miércoles, 23 de mayo de 2012

Llamados a ser artistas del espíritu


"El narrador y poeta de nuestro tiempo, como en cualquier otro momento, debe ser ante todo un artista del espíritu en el pleno sentido de la palabra, no sólo un predicador de los ideales sociales y políticos.(...) La literatura está obligada a dar la alegría y el escape que el arte verdadero siempre puede dar. Sin embargo también es cierto, que el escritor serio de nuestro tiempo debe estar profundamente preocupado por los problemas de su generación."



Con estas palabras, la noche del 8 de diciembre de 1978, el escritor polaco-estadounidense Isaac Bashevis Singer abría su memorable discurso en Estocolmo ante un auditorio selecto y académico. Esa noche era laureado con el Premio Nobel de Literatura de ese año.

Han pasado treinta y cuatro años desde entonces, y el mundo posiblemente ha cambiado, digamos que mucho, pero también es cierto que los problemas humanos se han agudizado, - y más que ese mucho, ya mencionado- sobre todo los personales e internos de cada individuo, esos que no podemos ver, esos que tienen que ver más con el lado inconsciente que con el lado consciente, esos que tienen que ver más con los nervios y la ansiedad patógena, esos que tienen que ver con la locura, y la absurda incomprensión de negarse a sí mismo a la trascendencia vital (El detalle, no está en vivir por vivir, sino vivir con sentido verdadero). Estos problemas individuales que han terminado desbordándose - lo queramos, o no- de sus mismos cuerpos para quedar sueltos en la sociedad. Estos problemas y trastornos individuales que han ocasionando un colapso generalizado en la escala más auténtica de valores formativos influyendo en los procesos colectivos solidarios.  Me explico, un individuo ataviado por tantos y tantos problemas que han ido modificando la estructura sensible de su alma, y al no poder resolver por sí mismo sus propias desvariaciones hace que inconscientemente busque un culpable en el grupo colectivo llegando a alterar el estado normal del otro, y lo que es más peor ocasionándole un dolor. El individuo, cual bestia nómade sale a buscar -en muchos aspectos- culpables, muchos culpables para sus propias desavenencias. Es probable entonces, que el problema más que social o colectivo radique en el espíritu del propio individuo.

Pero, por qué pasa esto. Sencillamente, por un descuido, un grave descuido de no querer atender las necesidades del propio espíritu. En un mundo cada vez más disociado en cuanto a fines comunes se refiere, por ejemplo, de amor, de solidaridad, de sinceridad, de progreso y desarrollo, de bienestar emocional, de confianza y de fe: requisitos vitales que exige nuestra propia condición para ser llamados seres humanos. (Me pregunto, sin el ánimo destructivo, sí crítico ¿Estamos en camino a ser realmente esos seres humanos que desde niños se nos ha dicho que somos?) En este mundo actual que nos ha tocado vivir, sí, sí en este mundo en el que los individuos están más preocupados por atender las necesidades triviales de los gustos y placeres del cuerpo, las necesidades del ego personal, las necesidades del consumo inmediato para triste consuelo de muchos, la aceptación y aprobación de los demás. Sí, en este mundo actual, éste, donde pareciera que cada día la deshumanidad se desborda más, sumiendo a su propia sociedad en la locura y la intolerancia, ya no sólo individual, sino diría hasta colectiva. En donde los líderes civiles, políticos y religiosos, no son tan líderes como parecen. En donde la fe misma en el hombre y en la mujer se va perdiendo de a pocos, hecho totalmente que más desilusiona a los menores. En dónde el valor educativo y formativo ha sido reemplazado por horas estrictamente lucrativas. En dónde cada individuo está imbuido en su misma "cárcel" espiritual, y preocupado por su misma necesidad. En dónde, ya todo pareciera estar echado para no vivir, sino sobrevivir como bestias enjauladas en selvas espesas de concreto y asfalto.

Problemas, problemas y problemas, pero quién propone soluciones aunque sean un poco extrañas. Necesitamos urgente reformas, muchas reformas, necesitamos ahogar a la deshumanidad en reformas, ahogarla en"reformas progresistas", de esas mal comprendidas, sí, sí, de esas mal comprendidas reformas esperanzadoras y progresistas. Necesitamos soñadores, paradigmas de la esperanza, educadores de la verdad, líderes que guíen a la libertad, familias que inculquen en sus hijos esa base espiritual, que no sé francamente por dónde está. Necesitamos ahogar al propio sistema no con sus mismas armas, sino con nuestras propias armas, y cuáles son éstas, nuestra fe, nuestra solidaridad, nuestra capacidad para amar y perdonar, nuestra confianza en los demás, y sobre todo nuestra propia decisión para actuar según nuestros propios códigos de verdad. Necesitamos rebeldes, pero rebeldes honestos, no malsanos. Necesitamos padres comprometidos con sus hijos, y Estados comprometidos con sus ciudadanos, donde no sea el armamento nuclear, o la publicidad nacional la prioridad sino la educación de sus niños, de sus adolescentes y sus jóvenes. Estados que amparen a sus ancianos y a sus desprotegidos, a sus madres laboriosas, que en vez de quitarles lo poco ganado les generen desarrollo personal.

Alguien me dijo una vez que soñar no cuesta nada, pero créanme que si cuesta, cuesta mucho, cuesta perseverancia y dedicación diaria, cuesta arriesgar lo poco que se tiene, cuesta hacer sacrificios, tal vez personales o qué sé yo. En fin, sacrificios. Sacrificios para cambiar este mundo. Anoche, un joven me preguntaba, y ¿qué es lo que te proponías a realizar para hacer posible todo esto?. En realidad, debo asumir ante todo que mi trabajo es la escritura, y que para un escritor no hay arma tan poderosa como la palabra, la palabra comprometida con la acción de lo que se perciba en el día a día, pero también con el espíritu, con ese espíritu humano. La idea es -pensé luego- seguir haciendo hoyos en las consciencias ciudadanas a fin de poder ser llenadas con reflexiones cada vez más agudas y más críticas capaces de generar cambios, cambios substanciales de orden espiritual. 

