miércoles, 28 de abril de 2010

SOCIEDADES OPACAS- Poesía

SOCIEDADES OPACAS

“Llego a pensar que debemos ser comprensivos, sin dejar de luchar contra ellos.”
Albert CAMUS. “La misión del escritor”

(1)
Torrentes manantiales,
explosiones caídas,
mirada indiferente,
el desdén conjeturado ¡ahí está!

(2)
miradas matan,
palabras hirientes,
mofas malvadas,
egoísmos perpetuos;

(3)
enhebran matanzas,
victiman inocentes;
jueces burlan justicias,
tu mirar condena.

(4)
Serpentean ilusiones por doquier ¡Victoria!
Taladran muros concretos
que oprimen actos deleznables

(5)
El poder adinerado coagulado en la sociedad
¡ahí está!
Siente el poder, dice ella
sumida dentro de la barraca,
barraca que no alimenta.

(6)
Lágrimas inundan campos de sequía,
nacen rosas negras
y sus espinas
hieren una vez más el costado de Cristo.

(7)
Niña mariposa aletea desnuda
mi lecho ajeno se regocija media hora
dinero mata sentimiento
calor de abrazo inhumano

(8)
Parque oscuro hormiguea
espalda haciendo el amor
y pensar… que el pasto lo come el animal
retumbado en miseria duerme

(9)
Duelen pies trajinados,
hígado, riñón perforado.
El moribundo se extingue.
La eutanasia finaliza la diálisis.

(10)
Mordaz impotencia se ríe
ondas acuáticas bajan
y espesas decantan pasiones.

(11)
Mar contaminado…
Cristal fragmentado…
Trovas saltan alegres…
Alpiste de palomas se esparce y comen
comen de la mano de Dios

(12)
Sol en crecimiento lunar,
esperanzas absurdas;
sólo hay realidad ausculta
con inocentes engaños.

(13)
Cortinas de humo
traman los estados poderosos y corruptos
medios de información, una vez más buscan su burda publicidad
porque ello vende…

El invidente quiere ver lo que escucha
El sordo quiere oír lo que ver sus ojos pueden.

¿Es la sociedad que vives ésta?

Del libro de poemas: "Sueños de la Realidad". 1era Edición. Lima, Perú. 2012.

Víctor Abraham desde la Civdad de Los Reyes del Perú

50 años sin Camus, la memoria del respeto


Al inicio de 1960, en el trayecto de Lyon a París por la Nacional 5, más concretamente en un lugar llamado Petit-Villeblevin, moría el novelista, dramaturgo y ensayista Albert Camus.

Este año se cumplen exactamente 50 años del fallecimiento de uno de los intelectuales más importantes del siglo XX, cuyo pensamiento y obra han marcado, como pocos, a la historia del pensamiento y la cultura francesa, europea y occidental.

Nació el 7 de noviembre de 1913 en un barrio pobre del este de Argelia (en aquella época departamento francés). Camus describe el contacto con su madre, mujer humilde, iletrada y medio sorda. Un padre muerto en la primera guerra mundial, meses después de su nacimiento.

La infancia austera y rígida del hogar fue compensada por el afecto y estímulo de su maestro, Louis Germain, quien le ayuda a conseguir una beca para entrar al Liceo. Camus agradecerá al sempiterno su ayuda e incluso le dedicará el famoso "Discurso de Suecia", pronunciado al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1957.

A partir de su mudanza a Francia se acentuó su interés por el existencialismo, que tiene una clara influencia en su obra. Fue miembro activo de la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial y entre 1945 y 1947 fue director de Combat, una revista clandestina. 1942 marca un momento muy importante con la publicación de una de sus obras más importantes: El extranjero.

De sus obras existencialistas podríamos nombrar: El mito de Sísifo (1942), que es, de alguna manera, la contraparte filosófica de la novela El extranjero. Luego, más adelante, la obra de teatro Calígula (1945) y La Peste (1947). En la década siguiente aparecería nuevamente en el teatro Estado de sitio (1952) y, sobre todo, El hombre Rebelde, publicado en 1951. En 1957 le conceden el Premio Nobel de Literatura y justamente la lectura de su discurso de aceptación me hace pensar en la vigencia de su pensamiento.

