguro que los roles de los padres siempre serán los mismos y muy distintos a los roles de los hijos, pues ambos roles son complementarios para establecer la armonía en el hogar. Sí, pareciera que estos nuevos estilos contemporáneos de vida y sus múltiples ajetreos de espacio y de tiempo, están menoscabando hasta cierto punto el compromiso de la paternidad llegando en algunos casos al detrimento, desgasto o deterioro de esa imagen perfecta de ser padre. El ausentismo es hoy mayor en las mesas a la hora de almorzar, o la hora de cenar, entendible por un lado supongo, pero por otro, debería tomarse con cuidado. Falta de compromisos personales de padres que aún no han terminado de ser hijos, y conyugales también son de cuidado y de delicada observación porque hacen meollo en este asunto de la estoica paternidad, pero a pesar de todo- y créanme que es cierto-, que la figura paterna, la progenitora, no la secundaria ni la civil que se contrae en unas segundas nupcias, sino esa figura real y primigenia siempre será irremplazable en un hogar. Triste consuelo de aquéllas personas, cuyos padres están durmiendo piadosamente por múltiples circunstancias, sin embargo pienso que hoy, el solo hecho de evocar su sola imagen ya es suficiente para seguir haciendo bien las cosas como buenos hijos.

Del mismo modo que el Día de la madre, muchas,  muchas familias acostumbran reunirse y realizar alguna celebración en nombre de esos padres, de esos abuelos, e inclusive de esos hijos que ahora son padres también, todos maravilllosos. En familia se organizan para preparar algún platillo, hacerles pequeños obsequios, o simplemente pasar un rato agradable. Otras familias, van llevando flores a dejar en las tumbas de los extintos padres a los que recuerdan con nostalgia y emotivo cariño.

***

Recuerdo, que llegado el Día del padre todos los niños de la escuela hacíamos - y creo que hasta ahora se hacen-, corbatas en cartulina que las coloreábamos para regalarles a cada uno de nuestros padres. Yo aún tengo muy claro estos hechos en mi memoria. Ese día, nos levantábamos temprano, dábamos un abrazo a papá y entregábamos la tarjeta. Eran otros tiempos. Mi padre sonreía, algunas veces salíamos de paseo; otras, sencillamente la pasábamos trabajando como cualquier otro día. Eso sí, los almuerzos eran cautivadores, se hablaba de todo, se daba gracias a Dios, y bueno se intercambiaban algunas cosas en común. Como ya dije, yo aún tengo muy claro estos hechos en mi memoria.

Cuando era ya un adolescente recuerdo que mi padre -un hombre viejo y  roído por el tiempo-, cada noche traía bajo el brazo muchos libros, algunos amarillentos, otras veces eran periódicos antiguos, - muchos de los cuales me leyó siempre-. Se sentaba en una mesita que quedaba en una de la esquinas angulares de la casa, y empezaba a escribir en cuadernos que él mismo compraba. El viejo, escribía siempre, escribía memorias, escribía pensamientos, hacía muchas transcripciones, realizaba dibujos y anotaciones. Siempre me llamaba y me decía: "Ven para leerte". Yo lo miraba fijamente, me sentaba y escuchaba. Como ya dije una vez para una crónica que escribí anteriormente, "creo años más tarde que estos encuentros y estas acciones que tuve con este hombre, cimentó y motivó mi oficio de escribir. Pues, nunca hasta hoy he conocido a nadie con su amor y respeto por la palabra escrita y sus creadores". 

Él se ponía allí a transcribir "pensamientos célebres" como los llamaba.  Los tres volúmenes de cuadernos que compuso los había ordenado muy bien, títulos en rojo decían: amor, paz, alegría, fortaleza, superación, fe, espiritualidad, risa, nacimiento, trabajo, justicia, bondad, honestidad, y otros tantos títulos que omito para no extender esta redacción. Él siempre me buscaba para hablar, yo siempre tenía algo para contar. Cosas, que aún recuerdo.