Finalmente, debo reconocer -como diría Bashevis Singer-, que el papel del escritor verdadero debe estar más cerca de ser un artista del espíritu, que de convertirse en un artista de la prédica propagandista y falaz. Un artista verdadero debe ser consciente que más y más niños cada día crecen sin la fe en Dios, que cientos de jóvenes de su generación están desorientados, que adultos y ancianos están desamparados que existen indigentes y a gran escala sin proceso de atención, mucho menos de recuperación. Un escritor verdadero no puede olvidar - ni esquivar- estas realidades existentes y nada tácitas, debe tomarlas como motor de preocupación en su trabajo de escritura diaria. El escritor verdadero no puede ignorar jamás, -ni separar-, la fe y  la trascendencia de sus escritos y pensamientos, so pretexto de una necesidad mayor de ego y de reconocimiento efímero en muchos casos. Le corresponde a él, ser un preocupado por sembrar la validez de la ética. Este hombre no debe y no puede olvidar jamás que se debe a esos seres más pequeños e indefensos, al margen de lo demás, sí, sí, como tampoco debe olvidar jamás que LO DEMÁS, EN MUCHOS CASOS ES LO DE MENOS.

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

sábado, 19 de mayo de 2012

Quien diría...

Nos gastamos más de la mitad de la vida buscando a alguien que se parezca tanto a nosotros para que nos lo llevamos a la casa y podamos emprender una especie de aventura sentimental, pero siempre decimos, “tiene que ser igual a mí”, como si nosotros fuésemos la gran cosa, de repente, de repente a uno le pasa que después de un rato de tratar de conseguir a una gente así, uno descubre que después del tiempo ella sale del cuarto saca la cabeza y dice, “noche”, y uno le contesta, “ día”, porque sí nada más, uno dice, “blanco”, ella dice, “negro”, a uno le gusta el fútbol a ella le gusta el béisbol; entonces uno comienza a cometer errores uno trata de de largarse del lugar, voltea a ver,  y se supone que tendría que estar, pero se largó antes que nosotros. Uno va y busca por la vida un nuevo camino, entonces uno se busca una mujer que se parezca mucho a nosotros, una que le guste el futbol también, y se consigue a una chica que le gusta el fútbol y ella se consigue a un tipo que le guste el béisbol y cada uno emprende su nuevo camino. A mí me pasó y era impresionante cuando empecé a salir con esta chica porque yo decía, “hoy tengo ganas, no sé como de ir al cine”, y ella me decía, “es justo lo que estaba pensando, yo también quiero ir al cine”; íbamos a un bar, yo pedí un trago pedía, “a mi me dan un tequila, por favor”, y ella decía, “yo también quiero un tequila, me encanta el tequila”;  entonces se convierte todo y se convirtió todo en algo tan maravilloso y tan organizado y tan perfecto que me bastaron catorce días para aburrirme totalmente de aquella mujer, mientras por el otro lado, la que se fue con el beisbolista estaba padeciendo la misma historia, sólo que ella aguantó un poquito más que yo,  aguanto quince días. Al día número dieciséis nos hablamos por teléfono, nos citamos en un café, charlamos por un rato, y llegamos a la maravillosa conclusión que para ser amigos es importantísimo ser bastante parecidos y afines;  pero para ser amantes y amarse,  no hay nada mejor en el mundo que ser distintos por eso escribí esta canción…(*)




(*) Palabras de Ricardo Arjona en alusión a la canción: Quién diría.

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Carlos Fuentes, y su partida a esa regíon más transparente.

Hace un par de horas, acabo de enterarme una noticia que sinceramente no lo esperaba. Era innegable pensar que el autor de "La región más transparente", "Aura", "La muerte de Artemio Cruz", entre otros grandes trabajos, sí este indiscutible escritor relacionado al Boom Latinoamericano y a numerosos ensayos de temas amplios y variados, este hombre con una preocupación indesmayable por el mundo nuevo y acostumbrado a mostrarnos temas tan complejos como la sociedad mexicana y la revolución mexicana a través de sus obras. Sí, este mismo hombre llamado Carlos Fuentes acaba de fallecer tal como lo informara hasta hace unas horas el portal principal de El Universal. Sito la dirección http://www.eluniversal.com.mx/notas/847365.html para ser visitada y comentada por todos los demás hermanos latinoamericanos. Sin duda, que esta madrugada pienso que es una gran pérdida, primero para la hermandad mexicana literaria, a quienes extiendo mis saludos y condolencias a nombre de los jóvenes del Perú, y notablemente también una irreparable para nuestra comunidad en general de las Letras Hispanoamericanas.

Carlos Fuentes, fue sin duda un prolífico escritor voceado muchas veces para el Premio Nobel de Literatura. Ganador del Cervantes de Literatura en 1987, y del Premio Príncipe de Asturias el año 1994. Últimamente miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua desde agosto del 2001.

Carlos Fuentes acaba de morir, en medio de una próxima justa de elecciones presidenciales más desicivas de su historia, las que pueden definir el regreso del PRI al poder, la llegada por primera vez de una mujer presidenta o el triunfo de la izquierda, todo esto en medio de un proceso económico clave y con la guerra al narco como principal desafío. Sin duda, que una gran movida nacional. Tal como lo asegura el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, que fue el mismo Fuentes quién votó por él el año 2006, y que ahora lo estaba pensando. Bueno, supongo que la colectividad intelectual mexicana deberá reflexionar mucho y decidir, en todo caso su voto. Por otro lado, muchos escritores y críticos en todo el orbe ya se van sumando a estas condolencias.