Camus tiene un estilo muy particular, conciso, directo y profundo. Aunque posee un estilo muy sencillo no por eso es fácil de leerlo. En sus frases cortas e incisivas se esconde una profundidad de pensamiento que nos sacude las partes más escondidas de nuestro ser.

La opción de Camus fue siempre la rebelión contra lo absurdo y fue un verdadero humanista que usó la palabra como instrumento de lucha en la búsqueda de la igualdad. Lo extraordinario de Camus son sus metáforas, con las cuales ha tratado de definir siempre la humanidad. El compromiso de Camus fue con el hombre, no con su concepto.

En Francia, con motivo del aniversario de su muerte, proliferan las biografías sobre aspectos poco conocidos de su vida y los homenajes oficiales se suceden.

Fuente: Texto extraído de la Alianza Francesa de Trujillo (2010), por conmemorarse los 50 años del fallecimiento del escritor citado.

jueves, 8 de abril de 2010

Sobre el mítico "Libro de los muertos"




¡Oh, vosotros espíritus divinos, que hacéis penetrar las almas perfectas en la morada sacrosanta de Osiris! ¡Traed las ofrendas consagradas para hacer vivir mi alma!...

¡Oh vosotros espíritus divinos que abrís la senda y apartáis los obstáculos, franquead a mi alma el sendero hacia la morada de Osiris....

Yo soy profeta... yo dirijo las ceremonias de Mendes, yo soy el gran jefe de la Obra que pone el arca sagrada sobre el soporte...

¡Te saludo, Osiris, señor del Amenti!
¡Deja que penetre en paz en tu reino!
¡Deja que los señores de la tierra santa me reciban con exclamaciones de júbilo!

¡Que pueda experimentar todas las metamorfosis posibles, por todas las sendas de las regiones del más allá obedeciendo el deseo de mi corazón!”...
Así da inicio la ceremonia funeraria...

...

Realmente es loable la exposición del cortejo fúnebre, que es desarrollado entre dibujos y jeroglíficos, relación simbólica que perdurará hasta el Juicio Final. (Capítulo 125)

"No dejes que le vea ningún hombre. El hecho de divulgarlo, constituye una tremenda abominación. Ocúltale, para que nadie sepa que existe”. Así queda legado a la humanidad con una advertencia este mítico libro.

Dentro de los temas históricos de Literatura que vengo profundizando con mis estudiantes, estuve hace poco investigando algo más, remontándome a esa sociedad teocrática tan antigua.

Realmente fascinante es saber como la Literatura va tomando presencia en la vida substancial del Ser Humano siempre afianzando su respuesta crítica y su ojo observador para inquirir los males sociales que cada sociedad trae consigo: esa lucha antagónica eterna entre el bien y el mal, interés de los egipcios por mostrar al mundo ya desde hace casi 5 000 a.C. EL SIGNIFICADO REAL que tiene LA OTRA VIDA.

Este libro misterioso de figuras acompañadas casi siempre de su correspondiente texto arcaicamente jeroglífico hierático fue encontrado en el interior del sarcófago de las momias de los altos dignatarios del antiguo Egipto.  En palabras de la historiadora Guadalupe Licea Rivera, podemos entender este extraño libro como "(...) dicho rollo que se colocaba bajo la cabeza del difunto y que narraba bajo una forma simbólica, el viaje de ultratumba del alma, según los sacerdotes de Ammón-Ra".

Víctor Abraham
Desde la Civdad de los Reyes del Perú.

miércoles, 24 de febrero de 2010

La esencia de escribir


Yo escribo

Cuando se cierne la negra noche
y envuelve en la densidad de sus deseos mis anhelos
yo escribo…

Cuando siento que el viento
pasa apresurado al mar
con su brisa acariciando mi mejilla
yo escribo…

Cuando exclusivamente sé
que el mañana vendrá al salir el sol
y que el hoy, es el que vivo;
así entiendo y escribo…

Me dices
que las cosas más bellas las hace el hombre
con el esfuerzo más simple
y que cada día que nos va dejando la vida
aprendemos algo
desde el conocer el nombre de una pequeña calle
hasta ganar a un amigo,
esto me levanta en fuego y escribo…

Me dices
que si nos detuviéramos a escuchar
por un instantáneo momento
lo que nos canta el apurado viento
tras su tránsito por llegar al mar
y en este lapso,
un mensaje de este recogiéramos;
con la razón dándote a ti
escribo…

¿De qué valen los anhelos?
Si no lo acompañamos de optimismo.