***

Finalmente, quiero terminar esta pequeña crónica dejando por expreso hoy a través de estas palabras, un feliz día, un feliz día a todos los padres de este país, para los que pertenecen a esta patria y para los que están de paso, para los que sin serlo también se sienten peruanos y para los que están fuera, igual también saludos. Saludos para todos de la manera más amplia posible. Un día bueno para mis amigos y compañeros de labor diaria que son padres y también para sus padres. Un día grande y feliz para los padres de mis amigas y para los padres de mis estudiantes. Para todos en general, para todos los padres. Me aúno con solidaridad explícita a esos tantos hijos e hijas huérfanos, pero creo sin embargo desmedidamente que desde donde estén sus padres hoy están orgullosos de ustedes. A esos hermanos mayores, o a esas madres viudas, que siguen cumpliendo. A todos, a todos, una gratitud y consideración afecta. Pienso que los buenos ejemplos que dejemos en los demás, y más si son pequeños es vital y trascendental para forjar la personalidad futura de quienes queremos. 

¡UN ENORME Y FELIZ DÍA DEL PADRE!



Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

miércoles, 13 de junio de 2012

Buenos Aires del Perú

Las ciudades grandes siempre tienen mucho que enseñarnos. He aprendido mucho de los viajes, me han permitido conocer gente, mucha gente, gente de todo tipo, lugares entre exóticos y no tan exóticos, sortear dificultades y recibir alegrías esporádicas, en fin. Pero estas cosas, sólo son el follaje de lo que representa y sostiene mi vida, mi raíz. 

Gran parte de experiencias que ha asimilado esta joven vida mía, se han gestado al borde de esta pequeña ribera llamada  Buenos Aires, Buenos Aires del Perú como suelo citarla en mis escritos. Una pequeña comunidad con gente tan común y sin embargo significativa. Nací, propiamente allí, no en Trujillo como se piensa. Allí nací, allí nació esta loca aventura de narrar y contar cosas, las salidas, las ilusiones, las alegrías y las primeras vivencias, todas, absolutamente todas han quedado grabadas en mi memoria. Allí aprendí a leer y a escribir, allí aprendí a saludar a mis mayores, aprendí a ver la vida con silencios nostálgicos, aprendí a sonreír. Se dice que las primeras experiencias forman y moldean en gran parte el pensamiento final de un adulto, y creo que sí, que de eso se encarga el tiempo. En mis memorias viajo, camino, recorro, conozco mucha gente, y sin embargo vuelvo, siempre vuelvo.

Se dice que uno habla y describe lo que sus ojos le han enseñado a ver, y debe ser cierto porque mis ojos me han llevado a internalizar muy de memoria esas límpidas calles, algunas anchas y otras cortas, entre polvorientas y coloridas fachadas, aún - aunque pocas- están las casas antiguas de madera. Muchas casas están hechas de adobe y caña como la mía, otras han crecido con el tiempo y se han revestido de concreto. Sin embargo, están todas. La gente es sencilla, muchos van y vienen cada día del centro de la ciudad, Trujillo,  que queda a unos treinta minutos. Muchos trabajan como empleados, y otros han preferido iniciar un negocio propio en su casa. Hay muchas tiendas, bastantes. Dos únicos mercados. Decían que uno era para la gente de otra condición, y la otra para gente como la nuestra, sin embargo yo me las arreglaba siempre para comprar en los dos lugares. Dos jardines pequeños, antes de que aparezcan tantos absurdos kinders. Actualmente hay muchos niños, demasiados niños, creo que han sobrepoblado la comunidad. Ellos temprano van a estudiar, todas las mañanas suelen pasar cogidos de la mano de sus mamás. Las escuelas siguen siendo las mismas, las mismas en las que estudiamos los chicos y yo. Las mismas palmeras, los mismos sardineles. La plaza, que ahora de noche se ve iluminada por mágicas aguas de colores ha sido cambiada, creo que para mejoras, antes había allí un arco, que parecía más bien una nave interplanetaria. En realidad nunca supe lo que llegó a significar. El mar, por último el mar, este maravilloso mar que de no ser por su presencia, nada tendría sentido, ni habría sido posible tampoco contar esta historia. Aprendí, que nuestra comunidad se llamaba Buenos Aires, cosa curiosa, casualmente por los buenos aires que por allí corrían. Bueno, así se dice, y debe ser cierto. 