El portal de Radio Programas del Perú, ayer en la tarde había señalado que Carlos Fuentes iba a venir al Perú este año a visitar al escritor y crítico Julio Ortega, amigo muy personal, sino que iba a ser condecorado como Profesor Honoris Causa por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Lima.
Indudablemente que sí, que Carlos Fuentes se va dejando no sólo amigos y lectores, ciudadanos y lugares visitados como todo buen hombre de mundo, sino que se va dejando un gran mensaje, el mensaje de un mundo ideal poblado por escritoresy por jóvenes preocupados por sus raíces. Punto final a la pequeña nota.

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

domingo, 13 de mayo de 2012

Madre

El mar sus millares de olas /mece, divino. /Oyendo a los mares amantes, /mezo a mi niño. /El viento errabundo en la noche /mece los trigos. /Oyendo a los vientos amantes, /mezo a mi niño. /Dios Padre sus miles de mundos /mece sin ruido. /Sintiendo su mano en la sombra /mezo a mi niño.

Meciendo. Gabriela Mistral

El portal web de RRP (Radioprogramas del Perú) tituló ayer su página con estas palabras: "En 34 países del mundo se celebra este domingo el Día de la Madre". En realidad todos los años, - desde que era niño y recuerde- aquí en Perú, celebramos cada domingo segundo de mayo este día, hecho muy respetable y significativo. Pienso, que existen fuertes razones para homenajear a la madre, al margen de los acontecimientos cívicos celebratorios que se dan en varias partes, desde el mismo hecho de una gratitud simbólica representado en un abrazo hasta un bien merecido reconocimiento expresado en obsequios y decorosos regalos. Gestos que sin duda, son bien recibidos por estas mujeres y más cuando vienen de hijos e hijas a quienes aman. Indudablemente, que sí, que sí es necesario el día de hoy, - a pesar, que haya quien dice que día de la Madre son todos los días-, hacer un alto para dedicar este día a este Ser que llamamos Madre, a este Ser a quien la sociedad civil nos ha enseñando a respetar y elogiar, -debo reconocer que en esto la sociedad civil ha hecho bien su trabajo. 

Recuerdo que desde pequeño, sin recurrir a tantos materiales pomposos y costosos,  nos enseñaban en las escuelas a los niños a cortar corazones en cartulina y a escribir hermosos poemas los que adornábamos finalmente con lazos rojos  días previos a este día. Los maestros nos pedían que los guardáramos en secreto y el domingo bien temprano los diéramos acompañados de un abrazo sincero, un abrazo fuerte y sincero. Llegado el día todos debíamos hacerlo, diciendo FELIZ DÍA MAMÁ. Así, era ahora que lo recuerdo.


He querido citar, este pequeño recuerdo porque pienso que los mayores gestos no deberían ser reemplazados por regalos sin sentido, llenos de vacío emocional y hechos por puro compromiso formal. La madre representa muchas cosas, desde significados emocionales al interior de la familia hasta significados materiales, digo esto último por el papel que despliegan para conseguir día a día el diario sustento para el hogar.  En el país, y esto es una realidad, cada día se hacen más notorios los pequeños negocios, las pequeñas bodegas o los pequeños establecimientos de desayuno o de comida,  algunos ambulatorios, otros más formales, en marcados o en casas propias. Pero sin duda, pequeños negocios que si bien es cierto jamás competirán con los monstruos capitalistas, porque ellas, las madres, no buscan competir con ellos, su interés no es competir, su interés es mayor, y hasta más digno que las expectativas financieras macroeconómicas sosas sin sentido, su interés no es otro que el procurar tener lo suficiente, o tal vez un poco más para darles a los hijos con el fin de hacer de ellos íconos de bien social. 

Si bien es cierto, tal vez las palabras o acciones que podamos ofrendar no alcancen para medir esa gratitud que se contrae con ellas, con las madres, desde la concepción: la vida. Vida, que muchas veces se proyecta más allá de un simple alumbramiento, va más allá, consiste en una entrega total e incondicional diaria, hay quien dijo una vez solo el amor de una madre es incondicional, y tal vez sea muy cierto. 

Pienso, que la presencia de la madre en la familia es vital, como también lo es para el desarrollo social. Es curioso que en los últimos años, ellas, a punta de coraje y tenaz perseverancia hayan logrado hacerse de espacios importantes, desde oficinas anónimas hasta sectores eminentemente profesionales y todo por ir en búsqueda de un mayor desarrollo económico familiar.

Madres en el Perú hay muchas, desde madres muy jóvenes, en algunos casos adolescentes, hasta madres con mayor experiencia de vida. Madres profesionales, madres no profesionales. Madres ejecutivas que se levantan muy temprano y van a la oficina, y las que se levantan temprano para asistir a su familia. Madres que pasan la mayor parte del tiempo en el trabajo y madres que pasan la mayor parte del tiempo en casa. Madres que recién se estrenan este año probablemente, las madres que este año cumplen una año más de vida como lo que son y significan, madres. Madres que están trabajando lejos, tal vez fuera, y las que trabajan en el mercado de las esquina. En fin, muchas muchas madres.

Termino esta crónica, recordando un  diálogo que escribía a modo de poema la escritora polaca y Premio Nobel de Literatura Wisława Szymborska, cuando se le pregunta a una mujer sobreviviente de la guerra de Vietnam, esa cruenta guerra que todos debemos no olvidar y rechazar. Nos responde ella, ante la pregunta hostil y desafiante.

Mujer, ¿cuál es tu nombre? -No lo sé.
¿Cuándo naciste, de dónde eres? -No lo sé.
¿Por qué has cavado un hoyo en la tierra? -No lo sé.
¿Desde cuándo es este tu escondite? -No lo sé.
¿Por qué mordiste mi dedo? -No lo sé.
¿Sabes que nosotros no buscamos hacerte daño? -No lo sé.
¿Del lado de quién estás? -No lo sé.
Esto es una guerra, tienes que elegir. -No lo sé.
¿Existe tu pueblo todavía? -No lo sé.
¿Éstos son tus hijos? -Sí.