¿De qué valen los sueños?
Si no los dejamos libres para que nos guíen.

De repente, sea así como tú dices
que en los aspectos más sencillos
se esconde siempre la voz del universo,
y que con un fuerte abrazo
produce el bendito calor humano…
¡No sé!
sin embargo, al sentir todo esto
simplemente acabo refugiándome y escribo.

"Yo escribo" en "Profeso que he sentido en el pensamiento". Lima. Perú. 2014

Desde Lima del Perú.
Víctor Abraham

lunes, 8 de febrero de 2010

"La selva y el mar": Fuerzas inagotables de amor.


Allá por las remotas
luces o aceros aún no usados,
tigres del tamaño del odio,
leones como un corazón hirsuto,
sangre como la tristeza aplacada,
se baten con la hiena amarilla que toma la forma del poniente insaciable.

Oh blancura súbita,
las ojeras violáceas de unos ojos marchitos,
cuando las fieras muestran sus espadas o dientes
como latidos de un corazón que casi todo lo ignora, menos el amor,
al descubierto en los cuellos allá donde la arteria golpea,
donde no se sabe si es el amor o el odio
lo que reluce en los blancos colmillos.

Acariciar la fosca melena
mientras se siente la poderosa garra en la tierra,
mientras las raíces de los árboles, temblorosas,
sienten las uñas profundas
como un amor que así invade.

Mirar esos ojos que sólo de noche fulgen,
donde todavía un cervatillo ya devorado
luce su diminuta imagen de oro nocturno,
un adiós que centellea de póstuma ternura.

El tigre, el león cazador, el elefante que en sus colmillos lleva algún suave collar,
la cobra que se parece al amor más ardiente,
el águila que acaricia la roca como los sesos duros,
el pequeño escorpión que con sus pinzas sólo aspira a oprimir un instante la vida,
la menguada presencia de un cuerpo de hombre que jamás podrá ser confundido con una selva,
ese piso feliz por el que viborillas perspicaces hacen su nido en la axila del musgo,
mientras la pulcra coccinela se evade de una hoja de magnolia sedosa...
Todo suena cuando el rumor del bosque siempre virgen
se levanta como dos alas de oro,
élitros, bronce o caracol rotundo,
frente a un mar que jamás confundirá sus espumas con las ramillas tiernas.

La espera sosegada,
esa esperanza siempre verde,
pájaro, paraíso, fasto de plumas no tocadas,
inventa los ramajes más altos,
donde los colmillos de música,
donde las garras poderosas, el amor que se clava,
la sangre ardiente que brota de la herida,
no alcanzará, por más que el surtidor se prolongue,
por más que los pechos entreabiertos en tierra
proyecten su dolor o su avidez a los cielos azules.

Pájaro de la dicha,
azul pájaro o pluma,
sobre un sordo rumor de fieras solitarias,
del amor o castigo contra los troncos estériles,
frente al mar remotísimo que como la luz se retira.

"La Selva y el mar" del libro de poemas: "La destrucción o el amor". 1935 

Reflexiones en torno al autor:

Junto con Altolaguirre, Lorca, Alberti, María Teresa, Salinas entre otros forman la talentosa generación española del 27. Vicente Aleixandre encierra en el libro "La destrucción o el amor" (1935), una interrogante irracionalista, y la expresión se acerca a la escritura automática, aunque sin aceptar la misma como dogma de fe. El poeta celebra el amor como fuerza natural ingobernable, que destruye todas las limitaciones del ser humano, y critica los convencionalismos con que la sociedad intenta apresarlo.
Es el poema: La selva y el mar, la expresión unísona del amor real y sin medida.A juzgar sobre lo que se escribe una selva densa donde los animales toman forma y apariencia subjetiva de ver el mundo. Premio Nobel de Literatura 1977. Poeta sevillano ante todo y amigo entrañable de Neruda.