Cuando éramos pequeños con los amigos de la cuadra, que ya no hay casi ninguno, muchos han emigrado como yo, otros ya no están por circunstancias ajenas, ajenas sencillamente, pero no para eso que todos conocemos como muerte. Los pocos que han quedado han hecho raíces, han cimentado su vida dando nuevas vidas. Los viejos están muriendo, supongo que llegará también nuestro tiempo. Pero no ahora, no aún, han mucho por hacer. Me debo en mucha parte, en bastante parte a este lugar, que como diría mi padre, tu lugar. 

Allí han quedado retratadas en mi memoria, varias imágenes desde el juzgamiento a un inocente pelícano por un grupo de inescrupulosos chicos una tarde del 94´ hasta el día en que vi por primera vez las enormes crestas de casi más de dos metros de olas furiosas que parecían salir no sé si a saludar o a intimidar, en todo caso, cosa verdaderamente admirable y curiosa, jamás sentimos miedo. Cuando el contacto con la naturaleza se gesta a diario, ya se sabe lo que quiere ella de nosotros. Allí han quedado las múltiples historias del ahogado, de la loca Tina, del negro Mary, y tantas historias que ahora sólo me causan gracia. Una enorme y verdadera gracia de nostalgia. Creo que allí está, allí estará, como ya dije, siempre que vuelva. Recorrer latitudes y volver, volver a la matriz principal de donde he sido creado. 

Escribo esta crónica pequeña, en memoria de la mucha gente que ha pasado por esta ribera, y también en gratitud por quienes pasaron y se quedaron, se hicieron amigos, amigos míos y de los demás. Una gratitud para quienes me acogen cuando regreso, infinitas gracias para todos.

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

domingo, 10 de junio de 2012

Carta para un idealista

(...) Hemos conversado un par de veces, coincidimos en algunos puntos, y discrepamos en otros, pero total, lo importante es que nuestras coincidencias son más que nuestras discrepancias, hecho suficiente para entablar una amistad, muchos pensarían que esto no es verdad, pero es cierto. Me pidió anoche que te escribiera, supongo que debe tener sus razones. ¡Qué sé yo!

Uhm, bueno Él quiere que hoy yo te escriba, - la verdad, que pienso que se preocupa mucho por ti, como yo me preocupo por Charlie, aunque él no se dé cuenta o no quiera reconocerlo. El pobre de Charlie es muy tímido en el fondo-.(...)Ah, también sé que...a veces pareciera que fueras de otro mundo, o que tal vez quisieras vivir en otro mundo. (Eso me ha llamado mucho la atención) Uy, cómo te explico, uhm, a ya, sí de ese mundo mágico que siempre ando buscando también. Siempre he sido muy intuitivo ¿sabes?. A veces suelo entender todo lo que dicen los humanos con los que interactúo, sin ser precisamente humano. Siempre ando soñando sobre mi propia caseta con horizontes diferentes a los que la vida nos va diseñando y en los que la fantasía puede convertirnos. Siempre he querido ser un escritor, cuánto no un músico, por eso creo que accedí a escribirte, tal vez porque sencillamente seas un ser  tan soñador como yo. Él lo sabe, y espero que tú también lo sepas ahora.

Siempre he comenzado mis aventuras literarias con "Era una oscura y tormentosa noche...", pero allí nada más he quedado, debo confesarte que eso me apena, me apena mucho;  sin embargo espero seguir aprendiendo, porque en el fondo todos aprendemos y nada es imposible. (...) A veces, Charlie Brown me dice que debo ser más realista (creo que se enfada por eso)  y que no puedo ir por la vida así fantaseando; con tristeza llego a pensar a veces que él también ha perdido la fe como muchos de los que nos rodean. Cómo dice Él, tu amigo también, ¿qué hay de malo en ser un idealista o  un rebelde honesto? En eso me deja contento Emilio, mi mejor amigo, quien siempre  coincide conmigo, aunque Lucy tal vez me diga lo contrario. Total es lo que pienso.


Schulz, mi creador,  a veces dice que “siempre busco adentrarme en mi propio mundo fantástico para poder sobrevivir. De otra manera, piensa que llevaría una vida monótona, miserable”. La verdad creo que es mi vida, la mía y única que me acompaña. Yo no envidio a los perros por la clase de vida que tienen que llevar, no, no los envidio, al contrario me alegra que puedan encontrar  esa vida distinta que yo no tengo, sin embargo esta vida es la que me hace feliz."