A las muchas madres no sólo del Perú, sino de las muchas regiones del mundo. No sólo de estos 34 países que hoy celebran este día, sino de todas, de todas las sociedades del mundo porque a dónde se vaya uno, siempre habrá un cariño de mamá. ¡Un Feliz y emotivo día de la madre!. 

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

jueves, 10 de mayo de 2012

Fernando

Fernando es muy amigo mío, un íntimo colaborador, muy modesto y sencillo. Tan original es este hombre de unos cuarenta y tantos años, -tal vez los tenga todos, no lo sé ni me interesa. En realidad, cuando se trata de personas valiosas la edad no importa. La esencia de un hombre o de una mujer que piensa y sobre todo que siente jamás discurre ni  se desvanece, menos muere ahogada por el devenir del tiempo, aunque pareciera ineludible y contrariamente cierta la premisa que el tiempo se lleva todo. Sarcásticamente, pienso que si, que sí se lleva todo, todo lo pobremente ingenuo y mezquino de una personalidad joven. Cuando quien está condenado a recibir los estragos finales  de la vida (en realidad todos llegamos a recibirlos, al fin y al cabo, sólo que unos antes que otros) Para el genio creador, para el idealista, para el rebelde sincero, para el obrero de a pie que cada día vive más imbuido por su trabajo, el devenir del tiempo casi no es perceptible o cruel, diría más bien es generoso, que es generoso con este pobre creador, con este pobre idealista, con este pobre rebelde, en fin con este también pobre obrero quienes viven tan preocupados en sus escritos del día a día, preocupados por absorber todas las experiencias posibles, preocupados por devolver un utópico equilibrio a la vida de sus propias sociedades, preocupados por sus quehaceres nobles y honrados para llevar un pan a la mesa de su hogar, no, para ellos que viven preocupados en sus propios asuntos sanos y sinceros jamás pasa el tiempo, y si pasa no se dan cuenta que ha pasado, sino hasta cuando logran ver sus resultados. Así es la vida que intentamos llevar Fernando y yo. Él, me provee de libros, que yo, leo y resumo. Hay que resumir para quedarnos con la esencia en muchos casos. La esencia nos permite moldear cada día nuestro pensamiento. Tal vez este amigo mío, no tenga una tienda exclusiva de libros en los más acomodados lugares de la "cultura limeña", pero lo que vende sirve. Nos dejamos llevar por el vestir y ese gran estilo de dicción que alcanzan algunos mal llamados críticos culto, vestir con aires donosos, pero francamente vacíos de humanidad (llenos eso sí de egoísmos "refinados") y comprensión verdadera de la vida. Fernando vende libros, siempre me los ha vendido. Lo considero porque es uno de los más humanos que he conocido. Si se puede llamar humano a quien no sólo pregona ideas de humanidad, sino que lo vive en su vida misma. De él he adquirido en parte las pequeñas obras rusas, que he leído noche tras noche hasta quedarme dormido, y alguno que otro ensayo latinoamericano, cuando no una obrita del Gabo, o de la Mistral, alguna antología de poesía hispanoamericana, y hasta apuntes psicoanalíticos y filosóficos del mismo Freud, o del mismo Sartre. Todos los sigo conservando en la pequeña biblioteca artesanal que construí en el cuarto de libros.

Siempre he dicho que ser un rebelde honesto vale mucho, eso sí un rebelde preparado tanto moral como intelectualmente. Creo, a mi juicio honesto que tanto moralidad como intelectualidad son dos componentes básicos que debe tener toda persona que quiera ser llamado buenamente un rebelde honesto. En fin, hay tantos tipos que se llaman a sí mismos "rebeldes", que no hacen más que andar por allí con sus planeamientos sórdidos de ofender al prójimo cada día.  Sinceramente, que para estos tipos también debemos hacerles un espacio en nuestro perdón.

Termino escribiendo esta madrugada de jueves desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham agradece la gentileza de su tiempo.