Desde la Ciudad de los Reyes del Perú, Lima.
Víctor Abraham les saluda.

martes, 26 de enero de 2010

Las Interrogaciones de Gabriela mistral


¿Cómo quedan, Señor, durmiendo los suicidas?
¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas,
las lunas de los ojos albas y engrandecidas,
hacia un ancla invisible las manos orientadas?

¿O Tú llegas después que los hombres se han ido,
y les bajas el párpado sobre el ojo cegado,
acomodas las vísceras sin dolor y sin ruido
y entrecruzas las manos sobre el pecho callado?

El rosal que los vivos riegan sobre su huesa
¿no le pinta a sus rosas unas formas de heridas?
¿No tiene acre el olor, sombría la belleza
y las frondas menguadas de serpientes tejidas?

Y responde, Señor: Cuando se fuga el alma
por la mojada puerta de las largas heridas,
¿entra en la zona tuya hendiendo el aire en calma
o se oye un crepitar de alas enloquecidas?

¿Angosto cerco lívido se aprieta en torno suyo?
¿El éter es un campo de monstruos florecido?
¿En el pavor no aciertan ni con el nombre tuyo?
¿O van gritando sobre tu corazón dormido?

¿No hay un rayo de sol que los alcance un día?
¿No hay agua que los lave de sus estigmas rojos?
¿Para ellos solamente queda tu entraña fría,
sordo tu oído fino y apretados tus ojos?

Tal el hombre asegura, por error o malicia;
mas yo, que te he gustado, como un vino, Señor,
mientras los otros siguen llamándote Justicia,
¡no te llamaré nunca otra cosa que Amor!

Yo sé que como el hombre fue siempre zarpa dura;
la catarata, vértigo; aspereza, la sierra.
¡Tú eres el vaso donde se esponjan de dulzura
los nectarios de todos los huertos de la Tierra!

"Interrogaciones"
Del libro de poemas: "Sonetos de la muerte" 1914

Sobre la autora y su poesía:
"Los Sonetos de la muerte", son los bellos poemas con que Lucía Godoy se dio a conocer por primera vez al mundo literario como Gabriela Mistral, con este libro gana los juegos florales en su natal Chile. Mujer y amante de la vida, contradictoria y revolucionaria con la misma, contestaria en sus inicios y alentadora de vida en sus finales. Muere haciendo un canto general completo a Chile que será publicado póstumamente. Premio Nobel de Literatura 1945, pionera de la mujer y nada conservadora de la sociedad femenina aristocrática de su época. Viajera inalcanzable.

Desde Lima, ciudad capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.















Caminos


MIRADA (uno)
A Mario Aguilar,
hacedor de caminos.

Caminante tus aspiraciones persigue,
pues nunca por vencido te des;
los caminos seguros lo haces tú, en el andar.

Caminante anda cauto, sereno y seguro,
declinar tu mirada nunca deberás;
pues ella será el reflejo de tu avanzar.

Caminante cada día un nuevo trajinar enrumbarás,
pues la noche anterior habrás analizado bien, los pasos que diste;
y así intuirás que de tu objetivo más cerca estarás.

Caminante afronta las adversidades siempre que puedas,
no sin antes una sonrisa regalarles;
pues recuerda que solución segura, no hallarás en la desesperación.

Caminante por lograr tus sueños esmerarte deberás,
para eso creer e en ti, tu lema será;
pues con la sabiduría de tu espíritu y el sentir de tu razón lo conseguirás.

Caminante que la valentía sea tu blindaje,
para afrontar los sendos abrojos que a tu camino amenazan;
sólo así con mente de triunfo y actitud positiva, surcos de éxito habrás labrado.

Caminante unirás tesón y entrega en tu lucha,
deteniéndote siempre a ayudar a los débiles que a tu paso encuentres;
a esforzarse por lo que desean a ellos, enséñales.

Caminante recuerda cuando a tu paso te salga la indiferencia,
que si algunos hombres barreras para la humanidad levantan;
a otros hombres como tú derribarlas le quedan.

Caminante a las tentaciones fáciles no sucumbirás,
rechazarlas con tino y con bastante aplomo deberás;
pues recuerda que no siempre el camino cómodo elegirás.

Caminante sé agradecido con los seres que en tu caminar te ayudan,
pues nunca de ellos te olvides;
pues en un momento de tu luengo trayecto orar por ellos debes.