Somos lo que somos(...), nada más que eso, y nuestro porvenir siempre debe ser visto por nosotros con mucho optimismo.

(...)creo que nuestro encuentro obedece mucho en parte a Él, a quien es tu amigo también y te aprecia, no sé por qué extraña razón, aunque puedo suponerlo porque seres como tú, como Él o como yo, pienso que en esencia somos buenos.
Atentamente.
Tu ahora amigo también.
Snoopy

***

Este es el fragmento de una carta que decidí escribir esta mañana para una persona muy grata- hice que  Snoopy la redactara por mí-. Decidí porner el mensaje en las palabras de este personaje finalmente, porque pienso convencidamente que así como él hay muchos, muchos seres- entre personajes reales y ficticios- que repartidos por el mundo están allí diariamente motivándonos. Son ellos los que merecen nuestro mayor agradecimiento. Por último decidí también subir este video porque lo considero muy importante y complementario al propósito del escribiente. Gracias John Lennon.



Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
 Víctor Abraham les saluda.

martes, 5 de junio de 2012

Ofelias repartidas por el mundo


Mi estimada amiga Dalal Yehia, hace poco hizo un hermoso comentario que lo compartió a través de su cuenta personal de Facebook. He creído conveniente reproducirlo, tal cual me envió porque considero muy reflexivo su mensaje. Personalmente me hizo pensar mucho, entender algunas cosas, y poder sacar conjeturas de otras. Estaba directamente relacionada a uno de los personajes un poco complejos de la trama de Hamlet, la siempre incomprendida Ofelia. Bueno, la nota, llevaba por título: y yo qué? (Espero puedan leerla y sacar sus propias apreciaciones.) Gracias ante todo apreciada Dalal.

y yo qué?
(Dalal Yehia)

Blancanieves, La Bella Durmiente, Rapuncel, Cenicienta.

Doncellas jóvenes y hermosas, bienintencionadas, ingenuas. Antes o después estas lindas muchachas se meterán en problemas, y antes o después un príncipe habrá de llegar a rescatarlas. Y mientras esperan a que llegue este príncipe salvador en su blanco corcel sólo tienen dos opciones: o sufrir o suspender su vida en un sueño o una prisión. Todo menos vivir... Claro que los cuentos nunca nos cuentan lo que ocurriría si los príncipes estuvieran demasiado ocupados con sus propios asuntos para venir a salvarlas.

Parece que algo similar es lo que le ocurrió a Ofelia. Su vida se desintegraba. Su hermano no está, su padre muere, ella deja de tener novio… Si ya no es ni hermana, ni hija, ni novia, ¿quién es Ofelia? ¿Acaso bastaba con ser ella misma? Se ve que no. Hamlet está demasiado ocupado en su venganza y sus propios problemas como para hacer caso a esta pobre chiquita que tampoco parece capaz de arrimar el hombro y convertirse en compañera de igual a igual. Ella sólo puede esperar, desesperar. Y desaparecer. Lo hace por partes: primero desaparecen sus seres amados y con ellos, su corazón. Tras él su mente, y con ella su razón. Después será su cuerpo y su vida.

De todos modos no hay que olvidar que Ofelia no es una mujer. Nunca lo ha sido. Shakespeare dibujó el personaje de la joven doncella enamorada de Hamlet como el retrato de un tipo de mujer, de un arquetipo.
Ofelia es buena, ingenua, , loca y suicida. Frente a ella tenemos otro personaje, la mala. Es Gertrudis: una mujer perversa, calculadora, adúltera y promiscua. Ella, por supuesto, muere asesinada: jamás se le ocurriría poner fin a su vida por su propia mano. Lo correcto entonces hubiera sido hacerlo por ella.

 ***

UN BREVE COMENTARIO APARTE a la luz de la nota compartida por nuestra amiga Dalal!