martes, 8 de mayo de 2012

UN CAPÍTULO PARA EL EVANGELIO. José Saramago

 DÍA 24. julio de 2009*

UN CAPÍTULO PARA EL EVANGELIO


“De mí ha de decirse que tras la muerte de Jesús me arrepentí de lo que llamaban mis infames pecados de prostituta y me convertí en penitente hasta el final de la vida, y eso no es verdad. Me subieron desnuda a los altares, cubierta únicamente por el pelo que me llegaba hasta las rodillas, con los senos marchitos y la boca desdentada, y si es cierto que los años acabaron resecando la lisa tersura de mi piel, eso sucedió porque en este mundo nada prevalece contra el tiempo, no porque yo hubiera despreciado y ofendido el mismo cuerpo que Jesús deseó y poseyó. Quien diga de mí esas falsedades no sabe nada de amor. Dejé de ser prostituta el día que Jesús entró en mi casa trayendo una herida en el pie para que se la curase, y de esas obras humanas que llaman pecados de lujuria no tendría que arrepentirme si como prostituta mi amado me conoció y, habiendo probado mi cuerpo y sabido de qué vivía, no me dio la espalda. Cuando delante de todos los discípulos Jesús me besaba una y muchas veces, ellos le preguntaron si me quería más a mí que a ellos, y Jesús respondió: “¿A qué se puede deber que yo no os quiera tanto como a ella?.” Ellos no supieron qué decir porque nunca serían capaces de amar a Jesús con el mismo absoluto amor con el que yo lo amaba. Después de que Lázaro muriera, la pena y la tristeza de Jesús fueron tales que, una noche, bajo las sábanas que tapaban nuestra desnudez, le dije: “No puedo alcanzarte donde estás porque te has cerrado tras una puerta que no es para fuerzas humanas”, y él dijo, sollozo y gemido de animal que se esconde para sufrir: “Aunque no puedas entrar, no te apartes de mí, tenme siempre extendida tu mano incluso cuando no puedas verme, si no lo hicieras me olvidaría de la vida, o ella me olvidará”. Y cuando, pasados algunos días, Jesús fue a reunirse con los discípulos, yo, que caminaba a su lado, le dije: “Miraré tu sombra si no quieres que te mire a ti”, y él respondió: “Quiero estar donde esté mi sombra si allí es donde están tus ojos”. Nos amábamos y nos decíamos palabras como éstas, no solo por ser bellas y verdaderas, si es posible que sean una cosa y otra al mismo tiempo, sino porque presentíamos que el tiempo de las sombras estaba llegando y era necesario que comenzásemos a acostumbrarnos, todavía juntos, a la oscuridad de la ausencia definitiva. Vi a Jesús resucitado y en el primer momento pensé que aquel hombre era el cuidador del jardín donde se encontraba el túmulo, pero hoy sé que no lo veré nunca desde los altares donde me pusieron, por más altos que sean, por más cerca del cielo que los coloquen, por más adornados de flores y perfumados que estén. La muerte no fue lo que nos separó, nos separó para siempre jamás la eternidad. En aquel tiempo, abrazados el uno al otro, unidas nuestras bocas por el espirito y por la carne, ni Jesús era lo que de él se proclamaba, ni yo era lo que de mí se zahería. Jesús, comigo, no fue el Hijo de Dios, y yo, con él, no fui la prostituta María de Magdala, fuimos únicamente este hombre y esta mujer, ambos estremecidos de amor y a quienes el mundo rodeaba como un buitre barruntando sangre. Algunos dijeron que Jesús había expulsado siete demonios de mis entrañas, pero tampoco eso es verdad. Lo que Jesús hizo, sí, fue despertar los siete ángeles que dormían dentro de mi alma a la espera de que él viniera a pedirme socorro: “Ayúdame”. Fueron los ángeles quienes le curaron el pie, los que me guiaron las manos temblorosas y limpiaron el pus de la herida, fueron ellos quienes me pusieron en los labios la pregunta sin la que Jesús no podría ayudarme a mí: “¿Sabes quién soy, lo que hago, de lo que vivo”, y él respondió: “Lo sé”, “No has tenido que mirar y ya lo sabes todo”, dije yo, y él respondió: “No sé nada”, y yo insistí: “Que soy prostituta”, “Eso lo se”, “Que me acuesto con hombres por dinero”, “Sí”, “Entonces lo sabes todo de mí” y él, con voz tranquila, como la lisa superficie de un lago murmurando, dijo: “Sé eso solo”. Entonces yo todavía ignoraba que era él era el hijo de Dios, ni siquiera imaginaba que Dios quisiese tener un hijo, pero, en ese instante, con la luz deslumbrante del entendimiento, percibí en mi espíritu que solamente un verdadero Hijo del Hombre podría haber pronunciado esas tres simples palabras: “Sé eso solo”. Nos quedamos mirándonos el uno al otro, ni nos dimos cuenta de que los ángeles se habían retirado ya, y a partir de esa hora, en la palabra y en el silencio, en la noche y en el día, con el sol y con la luna, en la presencia y en la ausencia, comencé a decirle a Jesús quien era yo, y todavía me faltaba mucho para llegar al fondo de mí misma cuando lo mataron. Soy María de Magdala y amé. No hay nada más que decir”.


De: José Saramago
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(*) Extraído de "El último cuaderno. Textos escritos para el blog. Marzo de 2009- Junio de 2010" Edic. Alfaguara.


Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

Esta noche de mayo me di cuenta

Hoy me di cuenta, el significado de un abrazo verdadero bajo la cómplice mirada de la noche.
Hoy me di cuenta, del poder que tiene la inspiración presente para un puñado de sueños.
Hoy me di cuenta, que de tanto caminar finalmente se descansa en un tierno murmullo.
Hoy me di cuenta, que la noche es más inmensa cuando está la voz de ella.
Hoy me di cuenta, que la poesía es posible cuando tiene al frente suyo, un rostro sincero.

Y me di cuenta, que ella está cuando su mirada dice tantas cosas sólo con el silencio.

Hoy me di cuenta, que el ápice de la vida muchas veces es sostenido por una sonrisa sencilla y duradera.
Hoy me di cuenta, que tanto un corazón como una ilusión son más que compatibles, son uno sólo.
Hoy me di cuenta, del valor que tiene vivir la vida, esa vida joven que muchas veces nos es arrebatada.
Hoy me di cuenta, que venir canturreando una canción de regreso a casa es tan bueno como el hecho de quedarse en silencio para escucharlo.
Hoy me di cuenta, que los intervalos de prometedoras palabras significan tantas y tantas cosas.

Y me di cuenta, que entre el universo de nuestros sueños hay un universo mayor, un deseo loco de realización.

Hoy me di cuenta, que la noche es muy ocasional tanto así que se presta feliz cuando estamos solos.
Hoy me di cuenta, que mirándote una y otra vez, y otra más bajo esos grandes y redondos ojos fijos hay un deseo también grande de alegre bondad.
Hoy me di cuenta, que valió la pena hacer un alto a mi ajetreada vida para sentarme contigo y decir que lo dejamos todo.
Hoy me di cuenta, de lo que es realmente la vida, de lo que eres en mi vida, y de lo que serás más adelante.
Hoy me di cuenta, que tu mano es delicada, es más siempre ha sido delicada.

Y me di cuenta, que tu sombra será sombra mía, no por el reflejo de una mera luz nocturna sino por la fusión eterna de un único abrazo, un abrazo que volará como vuelan en sueños nuestros sueños.