Caminante entiende que tu camino eterno es,
eterno siempre ha sido y así seguirá siendo;
pues eterna tu recompensa será, si al final sin desmayo con bien has obrado.

Del libro de poemas: "Contemplaciones del Ser". 1era Edic. Lima. 2008.

Desde Lima, cuidad capital del Perú.
Víctor Abraham les saluda.

domingo, 10 de enero de 2010

La poesía vitalista de Rafael Alberti



***
Hoy las nubes me trajeron,
volando, el mapa de España.
¡Qué pequeño sobre el río,
y qué grande sobre el pasto
la sombra que proyectaba!

Se le llenó de caballos
la sombra que proyectaba.

Yo, a caballo, por su sombra
busqué mi pueblo y mi casa.

Entré en el patio que un día
fuera una fuente con agua.

Aunque no estaba la fuente,
la fuente siempre sonaba.
Y el agua que no corría
volvió para darme agua.

Poema: "Hoy las nubes me trajeron..." en: “Baladas y canciones del Paraná”. 1954
...


"Que los diarios de toda la tierra
digan en amplios titulares
por obra y gracia de la fraternidad
el amor es más que una esperanza de los hombres
y que estas palabras
sean mucho más que un poema
temblando en la voz de otros hombres
otra noche
otra lluvia..."

...

“Algunos se complacen en decirme:
Estás viejo, te duermes
de pronto, en cualquier parte.
Llevas raras camisas,
cabellos y chaquetas estentóreos.
Pero yo les respondo
como el viejo poeta Anacreonte,
lo hubiera hecho hoy:
Sí, sí,pero mis cientos de viajes por el aire,
mi presencia feliz, tenaz, arrebatada
delante de mi pueblo,
mi voz viva con eco
capaz de alzar el mar a cimas de oleaje,
y las bellas muchachas y los valientes jóvenes
que me bailan en coro
y el siempre sostenido, ciego amor,
más allá de la muerte…”

(De “Versos sueltos de cada día”)
...

Reflexiones en torno al autor:

Rafael representa una parte importante de España, del siglo XX y sobre todo un itinerario de la poesia de nuestro tiempo. Partícipe de la Generación del 27. Actor político de la sociedad, pero ante todo poeta. Un Vitalista por excelencia. Nacido y fallecido en Cádiz. Un poeta conmocionado por todo lo que significa vivir.
Un ejemplo de poeta a seguir. Palabras que siguen vigentes a nuestro tiempo.

Sobre la obra: 




"Marinero en tierra" es el título de un libro de poemas de Rafael Alberti publicado en 1925 y que obtuvo el Premio Nacional de Poesía. La obra la escribió durante su estancia en la localidad segoviana de San Rafael debido al tratamiento para mejorar una dolencia que sufría en el pulmón derecho con ayuda del clima tan puro de la sierra. Pertenece a la primera etapa de la producción de Alberti, caracterizada por el popularismo, es decir, la adopción de formas populares, en especial las del cancionero tradicional. La temática y el tono general de la obra es de nostalgia, producida en el poeta por el recuerdo de su tierra natal, lejana durante el proceso de escritura de la obra. "Marinero en tierra" es probablemente una de las obras más difundidas y estudiadas de Alberti.

***

Si mi voz muriera en tierra,
llevadla al nivel del mar
y nombradla capitana
de un blanco bajel de guerra.

¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!

Del libro de poemas: "Marinero en tierra". 1924.

***

Víctor Abraham.
Desde Lima


viernes, 1 de enero de 2010

Homenaje a Miguel Hernández, el rayo que no dejó nunca de cesar.


“Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor.”

Pablo Neruda, en alusión a Miguel Hernández

***

Me llamo barro aunque Miguel me llame.
Barro es mi profesión y mi destino
que mancha con su lengua cuanto lame.

Soy un triste instrumento del camino.
Soy una lengua dulcemente infame
a los pies que idolatro desplegada.

Como un nocturno buey de agua y barbecho
que quiere ser criatura idolatrada,
embisto a tus zapatos y a sus alrededores,
y hecho de alfombras y de besos hecho
tu talón que me injuria beso y siembro de flores.

Coloco relicarios de mi especie
a tu talón mordiente, a tu pisada,
y siempre a tu pisada me adelanto
para que tu impasible pie desprecie
todo el amor que hacia tu pie levanto.