Gertrude refiere que Ofelia, parecía "incapaz de sostener su propia angustia". Ella, Ofelia, es como una persona loca debía ser. Bueno, eso es lo que refería Gertrudis. Pienso, que a veces nuestra presencia, y más si es requerida, aunque sea simbólicamente física o abstracta, pero nuestra presencia al fin y al cabo, es suficiente, para calmar en parte, o sustituir porque no, esa locura o intranqulidad de la otra parte. El detalle, es saber, ¡cuándo es el momento! Diantre!. Yo me pregunto, Cuántas Ofelias podrían ser diferentes al arquetipo de Shakespeare, si tan sólo nos preocupáramos de estar allí en el momento justo y preciso. Creo que el problema no está tanto en las miles de Ofelias repartidas por el mundo, sino en cuánto podemos hacer - o qué solución damos a ellas, los miles de Hamlets, de Laertes o de Polonios repartidos de la misma manera por el mundo.

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

martes, 29 de mayo de 2012

Poemas para: "Hermanos de la tierra". Lima. 2012

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Amigos
A Nicole Benancio

Amigos sinceros valen más que uno más uno igual a dos,
o dos más dos igual a cuatro.
No, no valen solo eso.
Valen por mil,
por diez mil,
por cincuenta mil ejemplos de amistad,
y tal vez aún así
no sean sufientes los millones de ejemplos de amistad
repartidos por el mundo.

(De: Hermanos de la tierra. Lima. 2012)

***

Me dices
A Alexis Baila

Me dices,
"que seguir generando consciencia,
no es sólo cuestión de un día"
Me dices,
"que los profesionales se deben de preparar para la vida
y aportar a la sociedad.”
Te respondo,
“Es correcta tu deducción,
no un día, ni dos, tal vez tres sean menos que suficiente,
ni todos los días de la tierra pienso que serán suficientes.
Tal vez una vida, sea suficiente.”


(De: Hermanos de la tierra. Lima. 2012)


***

Mariposas
A Dhyana Lee 

Incantidad de mariposas,
multicolores, de espectaculares formas y tamaños,
enormes y pequeñas,
variadas y cromadas,
cromadas mariposas,
 majestuosamente simbólicas,
sinónimos de supervivencia y libertad.
 Todas, todas las mariposas que quepan en esta imagen 
y las que se puedan imaginar más tarde 
con la magia de las palabras. 
Con el mismo sentimiento pienso,
que se hace necesario también
rescatar los fundamentos necesarios de cada persona
para hacerlos volar, volar con fuerza, colores y gracia.
Hacerlos volar primero al viento de la paciencia,
para dejarlos volar finalmente libres.


(De: Hermanos de la tierra. Lima. 2012)


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Rebeldes
A Adilio Altamirano

Necesitamos urgente reformas,
muchas reformas,
necesitamos ahogar a la deshumanidad en reformas.
Necesitamos soñadores,
paradigmas de la esperanza,
educadores de la verdad,
líderes que guien a la libertad.
Necesitamos ahogar al propio sistema no con sus mismas armas, 
sino las nuestras, con nuestras propias armas, 
y cuáles son éstas, 
son nuestra fe, 
nuestra solidaridad, 
nuestra capacidad para amar y perdonar, 
nuestra confianza en nosotros y en los demás, 
pero tal vez mejor sea nuestra propia decisión 
para actuar según nuestros propios códigos de verdad. 
Necesitamos rebeldes, muchos rebeldes, incantidad de rebeldes, 
tantos como fueran posibles, pero honestos rebeldes, no malsanos.


Siempre he dicho 
que ser un rebelde honesto vale mucho, 
eso sí un rebelde preparado tanto moral como intelectualmente. 
Creo, 
a mi juicio honesto que tanto moralidad como intelectualidad 
son dos componentes básicos que debe tener toda persona 
que quiera ser llamado buenamente un rebelde honesto.


(De: Hermanos de la tierra. Lima. 2012)


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Merecen un reconocimiento especial Dhyana Lee, Nicole Benancio, Alexis Baila, Adilio Altamirano en quienes se ha afianzado mi inspiración, y cosa verdaderamente curiosa, de los cuatro sólo conozco a uno. Sin embargo, el entusiasmo y la forma como llevan su vida cada uno de ellos los hace desde ya, realmente admirables. Dedico a ellos estos poemas.