Hoy me di cuenta, que siempre seremos tú y yo, sobre el aire zodiacal y bajo el fondo la tierra
y también me di cuenta, que nuestro diálogo siempre significará tantas cosas a la vez, tantas tantas cosas...
Esta noche de mayo me di cuenta.

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Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

viernes, 20 de abril de 2012

Simone de Beauvoir y sus memorias de una joven formal

  ...me dijo Sartre al anunciarme mi admisión. Le gustaban las amistades femeninas. La primera vez que lo ví en la Sorbona llevaba un sombrero y conversaba con aire animado con una estudiante grandota que me pareció muy fea; pronto le desagradó; se había hecho amigo de otra más bonita, pero llena de complejos y con la que no tardó en disgustarse. Cuando Herbaud le habló de mí quiso conocerme enseguida; y ahora estaba muy contento de poder acapararme; a mí, ahora, me parecía que todo el tiempo que no pasaba con él era tiempo perdido. Durante los quince días que duró el oral del concurso sólo nos separabamos para dormir. Ibamos a la Sorbona a pasar nuestros exámenes y a escuchar los de nuestros compañeros. Salíamos con los Nizan. Tomábamos copas en el Balzar con Aron que hacía su servicio militar en la meteorología; con Politzer que se había afiliado al Partido Comunista. Pero generalmente nos paseábamos los dos solos. En los muelles del Sena, Sartre me compraba novelas de Pardaillan y de Fantomas que prefería con mucho a la correspondencia de Rivière y Fournier; de noche me llevaba a ver películas de cow-boys por las que yo me apasionaba como una neófita, pues era versada sobre todo en el cine abstracto y en el cine de arte. En las terrazas de los cafés o tomando cócteles en el Falstaff conversábamos durante horas.

...Se interesaba por todo y nunca aceptaba nada como resuelto. Frente a un objeto, en vez de escamotearlo en provecho de un mito, de una palabra, de una impresión, de una idea preconcebida, lo miraba; no lo abandonaba antes de haber comprendido sus circunstancias, sus múltiples sentidos...

...Con el romanticismo de la época y de sus veintitrés años, soñaba con grandes viajes: En Constantinopla, confraternizaría con los estibadores; se emborracharía en los bajos fondos con los rufianes; daría la vuelta al mundo y ni los parias de la India ni los popes del monte Atlas, ni los pescadores de Terranova tendrían secretros para él. No echaría raíces en ninguna parte, ninguna posesión le sería embarazosa; no para conservarse vanamente disponible sino para testimoniar acerca de todo...

...Sartre respondía exactamente al deseo de mis quince años: era ese doble en quien yo encontraba, llevadas a la incandescencia, todas mis manías. Con él, siempre podría compartirlo todo. Cuando nos separamos a principio de agosto, yo sabía que nunca más saldría de mi vida...

De: "Memorias de una joven formal". 1958.
Simone de Beauvoir

*Les dejo un enlace interesante que considero muy oportuno dado dado el aporte significativo que tuvo esta mujer.

http://mujeres-riot.webcindario.com/Simone_de_Beauvoir.htm

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.

Víctor Abraham les saluda.

jueves, 19 de abril de 2012

Pär Lagerkvist: Cuando un Premio Nobel de Literatura hace de la angustia y de la nostalgia su mayor inspiración

Recuerdo que un domingo por la tarde, cuando yo tenía unos diez años, mi padre me tomó de la mano y fuimos de paseo al bosque a oír el canto de los pájaros. Con las manos libres iniciamos un gesto de despedida hacia mamá, que tenía que preparar la cena y no pudo venir con nosotros. El sol brillaba fuertemente y nos pusimos en camino con decisión.

No tomamos en serio lo de los pájaros, como si fuera algo especial o fuera de lo corriente. Mi padre y yo éramos muy sensatos y estábamos acostumbrados al bosque y a todas sus criaturas. Lo importante era que papá estaba libre el domingo por la tarde.

Fuimos a lo largo del ferrocarril, donde la gente no podía ir, pero en el que papá trabajaba y tenía por tanto derecho a pasear. Evitamos así el rodeo y llegamos al bosque en línea recta. Entonces el canto de los pájaros y todo lo demás comenzó de pronto.

Currucas, tordos, cerrojillos gorjeaban entre los matorrales y con ellos oíamos todos los ruidos de las criaturas del bosque. El suelo estaba cubierto de anémonas, los abedules mostraban sus nuevas hojas y los pinos tenían ya brotes verdes. El olor era por demás agradable y de la tierra humedecida se desprendía un ligero vapor al contacto del sol. Por todas partes había ruido y vida; los abejorros salían de sus agujeros, las moscas de agua volaban sobre los charcos, los pájaros se lanzaban desde los matorrales para cogerlos y volvían a ocultarse.

De: En el bosque.


Sobre el autor:

Pär Lagerkvist. Suecia, (1891-1974). Poeta, Narrador, Dramaturgo y Ensayista. Estudió en Upsala Historia del Arte. Su obra se ha caracterizado por el pesimismo, la angustia, la indagación de la naturaleza humana y las constantes alusiones a la muerte. En 1940 fue elegido miembro de la Academia Sueca y en 1951 le fue conferido el Premio Nobel de Literatura. Poemarios: Angustia, Caos, País del atardecer, Junto al fuego del campamento.

Más referencias:

http://es.wikipedia.org/wiki/P%C3%A4r_Lagerkvist


Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

miércoles, 18 de abril de 2012

El crimen de los poderosos


Mientras se toman  la última copa de un vino francés, al final de la cena, tres elegantes ejecutivos se lamentan por la inseguridad en las calles y la ineficiencia del Gobierno ante el crimen organizado y el terrorismo. Luego, recuerdan la sobrecarga del Poder Judicial y siguen en sus críticas hasta llegar a Vladimiro Montesinos. De regreso a casa, uno de ellos le da "un sencillito" al policía que lo detuvo por pasarse una luz roja y manejar en estado de ebriedad. Al día siguinte, los otros dos autorizan la emisión de unas facturas por montos menores  al valor real del pedido estipulado en la orden de compra, convencidos de que no hacen nada denigrante y que el apelativo de "delincuentes de cuello blanco" no calza con ellos.