Más mojado que el rostro de mi llanto,
cuando el vidrio lanar del hielo bala,
cuando el invierno tu ventana cierra
bajo a tus pies un gavilán de ala,
de ala manchada y corazón de tierra
Bajo a tus pies un ramo derretido
de humilde miel pataleada y sola,
un despreciado corazón caído
en forma de alga y en figura de ola.

Barro en vano me invisto de amapola,
barro en vano vertiendo voy mis brazos,
barro en vano te muerdo los talones,
dándole a malheridos aletazos
sapos como convulsos corazones.

Apenas si me pisas, si me pones
la imagen de tu huella sobre encima,
se despedaza y rompe la armadura
de arrope bipartido que me ciñe la boca
en carne viva y pura,
pidiéndote a pedazos que la oprima
siempre tu pie de liebre libre y loca.

Su taciturna nata se arracima,
los sollozos agitan su arboleda
de lana cerebral bajo tu paso.
Y pasas, y se queda
incendiando su cera de invierno ante el ocaso,
mártir, alhaja y pasto de la rueda.

Harto de someterse a los puñales
circulantes del carro y la pezuña,
teme del barro un parto de animales
de corrosiva piel y vengativa uña.

Teme que el barro crezca en un momento,
teme que crezca y suba y cubra tierna,
tierna y celosamente
tu tobillo de junco, mi tormento,
teme que inunde el nardo de tu pierna
y crezca más y ascienda hasta tu frente.

Teme que se levante huracanado
del bando territorio del invierno
y estalle y truene y caiga diluviado
sobre tu sangre duramente tierno.

Teme un asalto de ofendida espuma
y teme un amoroso cataclismo.

Antes que la sequía lo consuma
el barro ha de volverte de lo mismo.

Del libro de poemas: “El rayo que no cesa” (1934-1935)


Enlace al libro: “El rayo que no cesa” (1934-1935)
http://www.poeticas.com.ar/Biblioteca/El_rayo_que_no_cesa/elrayoframe.html

Reflexiones en torno al escritor:

Deslumbrado por “la belleza bucólica de Garcilazo, por su dolorido sentir, y por las furias y penas de Quevedo”, Miguel Hernández, poeta español escribió: “El Rayo que no cesa”, publicado por vez primera en 1936.

Hombre “genial y epígono de la Generación del 27”, como fuera llamado por Dámaso Alonso, este año se cumplirá el Centenario de su Nacimiento. La ciudad de Orihuela lo vio nacer. De condición humilde y de parentela muy pobre, criador de ganados y gran amigo de Ramón Sije; ya joven se traslada a Madrid y comienza a relacionarse con grandes poetas como Aleixandre, Neruda y Alberti. Más tarde es abrazado por la Guerra Civil incorporándose al Ejército Popular de la República. Víctima de la guerra es apresado y muere finalmente en la prisión general alicantina el 42 a los 31 años, corta vida para un enorme poeta.

Víctor Abraham
Desde la Ciudad de los Reyes del Perv.
Enero, 2010

viernes, 20 de noviembre de 2009

El Che: Palabras para reflexionar



“El personaje que escribió estas notas murió al pisar de nuevo tierra argentina, el que las ordena y pule, yo, no soy yo, por lo menos no soy el mismo yo interior. Ese vagar sin rumbo por nuestra ‘Mayúscula América’ me ha cambiado más de lo que creí”

"veremos si algún día, algún minero tome un pico con placer y vaya a envenenar sus pulmones con consciente alegría. Dicen que allá, de donde viene la llamarada roja que deslumbra hoy al mundo, es así, eso dicen. Yo no sé."

Che
(Palabras extraídas del video elaborado por el Instituto cubano del arte e industria cinematográficos.)



Ver secuencia de videos









domingo, 15 de noviembre de 2009

Mi encuentro con el hijo predilecto de Celendín del Perú.