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

domingo, 27 de mayo de 2012

El Sr. Fritz Du Bois

En una entrevista que realiza la periodista Milagros Leiva para su columna "Diálogos con el poder"- sarcástico nombre éste, dado que lo apremiante en demasía hoy es eso mismo, eso mismo que se llama PODER-, al director del diario Perú 21, Fritz Du Bois, publicada hoy en el diario El Comercio se llega a una afirmación algo no tan difícil de masticar, algo muy controversial. Transcribo una parte de la citada entrevista.

***
M.L.-. ¿Sus temores con el presidente Humala ya desaparecieron?
F.D.B.- (...) "Perú 21" se opuso a la gran transformación porque, si leen con detenimiento ese documento -referido al Plan de Gobierno inicial presentado, más tarde cambiado por presión mediática para ganar las elecciones-, el Perú se iba al tacho 30 años. Era Velasco reeditado y yo creo que ese dictador es el tipo que más daño le ha hecho al país, junto con Abimael Guzmán en los últimos 40 años, destruyó al país completamente. Cada vez que alguien dice que hay que regresar a la gran transformación, nos oponemos. 

M.L.- ¿Su opinión sobre Humala ha cambiado sólo porque no implementó la gran transformación?
F.D.B.- Exacto, es lo más inteligente que ha hecho, además ha decidido mantener en piloto automático el manejo económico y eso es lo que mantiene su popularidad. 


M.L.- Usted habla como un liberal, y qué hacemos con la pobreza extrema pese al modelo?
F.D.B.- Este modelo ha llevado a mucha inclusión. Cuando se comenzó en los noventa había 70% de pobres en el Perú, hoy existe 30% de pobres, y si lo dejan caminar diez años más, habrá 5% de pobres. El hecho real es que hoy el peruano está muchísimo mejor que hace 20 años y todo gracias al crecimiento económico. 


***


 Vaya que Milagros Leiva, si habla con el PODER, pero, ¿Quién es Fritz Du Bois?, no tan sólo un hombre de negocios que prestó servicio en el gobierno de Alberto Fujimori, sino hoy, director de uno de los diarios más pegados a la oposición, el Perú 21. Aunque no sé francamente hasta qué punto sea cierto, pues cuando se comparte un poder, dudo que haya una auténtica oposición, tal vez sea más una guerra mediática de conveniencias. En fin... 


Es curioso, que el señor Fritz Du Bois, mencione a dos personajes totalmente opuestos, tanto en fines como en procedimientos. Él habla de Velasco, el ex- presidente Juan Velasco Alvarado, el mismo que ocupó el Gobierno durante los años 1968 y 1975, el mismo que será recordado como uno de los representantes militares socialistas latinoamericanos que verdaderamente impulsó interesantes reformas solidarias en beneficio de los más humildes, políticas de no alienación, políticas de reforma agraria con el objetivo de poner fin a la oligarquía terrateniente de ese entonces, una educación bilingüe preocupada por atender las lenguas originarias, estatización de la actividad pesquera nacional lo que mejoró la alimentación de la población,  mención aparte del alto valor nacionalista por la Patria, no como ahora.

Es así señor, Fritz Du Bois, así fue. Si un hombre que en la acción ejecuta todas estas medidas, merece ser considerado como un tipo que más daño le ha hecho al país, y lo que es peor ser ejemplificado junto con Abimael Guzmán, un verdadero destructor del Estado y de la propia ciudadanía, debo decirle que no respeto ni comparto en absoluto su opinión. Debemos ser más conscientes al momento de analizar conjeturas, y más cuidadosos con las palabras que omitimos, y más si estas tienen circulación nacional. 


Otro punto, algo descabellado es afirmar, que si "alguien dice que hay que regresar a la gran transformación, nos oponemos." (Ahora puedo entender, el porqué del presidente Ollanta Humala de priorizar su rumbo a la derecha de unos cuántos, tal vez por ese intento de mantener popularidad mediática y aceptación de los sectores poderosos, porque más allá de eso no creo que logre más. Sin embargo debo admitir que es nuestro presidente y hay que comprenderlo.)