Decidí transcribir este pequeño relato, del artículo: Un ladrón entre nosotros, perteneciente a la periodista Marcela Mendoza Riofrío, el mismo que apareciera este último domingo dentro del Suplemento Portafolio economico del diario El Comercio. Dicho artículo hace un interesante análisis sobre la red delictiva que se entreteje al interior de los negocios, en muchos casos donde corrupción, estafas, cobros e incentivos inadecuados imperan por encima del orden establecido llegando así a suponerse que los gobiernos pasan, sin embargo los malos empresarios subsisten.

Como es sabido y también afirmado por la citada periodista, muchos abogados penalistas empresariales del país tienen entre sus clientes a malos empresarios quienes usan su inmenso poder para corromper todo orden establecido. El problema es que dicho poder es tan perjudicial, que no sólo compra "honestidades" de un sector político de la población, por mencionar autoridades regionales que reciben buenas cuotas por respaldar trabajos ilícitos, - un ejemplo claro, la mineria informal -, no, allí no termina el problema, sino que este se agudiza cuando el ciudadano común y corriente también se perjudica, y por ende llegan los reclamos airados. ¿Culpa de quién?

El Perú, que dicho sea de paso está atravesando por un apogeo económico muy importante, - eso no está en discusión, pienso sin embargo que sí están en total discución: los grandes comercios informales, los contadores de las trasnacionales que descuentan los impuestos en las facturas y libros contables, sin embargo de olvidan de pagarlos a la SUNAT (Organismo encargado de la recaudación de impuestos en el país), y aquellos que facturan menos de lo que venden o simulan facturas mayores a las ventas reales-.

UN PROBLEMA LLAMADO CORRUPCIÓN

Pagos extraoficiales para concretar negocios "rentables", -en la gran mayoría en las regiones al interior del país-; coimeros cotidianos que no escatiman en usar medios ilícitos si es necesario; "visitadores" que regalan semanas de estadía completas en Europa, -incluído el 5% de comisión-, o autos lujosos, a cambio de recomendar una medicina o elegir los libros de texto de terminada marca o selllo, que como es lógico garantizarán compras millonarias. ¡Arreglos insanos, injustos y demasiado estrafalarios para el común poblacional!

Resulta algo increíble que en el artículo, se precise que "en nuestro país dichos arreglos entre privados no están penados porque no afectan al bien común". Se añade luego, " Por ahora, sólo hay una sanción penal cuando, para ejecutar el soborno, se falsean los datos contables para disimular los pagos impropios..."

Por lo anteriormente expuesto, pienso, que aquí si hay un problema, el problema señores es que, no sólo indirectamente, sino también directamente afectan al bien común, ese "bien común" somos los trabajadores, ese "bien común" está reflejado luego, en el incremento de tazas altas de interés que terminamos pagándolas nosotros mismos - los ciudadanos de a pie-, ese "bien común" que escapa de los marcos legales burocráticos y está presente en las alzas en los mercados que hacen que cada vez más personas vivan de las tarjetas de créditos, y las inacabables cuotas de pagos cada vez más inconcebibles, debido a la imposibilidad de adquirir productos con dinero en efectivo. Estos arreglos entre pivados señores, sí que es un gran problema que afecta por consiguiente al "bien común", y por lo tanto debería estar penado en el Orden jurídico. Repito, totalmente penado.

OTRO PROBLEMA, EL FRAUDE

Otro dato que resulta tan escalofriante como el del párrafo anterior, es saber que de los 3 156 expedientes presentados, - y esto es sólo los principales-, por delito en la Corte Superior de Justicia de Lima entre enero del 2010 y marzo del 2012, los 2 530 fueron por estafa, o simplemente fraude. Esto realmente resulta inadmisible. Repito, inadmisible. ¡Qué podemos pedir entonces de la generación menor, aquélla que hoy se está formando en las escuelas de todo el suelo peruano cuando se ve por televisión a vista y paciencia tantos casos que quedan no del todo esclarecidos!

Realmente pienso que hay que reformular muchas cosas en el marco legal peruano, si realmente queremos que nuestro crecimiento económico del que hoy nos jactamos orgulllosos ante los ojos del mundo, sea también coherente con nuestro desarrollo formativo. Para eso se necesita notable y ejemplarmente mano dura y firme para romper este círculo vicioso por arriba y tumbar a los líderes que hoy están orquestando esta red de corrupción.

"NADIE DELINQUE PARA TENER PLATA BAJO EL COLCHÓN"

Ni que hablar de lavado de activos y mercadería de contrabando. Como afirma el señor Julio Rodríguez, del estudio Forsyth Abogados, quien afirma que "nadie delinque para tener plata bajo el colchón. Necesita lavar ese dinero sucio y lo hace -el mal empresario- con mucha destreza."

El artículo, deja claro además que más de un 25% del PBI (Producto Bruto Interno) proviene del narcotráfico. Realmente preocupante. Pero, en economía ¿qué es un PBI?, simplemente una medida agregada que expresa en términos macroeconómicos el valor monetario -dinero obtenido- de la producción de bienes y servicios finales de un país durante un período (normalmente, un año).

El mismo señor Julio Rodríguez,  agrega que: " además tenemos cientos de millones de dólares generados por el narcotráfico de órganos, trata de personas, contrabando de piezas artísticas y prostitución.". Las modalidades entonces para lavar estos malos dineros- según los abogados consultados en el artículo, van desde el consumo de miles de soles "sin factura" en restaurantes de lujo, el uso de "amigos" para compras masivas en tiendas, hasta la creación de "empresas fachada" que brindan servicios "un tanto filantrópicos".