Mi encuentro con el escritor Leyder Vásquez Palomino sucedió así:

Fue ya hace tres años -aproximadamente el 2007-, y sucedió en  Breña, un distrito limeño de calles con aroma a modernidad y tradición heroica un día del mes de marzo desde ese mismo año. Llegué a trabajar allí, a trabajar en un colegio secundario porque estudié para ser profesor- yo, recién hacía poco había llegado de Trujillo a Lima para establecerme y empezar mi nueva vida, la que marcaría años más tarde mi vida-. Debo a esta inmensa urbe, el descubrimiento de mi verdadero oficio que es la escritura. Ambos aún éramos muy jóvenes, pero sedientos de literatura. Él provenía de una provincia de la sierra norte del Perú llamada Cajamarca, aunque no nació allá, sino en Celendín, un poblado pequeño donde los hombres y las mujeres se baten cada día contra el agreste, pero también tierno y nostálgico fenómeno natural de la ruralidad -y cosa verdaderamente admirable siempre le vi preocupado por llevar impregnado en cada uno de sus trabajos estos parajes que tanto debo suponer marcaron su vida, como las olas de Buenos Aires marcaron la mía-.

Iniciamos nuestra amistad, amistad cargada de profunda confianza mutua y lealtad desmedida. Esa mañana que lo conocí - 22 de febrero- llevaba puesta una camisa amarilla y un pantalón oscuro afincado en una fila con más profesores que esperábamos - junto conmigo-pasar los exámenes rigurosos para ser admitidos. Era verano, y un arreciante calor solar embargaba todo escenario dejándose sentir y evidenciar a través de alguna que otra corbata mal anudada. Fue una mañana tensa, pero al final pasamos. Fuimos aceptados en el nuevo trabajo- apenas bordeábamos los 25 años-.

Pertenecíamos a esa clase de amigos que sólo se los reconoce como tales cuando sencillamente se los siente en la necesidad más pura del sentimiento emocional. Reconocimos que la vida no sólo era cosa pasajera, sino que era esencial escribirla y así empezamos a hacerlo, meses más tarde. En junio de ese mismo año, Leyder publicaría su primer libro de poemas "Verso y Prosa" que tuve el agrado de prologar. Cabe indicar que días previos a la entrega final del machote al editor, leímos, y releímos muchos versos y apuntes hasta altas horas de la madrugada.  Siempre que leí sus notas y escritos percibí sencillez de su parte, mucha sencillez y originalidad para la redacción comprendiendo que había una parte de sentir poético muy arraigada en eso que yo llamo hasta ahora, las primeras experiencias. En el prólogo que redactara para el libro -por encargo suyo como ya dije -, traté de clarificar para el lector esa humorística picardía acompañada de una impecable descripción del paisaje andino, un paisaje que supongo lo marcó para siempre.

Posteriormente fui partícipe del nacimiento de su primera novela "Alma Francesa" al año siguiente, obra trágica, ensimismada entre lo cotidiano, lo real y lo imaginario, pero de un fuerte corte amoroso entre dos idílicos de la vida, dos mozuelos, ambos oriundos de las propias entrañas de la tierra, pero de distinta clase social. Gregorio y Jennifer. Una historia muy llevada y lograda hasta el final. Fui el primero en obtener ese libro con todo y firma del propio autor, mi amigo.

Anduvimos juntos los dos primeros años de conocernos. Fueron épocas intensas de aprendizaje, de lecturas, de necesidades, pero sobre todo de sueños y anhelos. De él he podido aprender que, "donde existen hombres, no pueden caer hombres", frase harta reflexionada por mí mismo.

Leyder Vásquez Palomino pertenece a esa raza de constructores - y lo digo ahora sin miedo a equivocarme-, ya que ha sido capaz de ser coherente entre lo que hace y lo que piensa a través de sus palabras, dejando siempre en alto esos valores de amistad, constancia, decisión  y esperanza. Por tanto, no me equivoqué cuando refería en el prólogo de su primer libro que  hoy más que nunca se necesitan constructores, constructores de generaciones venideras, sí, sí, de esas mismas que vengan detrás de otras para enseñar a ver la vida desde la óptica más profunda de la experiencia y la coherencia.

Saludos constructor de la experiencia.
Saludos hermano de la literatura.
Atentamente, tu servidor y amigo
Víctor Abraham.

Foto: Archivo personal

Una movilización sin sustento: el objetivo, aglutinar a la manada; la gran mentira, la democracia

La consciencia de un valor cualquiera sea este da la libertad al individuo, le confiere responsabilidad, acción y fe en el futuro. Los hij...