¿Qué hay de malo en proponer grandes transformaciones? ¿ Qué hay de malo en poner mano dura y firme? ¿Qué hay de malo en mostrar una coherencia entre el compromiso y el acto? Me doy cuenta una vez más, que nuestra sociedad si está mal, está muy mal. "Grave" como diría César Vallejo en uno de sus versos. ¿Tanto nos cuesta, con todo respeto, Sr. Fritz Du Bois soñar con una gran transformación, total, solamente se verían afectadas sus ganancias y aún así no serían tan considerables como las que sí perdemos otros? (Reflexión aparte)


Para concluir, el Sr. Fritz Du Bois, dice que "que hoy el peruano está muchísimo mejor que hace 20 años y todo gracias al crecimiento económico." Yo, personalmente dudo de ello, está mejor en qué ¿En poder adquirir inmuebles para pagar en más de la mitad de la vida? ¿En comprar carteras y pagar en coutas? ¿En  trabajar todo el día sin tener la certeza cabal de que algún momento tal vez encontremos un lugar que nos permita estabilidad y mejores condiciones de trabajo?. No, a eso no se llama estar bien Sr. Fritz Du Bois. No estamos bien cuando los indicadores reales nos arrojan que un 8.5 millones de habitantes- aproximadamente un tercio de peruanos- aún no gana lo suficiente como para cubrir una canasta alimentaria básica. Sin duda que esto resulta realmente preocupante, y más cuando se sabe que nuestro país es rico en recursos, sin dejar de lado claro está, el crecimiento económico anual que ha alcanzado últimamente.Cito la nota que publiqué a inicios de marzo de este año titulada: El factor pobreza en el Perú. http://mariodelperu.blogspot.com/2012/03/el-factor-pobreza-en-el-peru.html


Debemos hacer esta noche una verdadera reflexión, Usted, Sr.Fritz Du Bois, en calidad de hombre de negocios; yo, en calidad de escritor; y también los millones de personas en calidad de peruanos que compartimos el mismo suelo. (Sin duda, un domingo para reflexionar)

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

viernes, 25 de mayo de 2012

El valor de la alegría


Así como este pollo, muchos probablemente amanecieron tristes, y lo que es peor se irán a la cama por la noche, tal vez también tristes. Pero no, no debemos permitir eso jamás, una tristeza no deberá ser permitida jamás, peor un frívolo esquivo. Hagamos que nuestra misión por este día sea, promover no sonrisas fingidas, sino alegrías verdaderas.

Por eso, ESCÚCHAME POLLO, YA NO ESTÉS TRISTE OK? DÉJAME CONTARTE ALGO, ALGO QUE TE ALEGRE O VAMOS A CAMINAR, QUÉ SÉ YO... VAMOS POLLO. ;) 
 
***


Escribo estas líneas, porque quiero que sigamos cada día empeñosos en demostrarnos a nosotros mismos que si podemos ser felices. Mi padre solía decir que una sonrisa verdadera, no nos quitaba mucho tiempo en ofrecerla, y sin embargo ayudaba mucho al que lo recibía. Comprendí que es cierto, porque siempre que he sonreído ha sido gracias a otros que nunca dudaron en ofrecérmela, por eso pienso que al margen de cualquier circunstancia sea cual sea siempre habremos de dar lo mejor, sólo eso, nada más. Por tanto, ha de ser nuestro mayor compromiso, hacer felices a los demás, encauzar días a la alegría, llenar los espacios ajenos con gratos  momentos. Lo demás no tiene importancia. 



Los actos siempre traerán consigo vivencias, pues sin actos no hay vivencias, y sin éstas tampoco habrá determinaciones. Por lo tanto, que nuestras determinaciones nos generen espacios de sincera transparencia, sólo así viviremos más reconfortados y lo que es mejor, un poco más felices.

Las alegrías, si bien es cierto nos permiten olvidar los momentos angustiosos, también nos permiten detener el tiempo en esos instantes maravillosos de nuestra vida. Por eso, hoy, quiero sentirte sonreír, más que ayer. Sonríe por mí, ¿quieres? y entonces estaré alegre también.


Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

Una movilización sin sustento: el objetivo, aglutinar a la manada; la gran mentira, la democracia

La consciencia de un valor cualquiera sea este da la libertad al individuo, le confiere responsabilidad, acción y fe en el futuro. Los hij...