Finalmente como diría el señor José Ugaz, del estudio Benites, y me parece la frase más lógica para cerrar este comentario el día de hoy, es que: "El delito económico es altísimo debido a que el sistema legal es como una telaraña que atrapa moscas, pero el águila pasa sin problemas. Aquí el empresario poderoso se ríe del sistema." Expresión, pienso yo, realmente cierta y de mucho cuidado. La pregunta final que lanzaría a los jóvenes y adolescentes de mi país sería ¿ De qué lado voy a estar yo dentro de este grave y crítico problema que afecta también al "bien común"?
Jóvenes, sin importar la carrera por la que optemos desarrollarnos profesionalemente, recordemos que nosotros somos libres de elegir la respuesta que creamos necesaria, sin embargo recordemos que tras una desición siempre habrá una consecuencia. ¡Buena suerte!

Desde Lima, Ciudad Capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

Fuente: Portafolio económico. Suplemento dominical del diario El Comercio. Domingo 15 de abril del 2012. Lima.Perú.

jueves, 5 de abril de 2012

El siempre sensible Mario Benedetti: A propósito de su obra: "La Tregua".


Lunes 18 de marzo.
...Pero, además está el deber, el deber de padre y madre. Tendría que ser ambos a la vez y creo que no soy nada. Sentí que me extralimitaba cuando me oí preguntarle con tono admonitorio: "¿Qué anduviste haciendo?¿A dónde fuiste?" Entonces ella, mientras embadurnaba la tortada con manteca, me contestó: "¿Por qué te sentís obligado a hacerte el malo? Hay dos cosas de las cuales estamos seguros que nos tenemos cariño y que yo no estoy haciendo nada incorrecto." Estaba derrotado. Sin embargo agregué, nada más que para salvar apariencias: "Todo depende de qué entendés por incorrecto."

Lunes 3 de febrero.
Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano, y eso era amor.

Lunes 24 de febrero.
Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser felicidad.  Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más. 

De: La tregua. 1960.


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La Alianza Editorial, S.A., de Madrid ha resumido con estas palabras, la trama de esta historia:

Al borde de cumplir los cincuenta años y de jubilarse, Martín Santomé - viudo, contador, padre de tres hijos- emprende la aventura de escribir su diario personal. La rutina burocrática de su trabajo oficinesco, la coraza de su soledad por convicción, la acritud de de sus relaciones familiares y su indiferencia ante el tráfico de los recuerdos, todo ello se trastoca irremediablemente con la llegada de Avellaneda, una muchacha veinticinco años menor que él. Y así, en la batalla cotidiana de sus días, surge una tregua, que no es otra cosas que el hallazgo del amor que se esconde no detrás de las grandes palabras sino de una mano que se estira y alcanza la otra, de un brazo que tiene la virtud de ser el extremo más dulce de la tierra. La tregua es, sin duda, la novela más importante de Mario Benedetti y una de las obras esenciales de la narrativa latinoamericana contemporánea. La insólita ternura de la prosa de funcionario de Martín Santomé da el tono preciso a esta novela de amores encontrados y perdidos, de falsas y auténticas esperanzas.

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Hablar de La tregua, es hablar de una forma tierna de contar vivencias a modo de un diario personal. La trama escrita siempre en primera persona, deja ver un lenguaje sencillo, propiamente "uruguasho” e intimista que discurre entre el espíritu fatalista y el espíritu esperanzador, entre la alegría espontánea y la acción meditada, entre la reflexión y el cuestionamiento, entre el dar y el esperar, entre el ímpetu y el sosiego, entre la opción de encontrar por fin un motivo de vida y la absurda  resignación de no poder retenerla, entre el cariño verdadero - expresado en un inesperado "Te quiero" y la no aceptación inmediata- salvo, sea meditada . En fin, entre la oportunidad de tomar una tregua o sencillamente no creerla nuestra.

El autor nos presenta a través de su obra, una forma particular de ver un mundo tan real y crudo de la manera más objetiva y directa. Nos muestra una forma alternativa de encauzar cada momento nuestro, no dentro de un orden establecido como sería lo correcto, sino dentro de una mirada comprensiva que sólo se hace posible cuando el amor llega a ser el protagonista central entre los personajes de la trama.
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Cuando me acerqué por primera vez al espíritu sensible de Mario Benedetti fue a través de uno de sus poemas, aún lo recuerdo, "Te quiero". Desde entonces quedé muy impresionado con su sentir, impresionado por su forma de entender la vida. Una vida que muchas veces convive con mundo sincero y vagabundo.

Benedetti es un hombre que visiona un país en el que algún día su propia gente pueda vivir feliz, aunque no tenga permiso momentáneo para hacerlo. Es realmente admirable ver que ese espíritu noble quede reflejado a través de un pensamiento tan sencillo y honesto. Él cree en una mirada que mira y siembra futuro, en unas manos que trabajan por la justicia. Benedetti es ante todo ese enorme poeta, ese escritor inagotable que se las ingenió para incursionar en casi todos los géneros, ese periodista y militante político muy arraigado a la causa social de su país, Uruguay. Benedetti es ese hombre del exilio permanente - situación, que pienso le ayudó a afianzar ese espíritu humanista y social tan propio de su legado-.

Pueden descargar el libro en versión PDF. en la siguiente dirección:
ftp://wx3.ath.cx/%3ELibros/LaTregua_MarioBenedetti_Pdf[agujero]/Benedetti,%20Mario%20-%20La%20tregua.pdf







Desde Lima, ciudad capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

Una movilización sin sustento: el objetivo, aglutinar a la manada; la gran mentira, la democracia

La consciencia de un valor cualquiera sea este da la libertad al individuo, le confiere responsabilidad, acción y fe en el futuro. Los hij...